El PP y Ciudadanos suscribieron el pacto anticorrupción y avanza la investidura de Rajoy

Noticias de España

Ambos partidos mantienen la presión sobre Sánchez y aseguran que acordarán contenidos cercanos a los ideales del PSOE para que los socialistas faciliten el acuerdo

Los portavoces del Partido Popular ( PP) y de Ciudadanos (C’s) en el Congreso, Rafael Hernando y Juan Carlos Girauta, firmaron este viernes el pacto anticorrupción exigido por Albert Rivera para comenzar a negociar con los populares un acuerdo que permita sumar sus votos para sacar adelante la investidura de Mariano Rajoy como presidente del gobierno, que tendrá lugar el próximo 30 de agosto.

El acto tuvo lugar ante los secretarios generales de cada grupo (José Antonio Bermúdez de Castro, del PP, y Miguel Gutiérrez, de C’s) y otros miembros de la dirección de los dos grupos parlamentarios. Ante los medios gráficos y en un tono distendido, los dos portavoces pusieron su firma bajo el documento con los seis puntos reclamados por Ciudadanos y se dieron las manos entre sonrisas.

La firma y el anuncio de la fecha para la investidura permitieron que se sentaran luego por primera vez los dos partidos a negociar un acuerdo de investidura. Fuentes de las dos partes aseguraron que la reunión serviría para ordenar el trabajo de los próximos días. Posteriormente comparecido ante los medios. Girauta subrayó que con este gesto se dio “un paso muy importante” para desbloquear la situación política por la que pasa el Estado y apuntó que se sentarán a la mesa de negociación sin “líneas rojas”.

El portavoz subrayó que las dos exigencias irrenunciables de Ciudadanos ya se han conseguido, que son poner fecha a la investidura y firmar un pacto contra la corrupción, y que no pondrá ahora nuevas condiciones. “Esto no es un pacto de gobierno, por lo tanto, no tiene por qué ser exhaustivo; puede ser muy amplio y tocar muchos ámbitos, pero no todos”, aclaró.

Los seis puntos del acuerdo propuesto por Ciudadanos

  1. Separación inmediata de cualquier cargo público imputado formalmente por delitos de corrupción política –lo que ahora se llama “investigados”– hasta la resolución completa del procedimiento judicial. “No se sentará ni en los gobiernos ni en los escaños si Ciudadanos está en una negociación”, sentenció Rivera cuando presentó su oferta.
  2. Eliminación de los aforos ligados a cargos políticos y representantes públicos. Se trata de acabar con los “privilegios” que, según Ciudadanos, tienen los políticos frente al resto de los ciudadanos. “Todos en primera instancia”, reclamó el líder del partido naranja. Eso sí, la capacidad de diputados y senadores y los miembros del gobierno español está blindado en la Constitución de 1978.
  3. Nueva ley electoral para incrementar la proporcionalidad. Según Rivera, “después de 40 años” con la ley actual, la última gran reforma es de 2011 (en que se implantó el voto rogado para el exterior), hay que redactar una nueva que, entre otras cosas, prevea “listas desbloqueadas” para que los votantes puedan “elegir personas y no sólo partidos”.
  4. Eliminar la posibilidad de indultos a condenados por delitos de corrupción política. El PP asegura que no les concede, pero faltaría que la ley lo prohibiera expresamente perno deja la cuestión al azar del gobierno de turno. Ciudadanos exige que “no se pueda anular la justicia por confabulación entre amigos políticos”: “No queremos volver a ver corrupción política y encima que nos la pasen por la cara con indultos”, reclamó Rivera.
  5. Limitación del ejercicio de responsabilidades de presidente del Gobierno a un máximo de ocho años o dos mandatos, una idea que Ciudadanos quiere implantar para evitar que pueda “perpetuarse” en el poder. Según dijo el dirigente naranja Fernando de Páramo, de aplicarse, ésta sería la última legislatura de Mariano Rajoy.
  6. Más transparencia, para lo cual se reclama la creación de una Comisión de Investigación Parlamentaria sobre “la presunta financiación ilegal del PP” del caso Bárcenas, por los “papeles” del que fuera tesorero del PP nombrado por Mariano Rajoy. “Que se investiguen las responsabilidades políticas que se diriman de la financiación ilegal presunta del PP”, exigió.-

Madrid (INCAT).-

¿Qué cambió para que Albert Rivera pasara de la abstención al “sí, quiero”?

Noticias de Cataluña y España

Por Xavier Graset

Parece una jugada ensayada. Una petición de aquellas que hacía un anuncio de la antigua Caja de Barcelona: pídeme lo que quieras. El día antes de que se reunieran Rivera y Rajoy, el líder de Ciudadanos salió a hacer su lista. Y vistas las peticiones costaba creer que lo preocupara demasiado al presidente en funciones. Se plantearon seis puntos, entre los que no figura por cierto que Rajoy dé un paso al costado, lo que desde Cataluña se habría entendido muy bien, pero que Rivera no quiso exportar hacia la política española.

La regeneración bajo la apariencia, cuatro grandes principios a los que cuesta decir que no. Grandes ideas, algunas de las cuales ya se aplican, y otros que por mucho que se asuman no se llevarán nunca a la práctica. Incluso la que podría parecer más incómoda para el PP: la comisión investigadora sobre el caso Bárcenas, que en caso de ser aceptada no se pondrá en marcha, por lo menos mientras se sustancie el juicio sobre este escándalo de la contabilidad en negro del partido gobernante, previsto para octubre.

¿Qué ha cambiado para que Rivera pase de la abstención al “sí, quiero”? Rivera dice que justamente cambian ellos porque no ha cambiado nada, porque Pedro Sánchez está de vacaciones hace semanas y desapareció de la circulación. Él y Pablo Iglesias, que parece que se lame las heridas por haber fracasado en el anunciado “sorpasso del siglo” ya que únicamente en Cataluña repitió escaños y votos.

La junta ejecutiva del PP responderá a los seis puntos el próximo miércoles. Un trámite. Pura comedia. Los teléfonos arden y se incendió el de Rivera con llamadas de los poderes más poderosos, desde Bruselas, Berlín….. ¿Quién desbordará responsabilidades? Dicen que Ciudadanos quiere asumir el papel de contribuyente a la gobernabilidad que había jugado tantos años CiU.

En todo caso, esta función, también llamada la de bisagra, es tan aceptada como el bipartidismo en su momento. Y en función de quien gane, debería gobernar el más votado o el que sume. Ciudadanos ya lo ha probado con unos, y ahora con los demás. Pero no les basta: 137 del PP más 32 de C’s suman 169, y con uno de los Canarios llegarían a 170. Necesitan otros seis. ¿De dónde saldrá esa media docena de votos tan valiosa ahora que se acercan elecciones en Euskadi y en Galicia? ¿Marcharán las bancas del PSOE en un ataque de responsabilidad felipegonzalista?

Tendríamos que seguir paso a paso los acontecimientos, sin desconectarnos ni aún en vacaciones. No sea que cosa que al volver ya estuviera todo cocinado.-

Barcelona (INCAT-Nació Digital).-