Pesca: empresarios piden mejorar la competitividad con reintegros a la exportación

El ministro de Agroindustria evalúa la iniciativa junto a otros ministerios.

El Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) presentó ante el ministro de Agroindustria de la Nación, Ricardo Buryaile, una propuesta para mejorar la competitividad del sector pesquero mediante la implementación de reintegros a las exportaciones.

La iniciativa fue descripta por las autoridades de CEPA ante el Ministro, con quien en las próximas semanas serán mantenidos nuevos encuentros ya que –según explicó el funcionario- la propuesta seguirá siendo evaluada junto a otros ministerios del Poder Ejecutivo Nacional.

Durante la reunión CEPA presentó datos e información vinculada con la situación de la industria pesquera argentina y remarcó la necesidad de mejorar la ecuación económica de las empresas, estimular la inversión y promover el valor agregado.

En ese marco se planteó que en la actual coyuntura la medida más idónea consiste en aplicar reintegros para fomenten las exportaciones.

Durante el encuentro hubo una amplia coincidencia en que al igual que otras economías regionales, el sector pesquero sufre desde el año 2008 un profundo proceso de deterioro en su competitividad.

En ese marco CEPA reconoció que las medidas macroeconómicas implementadas a finales de 2015, tales como la modificación de la paridad cambiaria y la eliminación de aranceles, generaron buenas expectativas e inicialmente actuaron como un incentivo para la actividad.

Pero lamentablemente el efecto favorable de estas correcciones se diluyó muy rápidamente debido al impacto que el acelerado proceso inflacionario tuvo en los costos de producción dentro del sector.

Por esa razón el Consejo remarcó su interés en que sean aplicadas medidas que en el pasado tuvieron probada eficacia como herramientas para fomentar al sector.

La cámara argumentó que una adecuada y eficiente implementación de reintegros, accesibles en el corto plazo, contribuiría a recuperar la rentabilidad en las empresas, incentivaría la producción, estimularía el agregado de valor y promovería las inversiones.

Durante el encuentro se subrayó que la pesca atraviesa por una situación delicada, debido a que como resultado del proceso de deterioro sufrido durante los últimos años las empresas operan con una escasa o nula rentabilidad, afrontan deudas y sufren inconvenientes para solventar sus actividades, lo que condiciona sus posibilidades de preservar su capital, invertir y conservar empleos.

Por lo tanto la implementación de reintegros contribuiría a mejorar las perspectivas de un sector que además de ser el séptimo complejo exportador de la Argentina, desarrolla una actividad cuyo efecto económico es de suma importancia.

Como conclusión del encuentro, CEPA reconoció el compromiso del ministro Buryaile por evaluar con detenimiento la propuesta y expresó su voluntad de contribuir con el diseño de políticas públicas de interés para el sector.

En esta oportunidad, el Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas estuvo representado por su presidente, Oscar Fortunato y los miembros de su comisión directiva José Moscuzza, Antonio Solimeno, Lisandro Belarmini, Guillermo Ferreyra y Alberto Procelli.

Serebrinsky: “la traba fundamental es la falta de inversión pública y privada”

La pérdida de competitividad que vienen sufriendo las empresas locales en los últimos años es uno de los problemas que deben resolverse, con miras a lograr una ciudad más pujante, socialmente integrada y económicamente activa.

Al respecto, el dirigente Gustavo “Tato” Serebrinsky diputado radical (M.C.) sostuvo que “la economía marplatense ingresó en un proceso de debilitamiento, fruto de la pérdida de competitividad que las economías regionales de todo el país atraviesan por distintas cuestiones, algunas propias de su estructura y otras por asimetrías que se generan en la macroeconomía, como el atraso cambiario”.

Fundamentalmente, Serebrinsky explicó que durante los últimos años “si comparamos a nuestra ciudad con las del resto de la Argentina, e incluso con muchas de Latinoamérica, llegaríamos a la conclusión de que Mar del Plata es única por su riqueza natural y humana”.

Sin embargo, consideró que “la ciudad que queremos y podemos ser, debe contar con un Estado Municipal moderno, universal y equitativo, capaz de resolver el fuerte dilema que le provoca la falta de inversión pública y privada” a lo que describió como “la traba fundamental”.

En este sentido, Serebrinsky resaltó que “para lograr el objetivo necesitamos de un Intendente que transparente las reglas de funcionamiento, y que dé explicaciones de qué pasa con la desviación de fondos públicos, favoritismo en decisiones estatales, derroche con el gasto político, obstáculos por regulación, barreras al comercio interno, trabas al comercio exterior, regulación del mercado de trabajo, la falta de cooperación entre las estructuras sindicales y los empleadores, falta de incentivos al trabajo privado, motivaciones para la productividad”.

Por eso, fue concreto al decir que “la falta de orden y trabajo nos desconecta del presente y no permite proyectarnos al futuro. De hecho, para saber dónde estamos y como estamos podríamos tomar de referencia cómo se mide el índice de competitividad a nivel mundial (Foro Económico Mundial) cuyos pilares “Instituciones sanas; Infraestructura; Entorno económico; Salud y educación primaria; Educación superior; Mercado de bienes; Mercado de trabajo; Mercado financiero; Disponibilidad tecnológica; Tamaño del mercado; Posibilidad de negocios; e Innovación”.

En el final, Serebrinsky reflexionó sobre los cambios que electoralmente se darán en este año y dijo “estoy convencido que todavía estamos a tiempo de cambiar el actual modelo de gestión que contribuyó a hacer de Mar del Plata una ciudad cada día más dependiente del Gobierno Nacional. Tenemos las herramientas técnicas, las personas capacitadas y las posibilidades reales de promover un cambio profundo, para que esta gran ciudad de condiciones inigualables vuelva a darles oportunidad para todos sus habitantes”.

Preocupado por la pobreza

En el mismo sentido, Serebrinsky relacionó la pérdida de competitividad con la falta de oportunidades para los marplatenses y el deterioro social que genera la pérdida de empleo. Vinculó estas situaciones con la precarización salarial que ha derivado en 60.000 familias con problemas laborales en Mar del Plata y se mostró preocupado con un informe recibido desde FIEL donde se determina que 1 de 4 argentinos está en condición de pobreza.

Al respecto, resaltó que “tristemente, nuestra ciudad sufre el mismo problema que el resto del país, donde Canasta Básica Alimentaria se encareció 35,6% a principio de año comparado con lo que ocurría doce meses atrás, mientras la Canasta Básica Total -que determina la línea de pobreza- registró un salto del 37,6% interanual”.

“Esto termina convirtiéndose en una fábrica pobres, y nosotros queremos que haya cada vez menos gente en situación de pobreza, por lo que impulsamos orden y trabajo en todas nuestras iniciativas y en nuestra futura gestión al frente de la comuna. Por eso estamos proponiendo un trabajo profundo –que ya están elaborando los equipos técnicos- para recuperar competitividad para las empresas de la ciudad, con el compromiso de que articulen la recuperación del ingreso familiar en sus trabajadores”, concluyó.