Martín Rodríguez Yebra, corresponsal de La Nación en Madrid, publicó este domingo el agudo análisis sobre la política española actual que reproducimos en su primera parte

Noticias de España

 

Denuncian que conservadores y socialistas se volvieron la misma cosa: instrumentos del poder financiero

 

Los socialistas europeos eran una gran familia feliz. Se veían seguido, compartían éxitos y posaban sonrientes para las fotos. Ahora se parecen a esos parientes que se reencuentran en los velatorios: hablan con nostalgia de los años dorados mientras se preguntan en secreto quién será el próximo en caer. El español Pedro Sánchez se sumó a la lista hace una semana. Defenestrado por sus compañeros, perdió el mando del PSOE y dejó un partido aterrorizado ante el dilema de apoyar un gobierno del conservador Mariano Rajoy o enfrentar en modo agonizante otras elecciones.

Pocos días antes los caciques del Partido Laborista británico complotaron para echar a su líder, Jeremy Corbyn. Denuncian que con su programa de izquierda dura los condena a una larga temporada en la oposición. Él los retó a duelo y logró que la militancia lo ratificara en el cargo. Las dos fueron guerras sin ganadores y que ilustran un fenómeno que recorre Europa: la caída de la socialdemocracia no encuentra fondo y coloca a sus líderes ante el desafío de reinventarse o morir.

¿Cómo reconquistar a las mayorías cuando se resquebraja el Estado benefactor y las políticas de ajuste se afianzan como un dogma? ¿Volviendo a la pureza ideológica que rescata Corbyn? ¿Se puede todavía vencer a liberales y conservadores con una versión atenuada de sus recetas? ¿O hay que buscar caminos inexplorados?

“Los partidos socialdemócratas no han sido capaces de formular una alternativa seria a la austeridad y lo están pagando”, indica el politólogo Ignacio Sánchez-Cuenca, profesor de la Universidad Carlos III de Madrid. El resultado es la desconexión creciente entre la dirigencia –que juega dentro las reglas del sistema europeo que ayudó a fundar– y sus votantes, decepcionados por la falta de respuesta a sus demandas. En esa deriva se diluyó hasta casi desaparecer el Pasok griego después de gestionar la debacle económica en alianza con los conservadores. En menos de 10 años pasó del 38% al 6% de los votos, al tiempo que emergía la izquierda radical de Syriza.

Es el espejo que asusta al PSOE. En 2008 tuvo el apoyo del 43% de los españoles; Sánchez se quedó en el 22% hace tres meses, con los indignados de Podemos pisándole los talones. El partido jamás se recuperó del ajuste dramático que impuso el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero en 2010. La opción muy probable de que el PSOE convalide ahora otro turno de Rajoy alimenta el discurso de quienes denuncian que conservadores y socialistas se volvieron la misma cosa: instrumentos del poder financiero.

En plena crisis partidaria, Podemos deja a su libre albedrío a sus socios territoriales

 

Como estrategia pre-electoral, Pablo Iglesias acertó al permitir armados regionales, pero esa estrategia se volvió en contra y ahora no le queda otro remedio que no intervenir

                           El líder de Podemos, Pablo Iglesias (imagen de archivo).

El equipo de marketing de la agrupación Podemos acertó de pleno al diseñar su programa a las elecciones generales a semejanza de un catálogo de la cadena Ikea. Fue una iniciativa original que, además, encierra una metáfora sobre la construcción territorial del partido. Porque así está concebida la expansión: cual estantería de la marca sueca. Pablo Iglesias envía “el mueble” pero el destinatario lo arma cómo más le convenga, quitando y poniendo los trozos o estantes que haga falta según el espacio disponible.

“Esto es un ármalo tú mismo”, reconocen desde las filas catalanas de Podemos. Con la dirección estatal inmersa en luchas internas y la pugna centrada en el control de la federación de Madrid, en Cataluña y Galicia consideran que no pueden esperar demasiada atención de los fundadores del partido, al menos de momento. De ahí que las bases y los cargos orgánicos se hayan puesto a trabajar por su cuenta para reforzar el partido en un entorno complejo.

En ambas comunidades Podemos no es sólo Podemos. El partido morado “subcontrata” el espacio político allí donde no puede caminar solo, como es el caso catalán y gallego. En el primero, Iglesias lo fía todo al éxito del nuevo partido de izquierdas que impulsa la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, y que debe aglutinar a toda la izquierda soberanista no independentista. En Podemos asumen que el liderazgo recaerá sobre la edil. De ahí que ni Pablo Iglesias ni Íñigo Errejón apadrinasen de forma oficial a ningún candidato en el proceso de primarias que vivió el partido morado el pasado julio para elegir secretario general en Catalunya. Mostrar preferencia por uno de los cinco aspirantes hubiera implicado enviar un mensaje a Colau sobre qué tipo de partido querían. Así que evitaron molestarla.

El entorno de la alcaldesa, en cambio, se mostró más cercano al candidato ganador, Albano Dante-Fachin, gran defensor de la confluencia. “Apañaos por vuestra cuenta”, vino a decir a los suyos durante aquellas elecciones internas. Esta filosofía Ikea también ha traslucido durante la crisis abierta por Fachin dentro de “Catalunya sí que es Pot”, grupo del que forma parte en el Parlamento. Iglesias ha intervenido poco –el secretario de organización, Pablo Echenique, sí realizó algunas gestiones–, y la coalición estuvo al borde de la ruptura hasta el lunes. La organización catalana de Podemos asumió por su cuenta todo este debate. La escasa implicación de Iglesias ha dejado mal sabor de boca entre los podemitas contrarios a los planes de Fachin. “Nos hemos sentido un poco abandonados”, admiten algunos de ellos.

Una postura que, junto a la cesión a En Marea para concurrir el 25-S, es vista como un precedente de lo que ocurrirá durante la construcción del partido de Ada Colau, circunstancia agravada por una gestión cada días más criticada al frente de la alcaldía de Barcelona.-

Valencia: fulminante expulsión de un militante de Ciudadanos por un tuit ligeramente crítico

Evidente baja intensidad democrática en un partido relativamente joven como Ciudadanos ya que cualquier tipo de disidencia es castigada severamente

                           Ramon Juan Grau Franquet se atrevió a disentir suavemente y fue expulsado del partido Ciudadanos.

Que desde algunos sectores del partido naranja (Ciudadanos) y en voz baja se critique a la dirección del partido ha pasado a ser un hecho reiterado e in crescendo. En muchas ocasiones se dice que el liderazgo de Albert Rivera es demasiado fuerte, que “no hay bases” y que los “colaboradores” actúan bajo un “contrato de arrendamiento de servicios” que se sospecha que no sería ajustado a la legalidad.

De modo que es evidente que está cuestionada la libertad de expresión interna partidaria y, en consecuencia, aumentan las voces críticas dentro de Ciudadanos y todo esto sucede en muchas provincias españolas, pero el caso del que nos hacemos eco es el de Ramon Juan Grau Franquet, de la provincia de Castellón, que habría colmado el vaso del autoritarismo de Rivera.

Grau fue subdelegado territorial de Ciudadanos en esta provincia valenciana y asesor del Grupo Ciudadanos en la Diputación Provincial de Castellón. Pues bien, ahora fue expulsado de Ciudadanos y uno de los motivos esgrimidos por la dirección de la agrupación naranja ha sido que cometió el pecado capital de escribir un tuit el pasado 6 de septiembre que decía textualmente: Excelente artículo de @jlgaliacho en @Extraconfidencial explicando Pactos y alcaldía de Oropesa @caposalva @pautrobadorets.-

 

Valencia (INCAT-Per Catalunya).-

Barcelona (INCAT-LV por Maite Gutiérrez).-

Madrid (INCAT-La Nación).-

Iniciativa per Catalunya Verds (ICV) pide a la CUP que no apoye al President de la Generalitat, Carles Puigdemont

Noticias de Cataluña

El partido, que hace años integró el gobierno del Tripartito, considera decepcionante que un partido de izquierda apoye a un gobierno como el actual.

La coordinadora nacional de ICV, Marta Ribas, considera “muy decepcionante” que “un partido que se reivindica como anticapitalista y de izquierdas” como la CUP apoye al Govern de Carles Puigdemont. En una entrevista a la agencia Efe, Ribas dijo que “la CUP ha estado haciendo lamentablemente de muleta de la derecha catalana”.

Si bien el presidente catalán abrirá una ronda de contactos con las diferentes fuerzas parlamentarias a finales de agosto o principios de septiembre, Ribas da por hecho el voto en contra de Catalunya Sí que es Pot (coalición que, actualmente, integra su partido) en la cuestión de confianza al presidente catalán.

“Todavía habría margen de negociación si JxSí replanteara su hoja de ruta unilateral”, dijo la diputada y adelantó que “no habrá negociación viable con JxSí para esta cuestión de confianza, marcada por una hoja de ruta unilateral”.

Ribas también se refirió a la propuesta del RUI sostenida por la CUP, asegurando que “no apoyaremos un referéndum unilateral de independencia porque lo que hace falta es un referéndum que tenga consecuencias reales, que sea reconocido”.

Barcelona. (INCAT-EFE).-

Cambios en Podemos: Pablo Iglesias toma distancia de Cataluña y pasa la pelota a Ada Colau

Noticias de Cataluña

La dirección del partido antisistema deja la responsabilidad a la alcaldesa de Barcelona en un escenario político complejo, tras los decepcionantes resultados electorales

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, intenta no inmiscuirse demasiado en el proceso de primarias que la formación afronta este mes en Catalunya, donde cinco aspirantes se disputan la dirección autonómica del partido. Lo dejó muy claro cuando visitó Barcelona en abril junto al secretario de organización, Pablo Echenique. “Seremos neutrales, no nos decantaremos por ningún candidato”, aseguró.

Esta aparente equidistancia persigue un objetivo fundamental: no desgastarse en el complejo tablero catalán, a sabiendas de que la franquicia de Podemos en esta comunidad acabará integrándose en el partido que impulsa la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

En la dirección del partido cobra fuerza la siguiente reflexión: Podemos Catalunya se ha convertido en una caja de Pandora, en buena medida por haber vivido descabezado durante casi un año; las divisiones internas y el perfil de los cuadros catalanes son vistos como una montaña rusa que puede dar más sustos que otra cosa. A este escenario hay que sumar la fortaleza política del proyecto de Colau, con quien Podemos comparte espacio político –y por tanto compite–, y unas complicadas elecciones autonómicas al Parlament a medio plazo. Por tanto, ¿vale la pena quemarse las pestañas en Catalunya ahora que ya han pasado las generales?, se preguntan.

Fuentes del partido estatal sostienen que no, que quizás lo más rentable en estos momentos sea pasar la pelota de la construcción del partido catalán a Ada Colau, para que ella asuma la responsabilidad del éxito o fracaso de éste. De esta manera, subrayan desde el partido morado, conseguirían contentar a la edil, dejándola que controle el nuevo partido y, de paso, contener su proyecto en Catalunya, evitando en lo posible que Colau decida “hacer las españas” y extender su influencia política a nivel estatal, rivalizando en liderazgo de la izquierda con Iglesias, algo que muchos no descartan a medio plazo.

Existe además otra derivada: la del Parlament. El 27-S el líder de Podemos cargó con el peso de la candidatura Catalunya sí que es Pot, cuyo resultado fue nefasto. Las próximas autonómicas le toca el turno a Colau, opinan fuentes podemistas. Los comunes tienen muchas esperanzas puestas en estos comicios. Después del mal sabor de boca que les ha dejado el 26-J al no cumplir sus expectativas, En Comú Podem se centrará en erigirse como la alternativa de izquierdas a CDC, un puesto que deberán disputar a ERC y la CUP. Sin embargo, en la sala de máquinas de Podemos dudan de que la confluencia catalana salga airosa de las elecciones si vuelven a plantearse como un plebiscito.

Mientras, Podemos Catalunya trata de recomponerse. Los inscriptos en el partido elegirán secretario general entre el 22 y el 24 de julio, un puesto al que aspiran ni más ni menos que cinco candidatos. Iglesias observa con distancia estas primarias. Sus relaciones con los candidatos son complejas; no en vano, Iglesias pidió al cabeza de lista de En Comú Podem, Xavier Domènech –hombre de confianza de Colau–, que ejerciera de puente entre el Podemos catalán y el estatal porque no encontraba un interlocutor sólido para domar a su propio partido en Catalunya, pero Domènech no está en condiciones de asumir esa tarea por el momento.-

Barcelona (INCAT-LV por Maite Gutiérrez).-

El Parlament de Cataluña destituye a De Alfonso por las grabaciones con Fernández Díaz

Noticias de Cataluña

Todos los grupos salvo el PP votaron a favor de destituir al director de la Oficina Antifraude de Cataluña

Barcelona (INCAT-Agencias). El Parlament de Cataluña destituyó hoy a Daniel de Alfonso como director de la Oficina Antifraude de Cataluña, con los 121 votos a favor de todos los grupos, a excepción de los 11 diputados del Partido Popular, que votaron en contra.

Después de la comparecencia de De Alfonso en la Comisión de Asuntos Institucionales del Parlament, el 23 de junio, los diputados de Junts pel Sí (JxSí), Ciudadanos (C’s), el PSC,Catalunya Sí que es Pot y la CUP aprobaron la revocación del director de la Oficina Antifraude, por sus conversaciones con el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, en las que tratan presuntos casos de corrupción para desprestigiar al independentismo.

De Alfonso, que fue nombrado por el Parlament en 2011 a propuesta del entonces presidente de la Generalitat, Artur Mas, con el aval de CiU, el PSC, el PPC y Ciudadanos y la abstención de ICV-EUiA y ERC, recibió hoy las críticas de toda la cámara catalana, salvo de los populares, por su “conducta impropia, claramente incompatible con los valores que debe promover” la Oficina Antifraude.

 

Puigdemont aseguró en el Parlament que “hemos de irnos cuanto antes”

BARCELONA 03 02 2016 Politica Ple del Parlament sessio de control i prorroga dels pressupostos FOTO de DANNY CAMINAL

Barcelona. (INCAT-Agencias).- En su intervención en el Parlament, el presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, criticó al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y lo acusó de ser “el auténtico antisistema” por el escándalo de las conversaciones con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña, Daniel De Alfonso.

Con respecto al proceso judicial contra el ex presidente Artur Mas y las ex conselleras Irene Rigau y Joana Ortega fue contundente: “Qué podemos hacer? Irnos cuanto antes, en un Estado así no podemos durar mucho tiempo más”.

También convocó a los sectores cercanos a Ada Colau (Barcelona en Comú y En Comú Podem), afirmando que “nos hemos de preparar para una reedición corregida y aumentada del PP, entonces hemos de hacer una reflexión de país a la que invito que se sumen”.

El pleno del Parlament concluyó con la destitución de Daniel De Alfonso de su cargo de jefe de la Oficina Antifraude de Cataluña, con la votación a favor de todos los grupos parlamentarios con excepción del PP. La revocación de su cargo fue motivada por la publicación de unas escuchas telefónicas en la que el ex funcionario aparecía conspirando contra el gobierno catalán junto con el Ministro del Interior español, Jorge Fernández Díaz.