Investigadora marplatense fabrica biomateriales desde Argentina para el mundo

La investigadora marplatense Agustina Aldana fue reconocida con una beca internacional que le permitirá desarrollar biomateriales de uso médico en los Países Bajos, dando continuidad a su trabajo de investigación que integra la ingeniería y la salud humana.

Por: Daniela Garanzini-Departamento de Comunicación CONICET Mar del Plata

La investigadora adjunta del CONICET y miembro del grupo de Investigación de Polímeros Biomédicos, del Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET-UNMDP), Agustina Aldana recibió la beca Marie Curie Individual Fellowship que le posibilita realizar una estancia en el departamento de Complex Tissue Regeneration, en MERLN Institute for Technology-Inspired Regenerative Medicine, Maastricht University, en Maastricht, Países Bajos.

Más allá de este reconocimiento particular, que la lleva a trabajar hoy tan lejos de nuestra ciudad, la investigadora lleva más de diez años trabajando en la temática. Actualmente su línea de investigación consiste en el diseño de materiales que imiten la matriz extracelular, de allí su nombre: biomiméticos, que contribuyen al avance de la medicina.

Las células de nuestro cuerpo están rodeadas por una matriz extracelular (MEC), que tiene muchas funciones, además de ser soporte para las células. Mediante el desarrollo de materiales inspirados en esa MEC e incorporando células, se pueden obtener sistemas que sirvan tanto para el estudio de distintas enfermedades como para reparar tejidos u órganos dañados.

“Dado que la MEC es muy compleja, en mi trabajo empleo herramientas de química, ingeniería de materiales, bio-fabricación -.con técnicas como la bio-impresión 3D y el electrohilado- e ingeniería de tejidos para diseñar estos materiales biomiméticos. Actualmente, me encuentro trabajando en un proyecto basado en hidrogeles dinámicos bio-impresos con el fin de modular el comportamiento de células del sistema inmunológico”.

Esta convocatoria reconoció a Aldana por su proyecto INKspired, que tiene por objetivo  realizar biotintas inspiradas en la MEC, que tengan características que le permitan asimilarse al tejido nativo, es decir que sean biomiméticas y puedan modular la respuesta inmune. Este material podría,a partir de un estímulo externo, como la luz, modular la respuesta de los macrófagos, células del sistema inmune que pueden detectar, destruir y llamar a otras células ante la presencia de un organismo extraño al cuerpo, dado que estas células pueden presentar diferentes respuestas frente a un cuerpo extraño, desde regenerar tejido hasta eliminarlo. Poder modular esa respuesta es un paso clave para controlar la reacción de nuestro cuerpo cuando se enfrenta a sustitutos biológicos que se utilizan para mejorar o restaurar la función de órganos o tejidos, como pueden ser las estructuras 3D que se utilizan para implantes.

La especialista no lleva adelante sola este trabajo y en el camino de la ciencia la acompañan Gustavo Abraham, su director de carrera de investigación en Argentina y Matt Baker junto a Lorenzo Moroni, sus directores en los Países Bajos. Además del intercambio con estudiantes e investigadores de diferentes laboratorios, entre quienes se encuentran: Rocio Sabbatella, Pablo Cortez, Lucas Matilla, Matthaus Popov, Nayla Lores, Diego Bustos y Marina Uhart.

“Este tema es para lo que me he formado y sigo formando, y personalmente, significa poder aportar mi granito de arena para mejorar la calidad de vida de las personas”, cuenta Agustina. Y es que es un  tema de investigación tiene un impacto directo en el área de la salud. El desarrollo de materiales bio-miméticos permitiría generar biomateriales que puedan promover la regeneración de un tejido u órgano dañado pero también generar herramientas –como modelos in vitro- para estudiar nuevos medicamentos y tratamientos reemplazando el uso de animales.

Licenciada y Doctora en Química por la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Nacional de Córdoba comenzó su camino científico dentro de los biomateriales con un proyecto para el desarrollo de vendajes para quemadura para promover la regeneración de la piel. Años más tarde, un congreso sobre polímeros la acercó al trabajo del investigador principal del CONICET Gustavo Abraham, en particular a la técnica de electrohilado y su empleo en ingeniería de tejidos. Así fue que llegó a Mar del Plata a realizar su beca postdoctoral para trabajar en membranas electrohiladas bio-miméticas para cultivo celular.  Más tarde, a partir de una estancia en Alemania, con el Prof. Aldo Boccaccini, comenzó a trabajar en el tema de bio-impresión.

Aldana cuenta que si bien dentro del grupo de investigación, formado por estudiantes, personal de apoyo e investigadores, cada persona tiene a cargo un proyecto, y en ocasiones más de uno, las actividades que realizan son muy variadas y no se agotan en el trabajo del laboratorio. También  llevan a cabo actividades de docencia, divulgación, solicitud y administración de fondos para investigar, supervisión de tesis y proyectos, actividades de extensión, organización y atención a eventos científicos. “Siempre hay algo nuevo por hacer y aprender en el día a día. Algo que me gusta mucho de este trabajo, es la posibilidad de conocer muchas personas y lugares tanto de Argentina como del mundo, ya sea asistiendo a eventos científicos o estancias de investigación”, concluye la joven y entusiasta investigadora.

La marplatense Vera Álvarez gana el premio L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” 2020

Multipremiada, con una carrera brillante y proyectos revolucionarios, Vera Álvarez, investigadora del CONICET Mar del Plata ha sido galardonada con el Premio Nacional L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en la Ciencia” en colaboración con el CONICET. Compartimos hoy, quien es la mujer tras el recorrido científico.

La investigadora Vera Álvarez, quien desarrolló insumos para la elaboración de materiales de protección e inactivación del coronavirus, fue la ganadora de la 14° Edición del Premio Nacional L’Oréal-Unesco «Por las Mujeres en la Ciencia», otorgado por L’Oréal Argentina y Conicet.

«Recibir un premio siempre es una alegría, pero este premio es algo muy importante para mí. Por un lado, destaco que, si bien el premio lo recibo yo, se premia a un proyecto y a un equipo de trabajo, que en este caso tiene por objetivo principal hacer un pequeño aporte desde la ciencia y la tecnología de materiales para combatir una pandemia mundial», señaló Álvarez en diálogo con Télam.

«Por otro lado quiero destacar el compromiso que la Fundación L’Oréal tiene con las mujeres de todo el mundo, para apoyar y destacar a las que contribuyen al avance de la ciencia. Creo que el programa For Women In Science, en colaboración con la Unesco, es de vital relevancia y su impacto va desde contribuir a despertar vocaciones científicas entre las niñas y apoyar a jóvenes investigadoras hasta distinguir a mujeres destacadas en el campo científico-tecnológico», agregó.

Vera Álvarez es profesora adjunta con dedicación exclusiva de la Universidad Nacional de Mar del Plata (UNMDP) e investigadora principal de CONICET en el  Instituto de Investigaciones en Ciencia y Tecnología de Materiales (INTEMA, CONICET-UNMDP). Y además, desempeña cargos de gestión: es Subsecretaria de Vinculación y Transferencia Tecnológica de la UNMdP y es la vice-directora del INTEMA, dirige el Grupo de Materiales Compuestos Termoplásticos (CoMP) y desde 2012 forma parte del Consejo de Administración de la Fundación Argentina de Nanotecnología.

El proyecto, que dirige junto a la investigadora de CONICET, Verónica Lasalle, tiene como objetivo ser utilizado en la producción de telas para indumentaria, ropa de protección sanitaria: mascarillas, guantes, ambos y otros insumos hospitalarios como sábanas. El híbrido polimérico-inorgánico es tan versátil que además podría ser utilizado en otras superficies de acceso masivo, como pisos y paredes de hospitales, edificios públicos como bancos o escuelas y desinfección de medios de transporte.

Vera Alvarez nació en Quilmes, en una familia modesta, de padres con estudios secundarios incompletos, pero con fuerte convicción de que sus tres hijos, debían estudiar para superarse. Cuando Vera tenía ocho años la familia se trasladó a Mar del Plata, y allí realizó toda su formación educativa dentro del ámbito público. La Escuela 15 fue la elegida para la educación primaria y luego un ingreso y feliz tránsito por el secundario en el Colegio Nacional Arturo Illia. “El Illia cambió bastante mi destino, me enseñó muchísimas cosas, no sólo lo académico, me ayudó a pensar, a generar ideas, a tomar decisiones, y sobre todo a encarar desafíos”, relata Vera.

Y el momento decisivo llegó cuando, finalizando la educación secundaria, tuvo que elegir qué profesión seguiría estudiando. Indecisa entre la asistencia social, el teatro y la ingeniería, la definición la tuvo al escuchar al investigador del CONICET,  Pablo Stefani, quien en una charla volcó la balanza hacia la ingeniería de los materiales, que era muy incipiente  y todavía no contaba con egresados propios. La ingeniería en materiales  se ajustaba perfecta con la afinidad de Vera por resolver problemas, pero además tenía un valor agregado para ella a nivel familiar: “estudiar era una forma de alcanzar una vida mejor, pero también de devolverle a mis padres todo el esfuerzo que hicieron por mí”, recuerda Vera.

Desde el inicio de su recorrido académico supo que quería seguir en investigación. Cuando se acercaba el final de su carrera Analía Vázquez le propuso solicitar una beca de la Fundación Antorchas para poder iniciar el recorrido doctoral. Esta beca tenía dos requisitos: por un lado la excelencia académica y por otro venir de familias de bajos recursos, ambas exigencias cumplidas por Vera. Se otorgaban un total de 20 becas en todo el país y sólo cinco eran destinadas al área de Ingeniería o Exactas, si bien las chances parecían pocas fue seleccionada para la entrevista y con muchísimo esfuerzo logró reunir el dinero que la llevó hasta Buenos Aires a cumplir con el paso que era la antesala a la premiación.

El resultado llegó a Vera de la mano de su padre, “en ese momento se publicaban los resultados en el Diario La Nación, fue un 1 de marzo, mi papá compró el diario y ahí estaba mi nombre”, recuerda aún emocionada.

Vázquez la dirigió en su trabajo doctoral e inspiró, según sus propias palabras, a amar la ciencia y buscar el aporte a la sociedad. Su convicción puede resumirse en sus propias palabras: “Cuando alguien que trabaja 12 horas, viaja en colectivo, compra un paquete de yerba y paga sus impuestos está pagando mi sueldo,  eso es una responsabilidad sobre la espalda de  quienes trabajamos en el sistema científico público, tenemos la capacidad de devolver algo tenemos que hacerlo. Para mí es una obligación ética y moral tratar de devolver algo y creo que este proyecto de alguna manera me está dando esa posibilidad en este momento y por eso estoy agradecida de ser parte de este equipo que lleva adelante el proyecto”.

Vera remarca constantemente que el trabajo científico es grupal: “Nadie hace las cosas solo, y este proyecto es llevado adelante por todo un equipo en este contexto, con sus dificultades pero también con muchísimo apoyo de la Agencia de Investigación Innovación y Desarrollo que tomó la decisión de apoyar la investigación local, los 84 ideas proyectos,  en lugar de importar todo lo que se necesitaba para combatir esta pandemia.”

La investigación alberga otro aspecto indispensable que Vera no se tarda en resaltar: el acompañamiento en la formación académica de otras personas. “Es fascinante construir y desafiarnos como grupo de investigación a aportar ideas, combinarlas y que la solución sea mucho más rica”. Por eso el grupo de Materiales Compuestos Termoplásticos (ComP) reúne gente de distintas disciplinas, geografías, género y edades. “Desde la ciencia y la tecnología podemos aportar a cambiar muchas visiones estereotipadas que hay del mundo en distintas cuestiones, ya sea con el género, las edades, el sector social del que venimos y todas las variantes que se pueden considerar a la hora de formar un equipo de trabajo, que pueda tener estas múltiples participaciones”, explica orgullosa.

Emocionada y agradecida por lo que el Premio Loreal-UNESCO 2020 significa para ella explica que este galardón también es el reconocimiento de las barreras que las mujeres tienen que afrontar dentro de la ciencia. “Los premios siempre significan que una está haciendo las cosas bien, que tus pares valorizan el trabajo que estamos haciendo. Este reconocimiento en particular aporta desde su lugar para que las mujeres seamos reconocidas, y se hable de la brecha que para muchos es un asunto desconocido”.

Todos los esfuerzos deben enfocarse en jerarquizar el rol de la mujer en la ciencia, y refiere a su propia trayectoria: “El hecho de que algunas mujeres logramos llegar a lugares de toma de decisión no quiere decir que todas pueden hacerlo. Eso no es cierto y muchas veces no tiene que ver ni con el desarrollo ni con el aporte ni con la valoración sino simplemente con una cuestión de género”, explica e ilustra con una anécdota que suena familiar pero inaceptable en pleno siglo XXI: “Hay lugares donde no podemos ir a trabajar simplemente porque no hay baños de mujeres”. Algo que ella misma vivió en su época de estudiante al no poder haber ido a realizar una pasantía para la que fue seleccionada.

“Hay que redoblar esfuerzos en este contexto de pandemia, porque el teletrabajo deja a muchas mujeres científicas relegadas de  su trabajo por encargarse de las tareas de cuidado, algo que puede verse en la merma de la cantidad de publicaciones inferior durante los últimos meses”, agrega Álvarez.
Para Vera ser mujer de ciencia es una forma de vida y ser parte de este proyecto en medio de una pandemia es un desafío a la vez que un orgullo, porque le permite realizar un aporte, que humildemente ella describe como pequeño, para afrontar esta pandemia. Y no olvida a todas las personas que la rodean y hacen posible este galardón y el trabajo diario, su familia, Verónica Lasalle, Guillermo Eliçabe, Analía Vázquez, Daniela Antenucci y las entidades que financian la investigación local, demostrando, una vez más, que para ella la ciencia es una construcción colectiva, que debe estar al servicio de las personas.

Fuente: “Departamento de Comunicación CONICET Mar del Plata”

Aseguran que la vacuna contra el coronavirus de la Universidad de Oxford puede generar anticuerpos

Los ensayos realizados en fase 1 y 2 en alrededor de 1.077 voluntarios mostraron que la vacuna los llevó a producir anticuerpos y tuvo una reacción favorable en las «células T», dentro de los 14 días de la vacunación.

La vacuna contra el coronavirus desarrollada por la Universidad de Oxford parece segura para el sistema inmunitario y puede producir anticuerpos, de acuerdo a los resultados de los primeros ensayos publicados en la revista médica The Lancet, según informó la institución británica.

Los ensayos realizados en fase 1 y 2 en alrededor de 1.077 voluntarios mostraron que la vacuna los llevó a producir anticuerpos y tuvo una reacción favorable en las «células T», dentro de los 14 días de la vacunación.

Esta reacción significa que los glóbulos blancos pueden atacar a las células infectadas con el virus SARS-CoV-2.

Los investigadores informaron además que la vacuna no provocó ninguna reacción inesperada, tuvo un perfil de seguridad similar al de las vacunas anteriores de este tipo y sólo causó pocos efectos secundarios que desaparecieron cuando se les suministró paracetamol a los pacientes.

Durante el estudio, los participantes que recibieron la vacuna tenían anticuerpos neutralizantes detectables, algo que los investigadores sugirieron como importantes para la protección contra el virus.

A su vez indicaron que estas respuestas fueron más fuertes después de una dosis de refuerzo, con el 100% de la sangre de los participantes teniendo actividad neutralizante contra el coronavirus.

Los investigadores indicaron que el siguiente paso en el estudio de la vacuna será confirmar que puede proteger eficazmente contra la infección del SARS-CoV-2.

«Vimos la respuesta inmune más fuerte en los 10 participantes que recibieron dos dosis de la vacuna, lo que indica que esta podría ser una buena estrategia para la vacunación», explicó Andrew Pollard, investigador jefe del Ensayo de Vacunas de la Universidad de Oxford.

La reconocida institución británica está trabajando también con la empresa biofarmacéutica mundial AstraZeneca con sede en el Reino Unido, en el desarrollo de la fabricación a gran escala y la posible distribución de la vacuna contra el coronavirus a nivel mundial.

En ese sentido, Mene Pangalos, vicepresidente Ejecutivo de Investigación y Desarrollo de Biofármacos de AstraZeneca, dijo que estos resultados de la fase 1 y 2, muestran que la vacuna fue capaz de generar una rápida respuesta de anticuerpos y células T contra el SARS-CoV-2.

«Aunque queda mucho por hacer, los datos actuales aumentan nuestra confianza en que la vacuna funcionará y nos permiten continuar con nuestros planes de fabricar la vacuna a escala para un acceso amplio y equitativo en todo el mundo», agregó.

Por su parte, Sarah Gilbert, investigadora de la Universidad de Oxford, resaltó que estos primeros resultados son prometedores ya que se puede producir a gran escala.

«Además de continuar probando nuestra vacuna en ensayos de fase 3, necesitamos aprender más sobre el virus; por ejemplo, todavía no sabemos qué tan fuerte es la respuesta inmune que debemos provocar para proteger eficazmente contra la infección por SARS-CoV-2», agregó.

La primera fase del ensayo comenzó en abril e incluyó al menos 1.000 voluntarios adultos, mientras que ahora se está probando en 10.000 voluntarios, incluidos personas mayores de más de 70 y niños de de 5 a 12 años.

«Los resultados de hoy son extremadamente alentadores, ya que nos acercan un paso más a la búsqueda de una vacuna exitosa para proteger a millones de personas en el Reino Unido y en todo el mundo», agregó también el Ministro de Comercio británico, Alok Sharma.

«Con el respaldo de una inversión gubernamental de 84 millones de libras esterlinas para el desarrollo y la fabricación de la vacuna, la agilidad y la rapidez con la que la Universidad de Oxford ha estado trabajando es sobresaliente. Estoy muy orgulloso de lo que han logrado hasta ahora», expresó el funcionario.

A su vez, Kate Bingham, presidenta del Grupo de Trabajo de Vacunas del Reino Unido subrayó que ese país tiene la suerte de contar con innovadores académicos tan destacados que trabajan junto con el equipo mundial altamente experimentado de AstraZeneca.

«Esta asociación está trabajando a una velocidad excepcional para demostrar la seguridad y la eficacia clínica de la vacuna en la protección de las personas contra la infección por coronavirus», señaló.

Mientras tanto, el Reino Unido anunció hoy que ya ordenó 100 millones de dosis de la vacuna. (Télam)

Investigadores argentinos neutralizan el coronavirus en laboratorio con suero de caballos

Tras la aprobación de Anmat, se estima que durante julio comenzarán un ensayo clínico para probarlo en pacientes con enfermedad moderada a severa.

Científicos argentinos elaboraron un suero a partir de anticuerpos de caballos que logró impedir el ingreso del coronavirus a las células en pruebas de laboratorio y, tras la aprobación de Anmat, se estima que durante julio comenzarán un ensayo clínico para probarlo en pacientes con enfermedad moderada a severa, anunciaron hoy los investigadores.

Se trata de un trabajo de articulación pública-privada encabezado por el laboratorio Inmunova y el Instituto Biológico Argentino (BIOL), la Administración Nacional de Laboratorios e Institutos de Salud «Dr. Carlos G. Malbrán» (Anlis), con la colaboración de la Fundación Instituto Leloir (FIL), Mabxience, Conicet y la Universidad Nacional de San Martín (Unsam).

«Hemos iniciado conversaciones con la Anmat y estamos presentando los resultados de los ensayos de laboratorio al organismo, apuntando a iniciar el ensayo clínico durante julio», indicó a Télam Fernando Goldbaum, director científico de Inmunova, jefe del Laboratorio de Inmunología y Microbiología Molecular en la Fundación Instituto Leloir.

El suero desarrollado se basa en anticuerpos policlonales equinos, que se obtienen mediante la inyección de una proteína recombinante del SARS-CoV-2 en estos animales, inocua para ellos, que así tienen la capacidad de generar gran cantidad de anticuerpos capaces de neutralizar el virus.

«Los anticuerpos que se extraen del suero de los caballos reciben luego un tratamiento biotecnológico en el que se le quita lo que se llama ‘dominio constante’ que es una parte del anticuerpo que puede provocar reacciones alérgicas y que se sospecha que es lo que provoca también reacciones inflamatorias», explicó Goldbaum, que es también investigador de Conicet.

La utilización de sueros como tratamiento se denomina inmunización pasiva y consiste en administrar anticuerpos a los pacientes contra el agente infeccioso, produciendo su bloqueo y evitando que se propague.

En este sentido, en la actualidad se está evaluando otro método de inmunización pasiva que es la aplicación de plasma de convalecientes, que contiene los anticuerpos que generaron pacientes que se recuperaron de la enfermedad.

El suero con plasma de equinos inmunizados tiene como ventaja que puede ser producido en gran escala, además de que en el laboratorio demostró gran poder neutralizante.

El investigador señaló que el grupo de trabajo «estaría en condiciones de escalar la producción para abastecer a todo el país mientras que la situación pandémica sea controlada, es decir, tenemos capacidad de producir varios miles de dosis en los próximos meses».

Para desarrollar el suero terapéutico anti-SARS-CoV-2, Inmunova y el Instituto Nacional de Enfermedades Infecciosas (INEI-ANLIS) realizaron pruebas en sus laboratorios -el INEI- ANLIS aisló el virus y midió la capacidad del suero de neutralizarlo.

A su vez la Fundación Instituto Leloir, Mabxience e investigadores de la Universidad Nacional de San Martín desarrollaron cantidad suficiente de proteína recombinante para las primeras pruebas.

Tras los resultados de los ensayos pre-clínicos, una vez que esté la aprobación de Anmat, Inmunova avanzará en la etapa de ensayos clínicos en pacientes.

«El ensayo va a comprender a pacientes mayores de 18 años con un desarrollo moderado a grave de la enfermedad y con inicio de síntomas no mayor a 10 días», describió.

Y continuó: «El objetivo es realizar una aplicación temprana en el inicio de la enfermedad para evitar que el virus se replique, es decir, que infecte más células sobre todo a nivel pulmonar».

El ensayo va a evaluar cómo evolucionan los pacientes que reciben este suero en relación a otros de una rama control a los que se le va a administrar el estándar de tratamiento.

Los anticuerpos policlonales equinos se vienen utilizando para la elaboración de medicamentos, atender emergencias médicas como el envenenamiento por mordedura de serpientes, intoxicaciones por toxina tetánica o picadura de alacrán, exposición al virus de la rabia y para tratar enfermedades infecciosas como la influenza aviar.

«Nosotros habíamos producido un suero hiper-inmune contra el Síndrome Urémico Hemolítico (SUH) de la misma forma que elaboramos éste», describió Goldbaum.

Y en ese contexto, en referencia los efectos secundarios, recordó que «en 2018 cuando hicimos un ensayo clínico en el Hospital Italiano del producto que habíamos elaborado para SUH demostramos que era muy seguro».

El proyecto fue uno de los seleccionados por la Agencia Nacional de Promoción de la Investigación, el Desarrollo Tecnológico y la Innovación en la convocatoria «Ideas Proyecto Covid-19» –de la Unidad Coronavirus, creada por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación e integrada por el Conicet.

Un laboratorio europeo espera disponer de una vacuna contra el coronavirus en septiembre

Astra Zeneca, de capitales suecos y británicos, sostuvo que está preparado para distribuir 400 millones de dosis desde setiembre próximo y tener la capacidad de elaborar muchas más en el mediano plazo.

Un laboratorio europeo anunció ayer que en pocos días recibirá los resultados de los ensayos clínicos de una vacuna contra el coronavirus desarrollada por especialistas de la Universidad de Oxford, en el Reino Unido, y aseguró que, si la prueba es satisfactoria, estará en condiciones de iniciar la distribución en setiembre próximo.

El laboratorio Astra Zeneca, de capitales suecos y británicos, admitió en un comunicado que esos resultados «pueden no ser satisfactorios», pero sostuvo que, en caso contrario, está preparado para distribuir 400 millones de dosis desde setiembre próximo y tener la capacidad de elaborar muchas más en el mediano plazo.

Para ello asegura que trabaja con numerosos países y organizaciones multilaterales para que la vacuna que elaboraron en la Universidad de Oxford del Reino Unido sea «accesible» y «equitativa» en todo el mundo.

El director ejecutivo de Astra Zeneca, Pascal Soriot, aseguró que la pandemia «es una tragedia global y un desafío para la humanidad».

«Necesitamos derrotar juntos al virus o continuaremos viendo sufrimiento y largas heridas económicas y sociales en todo el mundo», añadió.

«Estamos orgullosos de colaborar con la Universitdad de Oxford para llevar su trabajo a una medicina que pueda producirse a escala global» dijo Soriot al tiempo que agradeció a los Estados Unidos y al Reino Unido «por el apoyo para acelerar el desarrollo y la producción de esta vacuna. Haremos todo lo posible para que esté accesible en forma rápida».

Unos 80 grupos científicos intentan desarrollar una vacuna contra la Covid-19. (Télam)