Comienzan alegatos en el juicio de la megacausa Base Naval

El Ministerio Público Fiscal, representado por los fiscales Pablo Larriera, Ángeles Ramos y Eugenia Montero, comenzará este miércoles la etapa de alegatos en el juicio denominado Base Naval 3 y4, que juzga a doce integrantes de la Armada y un ex general de Brigada del Ejército, por los crímenes cometidos contra 123 víctimas que pasaron por los centros clandestinos de detención que funcionaron en la Base Naval, en la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina y en la Prefectura Naval Argentina de Mar del Plata.

Los acusados que pertenecieron a la Armada integraron la Fuerza de Tareas 6 (FUERTAR 6) que operaba en Mar del Plata y la zona, que comprendía la Subzona Militar 15, ubicada en la Agrupación de Artillería de Defensa Aérea 601 (AADA 601).

Durante el debate, el Ministerio Público Fiscal buscará acreditar las relaciones de coordinación y/o de acuerdos operativos interfuerzas que existieron en la jurisdicción en el marco de la represión ilegal, de conformidad con lo que ya pudo probarse en el juicio en el que se condenó a Aldo Carlos Máspero, quien fuera jefe de subzona militar XV entre 1977 y 1978, en 2014.

Esta es la primera oportunidad en la que Alfredo Manuel Arrillaga, ex jefe de Operaciones de la Agrupación ADA 601, quien ya fue condenado en tres ocasiones anteriores, llega a juicio imputado por hechos ocurridos en la órbita de la Marina, en el marco de esta coordinación.

La FUERTAR 6, forma en que se organizó la Armada durante la dictadura cívico-militar, operó los centros clandestinos de detención que funcionaron en la Base Naval, ESIM, ubicada en las proximidades del Faro, y Prefectura. Pero además, participó en operativos de secuestros de otras víctimas que fueron alojadas en otros centros clandestinos de la jurisdicción.

Los exmilitares sentados en el banquillo de los acusados están imputados por la privación ilegítima de la libertad agravada, imposición de tormentos agravados por haber sido cometidos en perjuicio de perseguidos políticos, homicidio calificado y asociación ilícita contra 123 personas.

Durante el debate, el Tribunal integrado por los jueces Mario Portela, Néstor Parra y Alejandro Esmoris, hizo lugar al pedido de la Fiscalía de ampliar la acusación también por asociación ilícita para once de los 14 acusados.

Los imputados son el ex suboficial de Infantería de Marina José Francisco Bujedo; el ex jefe de Comunicaciones de la Base Naval y ex jefe del Departamento Operaciones Daniel Eduardo Robelo; el ex jefe de Operaciones de la Agrupación ADA 601 Alfredo Manuel Arrillaga; ex jefe del Departamento de Operaciones de la Base Naval de Mar del Plata y Comandante del GT6.1 Alberto Ignacio Ortiz; el ex jefe de la Base Naval y Comandante de la Fuerza de Submarinos Juan José Lombardo; el ex comandante de la Agrupación Buzos Tácticos y ex subjefe de la Base Naval Rafael Alberto Guiñazú; el ex jefe de la ESIM Mario José Forbice; el ex jefe de la Prefectura Juan Eduardo Mosqueda, el ex jefe de la Sección Informaciones de la Prefectura Ariel Macedonio Silva; el ex jefe de la Base Naval y Comandante de la Fuerza Submarinos, Raúl Alberto Marino; el ex Comandante de la Agrupación Buzos Tácticos José Ornar Lodigiani; el ex jefe de Contrainteligencia de la Base Julio César Falcke, y el ex jefe de la sección Inteligencia de la Base Naval durante 1978 y 1979, Francisco Lucio Rioja.

El ex subjefe de la Base Roberto Luis Pertusio, en tanto, fue declarado incapaz por enfermedad sobreviniente por lo que se suspendió el proceso a su respecto.

Mar del Plata: inspecciones oculares en Base Naval y ESIM

En el marco de dos inspecciones oculares previstas en el juicio Base Naval 3 y 4, donde se juzga el accionar de la Fuerza de Tareas N°6, los fiscales Pablo Larriera y Eugenia Montero recorrieron dos predios de la Armada y visualizaron los espacios de detención clandestina, junto a los jueces Mario Portela y Néstor Parra, querellas y defensas.

Además, estuvieron presentes tres sobrevivientes de los centros clandestinos de detención y torturas, que volvían al lugar por primera vez después de salir encapuchados y atados cuando fueron liberados.

Antes de la recorrida, Edgardo Gabbin, Osvaldo Durán y Pablo Mancini recordaron “la chichara que sonaba cada vez que entraba alguien”, la música en la planta baja de una de las dependencias, el pino que uno de ellos podía ver desde una rotura del baño. No les fue fácil distinguir los lugares por el tiempo transcurrido y las modificaciones edilicias realizadas, pero las conversaciones fueron dilucidando los espacios donde estuvieron.

En primer lugar, dentro de Base Naval, se ingresó al edificio de la Agrupación de Buzos Tácticos, el más cercano al mar. “Esta es la playa que escuchábamos”, cuanta Gabbin, señalando las olas que rompían en la orilla que daba al lugar donde estuvieron en cautiverio.

El espacio interior está cambiado. Entre los tres sobrevivientes van reconstruyendo espacios, suben las escaleras, los atormentan los recuerdos, reconocen salas de torturas y los espacios donde permanecían encapuchados y atados. “Los tabiques no estaban”, coinciden dentro de una sala dividida donde actualmente funcionan los baños y vestuarios. “Acá me tenían a mí”, señala Durán, sobre la mitad de una de las paredes.

Al salir, reconocen el espacio donde hubo algunos detenidos, estiman, en julio de 1976: estaban sobre la playa.

Luego, la comitiva si dirigió hasta la Escuela de Submarinos y Buceo. Montero recordó el pasaje de la última declaración de Gabbin, en el marco del juicio que se está desarrollando, donde relató que creyó haber visto gente caminando en el agua, como con peso en los pies, pero que no sabía si se trataba de un sueño. Delante de las partes, le mostraron dos aparatos gigantes, pero no los reconoció. A pocos metros del primero que le exhibieron por fin encontró una suerte de pileta de entrenamiento de buzos y la sorpresa lo invadió a él mismo: “No era un delirio”, dijo.

Gabbin pudo reconocer también la casita donde lo bajaron al llegar detenido. Dijo incluso que la puerta estaba sobre una de las paredes que sólo exhibían ventanas, pero las marcas de una ex abertura de ingreso estaba a la vista. Desde allí, donde actualmente funciona la “Central de Operaciones”, vio cómo bajaban a una joven hacia otra dependencia.

El último espacio recorrido fue el edificio de Servicios Generales. Cuando la comitiva fue hasta el fondo del salón, Gabbin se quedó inmóvil en el medio. Recordaba una puerta, una ventana, un movimiento. Fue hacia la derecha y abrió una puertita. Allí donde hoy se almacenan gaseosas y cervezas, estaban los tres calabozos que él mismo había relatado durante el juicio. Los tabiques seguían allí, la dimensión es diminuta. Gabbin pasó allí, en el compartimento del medio, dos meses encerrado hasta que lo llevaron a Buenos Aires. “Esto fue lo peor que nos pasó”, mencionó.

Antes de salir, intercambiando sensaciones e intentando poner algo de humor a tanto dolor, Gabbin, Durán y Mancini se sacaron una foto. “No nos van a vencer”, se escuchó.

Causa Base Naval: piden que declare el diseñador Roberto Piazza

Se desarrolla en Mar del Plata el juicio denominado Base Naval 3 y 4, donde se juzga el accionar de la Fuerza de Tareas N°6, que estuvo a cargo de Fuerza de Submarinos, pero de la que también participaron la Agrupación de Buzos Tácticos, la ESIM y la Prefectura Naval, entre otras dependencias navales con asiento en la Base Naval de Mar del Plata.

Esta Fuerza, forma en que se organizó la Armada durante la dictadura cívico-militar, operó los centros clandestinos de detención que funcionaron en la Base Naval, en la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina (ESIM), ubicada en las proximidades del Faro de Punta Mogotes, y en Prefectura Naval Argentina.

Pero además, participó en operativos de secuestros de otras víctimas que fueron alojadas en otros centros clandestinos de la jurisdicción.

Carlos A. Bozzi, abogado y sobreviviente de la “Noche de Las Corbatas”, expresó que un caso particular se presenta en este escenario, ya que han sido pocos los testimonios aportados por conscriptos, obligados a cumplir con el Servicio Militar Obligatorio, vigente en aquellos años.

Y el caso hace referencia, a una conocida persona del mundo artístico nacional. Se trata de Roberto Mario Victorio Pezzone Piazza Foradin, más conocido, como Roberto Piazza, modisto popular.

Bozzi planteó que el propio diseñador declaró en una entrevista concedida por el año 2007 que hizo el servicio militar en 1978 y estuvo en la Escuela de Buzos Tácticos con asiento en Mar del Plata.

En esa entrevista, Piazza recordó que “estaba con todos los presos políticos. Era Auschwitz. Veía tipos encadenados a las rejas practicándoles sexo oral a los capitanes y a los suboficiales. Después los metían en falcón verdes y los tiraban al mar. Eso se veía todos los días. Los buzos tácticos eran los torturadores mayores”.

Recientemente, el domingo 16 de agosto pasado, Roberto Piazza fue entrevistado por el Programa “SEPTIMO DIA”, de RADIO 10, conducido por la periodista Daniela Ballester.

En dicho reportaje, volvió a ratificar los dichos vertidos en el reportaje del año 2007, agregando, “que hice el servicio militar durante la dictadura, vi a Astiz, vi a torturadores, vi como mataban gente…”.

El señor Piazza, ha sido citado a prestar declaración en este juicio, esperando todas las víctimas, más que ansiosamente, todo lo que pueda aportar acerca del destino de muchas víctimas, cuyos familiares aún no han podido elaborar el `duelo´ por la pérdida de sus seres queridos, uno de los derechos humanos más antiguos del mundo, como es el de contar con el cuerpo de la víctima”, expresó Bozzi.

El abogado marplatense consignó que “la tarea integral en materia del Derecho Internacional de los Derechos Humanos, no es solo la condena a los represores, sino también, el Derecho a la Verdad , la justa reparación a las víctimas de los delitos de Lesa Humanidad y la esencial colaboración para que todas aquellas personas que aún permanecen desaparecidas, puedan ser efectivamente identificadas”.

“Es de desear, que todos aquellos, que puedan aportar, hasta el más mínimo detalle, se acerquen con valentía y grandeza de espíritu, ante los estrados de la justicia. Es una obligación de solidaridad con todos los hermanos argentinos”, concluyó.

La Fiscalía Federal recibió documentación de causas CNU y Base Naval

El fiscal de Distrito Daniel Adler y los fiscales Laura Mazzaferri y Pablo Larriera recibieron, junto a representantes de las querellas, nuevas piezas documentales de interés para la causa en la que están siendo juzgados integrantes de la CNU y para el tercer juicio de la megacausa conocida como Base Naval.

Algunas provenientes de los archivos de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires y otras de los archivos de la Prefectura Naval Argentina.

Tras presentar la documentación en el Tribunal Oral Federal de Mar del Plata, Claudia Bellingeri, directora del Programa de Justicia por delitos de lesa humanidad de la Comisión Provincial por la Memoria, acompañada por Susana Méndez, referente del organismo en Mar del Plata e integrantes de organismos de derechos humanos, llegó a la Fiscalía Federal con copia de la nueva documentación para entregar a fiscales y querellas, que se hicieron presentes.

Se presentaron dos informes: “Uno sobre Base Naval que atiende el pedido que habían hecho respecto de material sobre persecución política que sufrieron las víctimas respecto de este juicio; como también otro informe que viene a dar continuidad a los informes que ya se fueron presentando de manera parcial y fragmentada. Este es un informe completo para la causa que llamamos CNU”, detalló Bellingeri.

“Hemos presentado informes que son del archivo de la Dirección de Inteligencia (de la Policía de la Provincia), pero también un informe muy pormenorizado del archivo de Prefectura Naval Argentina, que dan cuenta de la persecución que sufrieron los estudiantes universitarios de Mar del Plata, como también aquellos que desarrollaban actividades políticas”, añadió y mencionó que los materiales refieren no solamente a las víctimas, sino también a los imputados y a la relación que estos mantuvieron con el Estado.

En este sentido, precisó: “Son diversos materiales que estaban ubicados en la Mesa de Factor estudiantil, pero también en las Mesas que la Dirección de Inteligencia llamaba delincuentes subversivos como la identificación que le daban a esa construcción que hicieron sobre el enemigo interno”, explicó.

Los factores podían ser también el político, social, económico, religioso o laboral, y las mesas eran las secciones en que se procesaba y organizaba la información, para poder producir inteligencia.

Hay algunas piezas documentales que demuestran los vínculos directos entre organismos llamados CNU y organismos del Estado”, apuntó.

A su lado, Adler destacó que “la Comisión Provincial por la Memoria ha participado activamente en el proceso de investigación y ha aportado este material que nosotros consideramos relevante, es un material que lo ha pedido tanto la Fiscalía como la querella, en la convicción que los papeles tienen memoria”.

Comenzaron las audiencias testimoniales en el tercer juicio de la causa Base Naval

Tal como se esperaba, el miércoles 10 se llevaron a cabo las audiencias de testimoniales realizadas en el marco del juicio denominado Base Naval 3 y 4, donde se juzga el accionar de la Fuerza de Tareas N°6 y su coordinación con el Ejército.

Estuvieron presentes los jueces Mario Alberto Portela, Néstor Rubén Parra, Alejandro Daniel Esmoris y Jorge Aníbal Micheli, el defensor oficial fue José Galán.
Allí se recolectaron testimonio y declaraciones de  Camilo Alves, Luis Alimonta y su hermano Rubén,  y  de Patricia Pérez Catán, quien relató las circunstancias de los secuestros de su hermano Alejandro y su cuñada, María Victorina Flores.

En todos los casos relataron las torturas, que recibieron desde el momento del secuestro ilegitimo hasta el día de su liberación., dejando ver en los traslados vividos una clara vinculación entre el Ejército y la Armada.

Por el Ministerio Público Fiscal de la Nación estuvieron presentes Pablo Larriera y María Eugenia Montero, acompañados por María José Buglione. De los imputados sólo presenció la audiencia el exjefe de la Base Naval y Comandante de la Fuerza de Submarino, Juan José Lombardo.