Internos de Batán restauraron un vehículo del área de Bromatología

Se trata de una trafic del departamento de Bromatología a la que los internos le hicieron trabajos de chapa y pintura y mecánica.

En el marco de las actividades laborales que se desarrollan en las cárceles bonaerenses privados de la libertad de la Alcaidía de Batán, dependiente del Servicio Penitenciario Bonaerense, restauraron un vehículo oficial del municipio de General Pueyrredón.

Se trata de una trafic del departamento de Bromatología a la que los internos le hicieron trabajos de chapa y pintura y mecánica. Y hoy, en un breve acto, se entregó el rodado a las autoridades municipales.

Para la ocasión se invitó al jefe del Departamento de Bromatología municipal, Pablo Finkelstein quien recibió el vehículo restaurado por parte del director del establecimiento penitenciario, Roberto Astete.

“Los arreglos de reparación que se efectuaron fueron de chapa, pintura y algunos arreglos mecánicos que fueron necesarios para reparar este vehículo que no contaba con funcionamiento debido a su estado”, explicó Astete.

“Me enorgullece que podamos colaborar con  la puesta en valor de un vehículo de trabajo sobre todo en estos tiempos que atravesamos que para el departamento de Bromatología es muy importante contar con otra unidad para garantizar los controles, la prevención y la promoción de la salud para nuestra comunidad “, agregó Astete

Los arreglos los realizaron internos que trabajan en la sección Talleres, a cargo de Ramiro Schmal y Hernán Núñez.

El acta de entrega fue realizada por el  Jefe del Departamento Regional de Cultura Laboral Zona Este, David Villarreal, acompañado por el subdirector Edgardo Flores.

Internas de una cárcel de Batán decidieron no recibir a los visitantes por dos semanas como prevención por el Coronavirus

La medida fue adoptada por iniciativa propia en la Unidad Penal N° 50 por la totalidad de las privadas de libertad. Firmaron un acta en la que adhieren a una cuarentena a raíz del avance del COVID -19. Los familiares aceptaron la iniciativa y dejarán mercaderías para las privadas de libertad pero sin contacto físico

La totalidad de la población carcelaria de la Unidad 50 Batán, del Servicio Penitenciario Bonaerense, tomó una inédita medida por iniciativa propia en el marco del avance del Coronavirus: resolvieron en unanimidad y mediante la firma de un acta la negativa a recibir la visita de sus familiares u otros civiles durante al menos dos semanas.

Las 106 detenidas adoptaron esta medida luego de que en el transcurso de la última semana participaron de charlas informativas a cargo de personal médico que cumple funciones en el establecimiento carcelario.

Las internas propusieron la suspensión de la visita, un momento muy esperado en contexto de encierro, luego de tomar consciencia sobre la pandemia.

La jefa del Complejo Penitenciario Este, Claudia Díaz, explicó que “nos sorprendió la propuesta y la hemos recibido con agrado. Se trata de una medida de protección para ellas y para sus madres, las que suelen venir todas las semanas y en muchos casos son integrantes de la tercera edad”.

Durante los últimos días los médicos han ido pabellón por pabellón para brindar charlas informativas sobre cómo prevenir al virus originario de China.

Cabe destacar que las autoridades de la Unidad le hacen firmar una declaración jurada a todos los visitantes (integrantes del poder judicial, consulados, docentes, etc.) donde se les pregunta si tienen los síntomas que provoca el COVID-19 o han estado con personas que viajaron a los países de riesgo: China, Japón, Corea del Sur, Irán, Estados Unidos o naciones del continente europeo.

En este marco trascendió también que las internas de la Unidad 50 están prestas a confeccionar barbijos en el taller textil del penal.
La Unidad 50 pertenece al Complejo Penitenciario Este, conformado por las Unidades 15 y Alcaidía Batán y la Unidad 6 Dolores, todas dependientes del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.

Inauguraron una planta de tratamiento de residuos electrónicos en una de las cárceles de Batán

El emprendimiento se desarrolla en la Unidad 15. Van a trabajar 40 internos, los que fueron capacitados para tal fin. Van a desguazar televisores, computadoras, impresoras y teléfonos, entre otros aparatos. Se trata de una experiencia de cuidado del medio ambiente.

En el marco de las actividades laborales y de cuidado del medio ambiente que se desarrollan en las cárceles bonaerenses, este miércoles se inauguró una planta de tratamiento de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en la Unidad 15 Batán, que depende del Servicio Penitenciario Bonaerense, en la que van a trabajar unos cuarenta privados de libertad.

Con la presencia de autoridades penitenciarias se puso en marcha una Planta de RAEEs (Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos) en el Penal más grande de la localidad de Batán.

Previo a la inauguración de la Planta se brindó capacitación para el desarme tecnológico y capacitación en Higiene y Seguridad Laboral, impulsadas por el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires.

Se capacitaron 40 internos, que van a trabajar en dos turnos de 20 cada uno, quienes aprendieron sobre manejo de herramientas, manipulación de elementos, utilización de elementos de seguridad personal y todo lo concerniente en materia de incendios.

Los internos trabajarán con material tecnológico en desuso que donan de varios municipios de la zona, y ya cuentan para empezar con material proveniente de Salto y la semana que viene recibirán del municipio de Necochea.

El Jefe del Departamento de Disposición y Reutilización de Tecnologías en Desuso (DRTD) Claudio Fittipaldi, de la Subdirección General de Trabajo del Servicio Penitenciario Bonaerense, destacó que “con este programa destinado a trabajar con estos residuos tecnológicos las personas privadas de su libertad reciclan este tipo de desechos separando los reutilizables como televisores, computadoras, impresoras y elementos periféricos, entregándolos a distintas instituciones; mientras que los no utilizables como cobre, estaño, distintos metales, baterías, carcasas, son tratados con su debido proceso. El residuo peligroso es procesado y enviado a ‘disposición final’, como la norma lo indica,  y así se evita que se arroje en rellenos sanitarios”.

“Este programa posibilita a los internos adquirir capacidades que le facilitarán su futura reinserción en la sociedad. Asimismo, los materiales que resultan del desguace del equipamiento, como, por ejemplo, el plástico, los metales, cables, chatarra y otros componentes electrónicos, solventan parte de la operación que implica esta actividad. Una parte de los materiales son recuperados y vueltos a poner en funcionamiento, como por ejemplo las computadoras”, señaló el funcionario.

Acompañaron la inauguración de la Planta, el Director de Trabajo Penitenciario, Pablo Jotayan, el Jefe del Departamento de Seguridad e Higiene, Gerardo Vázquez y el director de la Unidad 15, Juan Domingo Montes de Oca, entre otras importantes autoridades.

En la oportunidad se entregaron elementos idóneos para el desenvolvimiento de mano de obra, y de protección personal, cascos y anteojos de seguridad, delantales, guantes aislantes y herramientas.

Cabe destacar que plantas similares funcionan en las Unidades 1 y 26 Olmos, 21 y 57 Campana, 24 Florencio Varela, 2 y 38 Sierra Chica y 3 San Nicolás.

Desbaratan banda acusada de ingresar droga a cárceles mediante servicio de lavandería

La Justicia Federal marplatense desbarató una organización acusada de ingresar estupefacientes para su venta a internos de los penales de Batán y La Plata utilizando el servicio de lavandería de ambas cárceles y con la presunta connivencia de integrantes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

La Justicia Federal marplatense desbarató una organización acusada de ingresar estupefacientes para su venta a internos de los penales de Batán y La Plata utilizando el servicio de lavandería de ambas cárceles y con la presunta connivencia de integrantes del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB), informaron fuentes judiciales.

De acuerdo a la investigación realizada por la fiscal Laura Mazzaferri y el juez Santiago Inchausti, al menos desde 2008 y hasta abril de 2017 el principal acusado aprovechó su pasado como agente del SPB para firmar un convenio en el marco del Programa de Reinserción «Incluirse».

La empresa utilizaba de manera exclusiva las instalaciones de los penales, por lo que no tuvo que realizar una inversión de capital propio y, al mismo tiempo, aprovechaba la mano de obra precaria brindada por los internos que lavaban la ropa blanca quirúrgica a clínicas y sanatorios privados de Mar del Plata y de La Plata.

El acceso al área de lavandería -que por cuestiones funcionales exigía el ingreso de rodados con bolsones de ropa- habría sido el medio idóneo para que los sospechosos pudieran ingresar de manera oculta a la unidad penal estupefacientes que luego serían vendidos a los internos.

Según informó en su web el Ministerio Público Fiscal (MPF), por la gran cantidad de trabajo que desplegaba el área de lavadero, la firma comenzó a obtener alto rendimiento económico.

El rol del principal acusado fue clave: su labor dentro del SPB -desde 1990 hasta 2006, cuando fue declarado prescindible- le permitió obtener, mediante una contratación directa firmada por su madre, el beneficio de la explotación de las máquinas del área de lavandería de las Unidades X de Melchor Romero y XV de Batán y una vez posicionado en el lugar, organizar una sociedad delictiva.

Otra persona ejecutaría dentro de la cárcel de Batán las órdenes que el líder daba desde La Plata, encargándose incluso de gestionar los pagos de los reclusos.

En algunas oportunidades debía recurrir a otro implicado, quien a través de su financiera descontaba cheques de la empresa en cuestión y obtenía una ganancia propia al cobrar un 2 % del valor total de la suma a percibir.

Con este accionar beneficiaba a quien lideraba la asociación en el ocultamiento de su dinero.

Por otro lado, otro hombre ejecutaba de manera directa las órdenes pero en la cárcel de Melchor Romero, y habría sido también el contacto mediante el cual el SPB puso en conocimiento del líder de la banda que la firma de lavandería industrial estaba siendo investigada.

Por último, otra persona facilitó a través de su cooperativa el cobro de cheques que recibió la firma, sin tener que pagar los impuestos que son exigidos dentro del sistema financiero formal.

Las pertenencia del principal acusado al SPB le habría permitido quedar bajo el amparo de una connivencia por parte de algunos funcionarios que permanecieron en el organismo, y así poder ingresar a explotar el área de lavandería sin control alguno de cumplimiento de cargas sociales, jornadas laborales ni medidas de seguridad e higiene.

La Fiscalía encuadró los hechos en los delitos de asociación ilícita, lavado de dinero –con el narcotráfico entre los delitos precedentes- e infracciones a la ley penal tributaria.

A raíz de esto, en los últimos días el juez Inchausti ordenó la declaración indagatoria de un funcionario del SPB y de un ex director jubilado de la unidad de Batán y de un empleado civil de la firma de lavandería, acusados de los mencionados delitos y ahora debe resolver las situaciones procesales de los involucrados. (Télam)

Capacitación contra la Violencia de Género en la Unidad Penal 50 de Mujeres en Batán

Brindará contenidos que irán desde las nociones básicas respecto a la violencia de género, pasando por el análisis de la normativa vigente, la visualización de los dispositivos especializados para su tratamiento, la identificación de las tipologías de violencia y el abordaje de las bases para salir del círculo de la violencia.

Con la presencia de la Secretaria de Desarrollo Social Patricia Léniz y del Director de la Unidad Penal 50 de Mujeres de Batán, Prefecto Mayor Esteban José Fraga, se dio inicio a las jornadas de capacitación del personal penitenciarioque allí desempeña tareas.

Los contenidos, denominados“Concientización y sensibilización contra la violencia de género” tienen como objeto el tratamiento de los prejuicios y preconceptos en busca de crear un ámbito que dé lugar a la promoción de una cultura libre de estereotipos y violencia.

Este proyecto, viene trabajándose en su etapa preparatoria desde abril de este año y brindará contenidos que irán desde las nociones básicas respecto a la violencia de género, pasando por el análisis de la normativa vigente, la visualización de los dispositivos especializados para su tratamiento, la identificación de las tipologías de violencia y el abordaje de las bases para salir del círculo de la violencia.

La presencia de diversas autoridades penitenciarias y del personal de la Dirección de Políticas de Género, a cargo de quien estará a cargo el dictado de la toda la capacitación, jerarquizó el sencillo acto de inauguración de las jornadas que buscan una proyección del vínculo entre el Estado Municipal -a través de La Secretaría de Desarrollo Social y la Dirección de Políticas de Género- y elServicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

Ambos órganos estatales aportan especialistas y equipamiento para el desarrollo de las jornadas, que pretenden promover la anulación de los códigos violentos arraigados culturalmente desde la formación profesional del personal del SPB a través de la reflexión y el tratamiento participativo de las temáticas que las componen.