Crece el voto independentista en Cataluña, aunque aparecen bastantes indecisos

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En una encuesta del CEO el 31,5% votaría a Juntos por el Sí, más que todo el resto de partidos juntos, mientras que los dos partidos de derecha caen estrepitosamente

En caso de celebrarse elecciones al Parlamento -el presidente Puigdemont ya dijo que las convocaría si la CUP volvera a tumbar los presupuestos—, las consecuencias serían imprevisibles. Sin embargo, según la encuesta del Centro de Estudios de Opinión (CEO) sobre la cuestión de confianza hecha pública este viernes, las expectativas para Juntos por el Sí (en caso de que se reeditara la coalición entree ERC y PDC) podrían ser positivas. Y es que el sondeo apunta que un 31,5% de los catalanes afirma que tiene claro que votaría la formación independentista, mientras que la suma de los apoyos a todos los demás partidos parlamentarios se quedaría en el 29,9%.

Sin embargo, hay que tener en cuenta que estos datos se refieren a la intención directa de voto, sin pasar por la cocina para evitar desviaciones fruto de la muestra, el voto oculto u otras variables, y por tanto, el CEO tampoco hizo proyección de voto. Sea como sea, en segundo lugar se sitúa Cataluña Sí se Puede, con el 10,3% de los votos, seguido del PSC (7,8%), Ciudadanos (6,4%), la CUP (3,1%) y el PP (2,3%). Asimismo, un 3% votaría otras opciones, un 2,8% lo haría en blanco, un 0,9% nulo, un 8,9% se abstendría, un 6% no contesta y hasta un 17,3% está indeciso.

De hecho, Juntos por el Sí es la candidatura que retiene más votos desde el 27-S (un 84,6%) y, además, ahora recibiría un 27% de los que fueron entonces hacia la CUP y un 8% de los que optaron por Cataluña Sí se Puede. Por otra parte, el PP sólo retendría el 48,5% de los apoyos y la CUP un 54,1%. Igualmente, el director del CEO, Jordi Argelaguet, destacó también que, aparte del trasvase de voto de la CUP a Juntos por el Sí, los sucesivos sondeos que elabora el ente también certifican una tendencia a la baja de los derechistas de Ciudadanos, en paralelo a un crecimiento sostenido de Cataluña Sí se Puede (en línea con los resultados de las últimas elecciones españolas, en los dos casos).

A estas buenas expectativas de Juntos por el Sí podría ayudar también la buena percepción de Puigdemont obtenida a raíz de la cuestión de confianza (un contundente 57,1% de los encuestados cree que el ganó y su intervención obtiene la mejor nota). De hecho, el presidente catalán ha afirmado que sólo se presentaría para seguir en el cargo si tuviera que volver a haber elecciones sin haber culminado el proceso. Por otra parte, en caso de no ser así y que los próximos comicios fueran las constituyentes, sería difícilmente imaginable que se repitiera la fórmula de Juntos por el Sí.-

“Construiremos un Estado de derecho con separación de Poderes, no como tristemente ocurre en España”

En la presentación de la memoria anual de la Comisión Jurídica Asesora, Carles Puigdemont aseguró “rigor, certeza y seguridad” en el camino hacia la independencia

El presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont, aseguró que en el camino hacia la república propia se trabajará con “rigor, certeza y seguridad, porque construiremos un Estado de derecho, con separación de Poderes, no como tristemente ocurre en el Estado español”. En el transcurso de la presentación de la memoria anual de la Comisión Jurídica Asesora, el alto órgano consultivo del Gobierno, el jefe del Ejecutivo denunció “la falta de independencia del judicial” en España y lo contrapuso al modelo de país que se quiere construir “jurídicamente sano, alejado de las malas praxis, riesgos o tentaciones que aún hoy podemos reconocer a nuestro entorno, donde se garantice que las decisiones de nuestras administraciones serán rectas, justas, limpias y transparentes”, sostuvo.

El presidente recordó que el Consejo de Europa ya puso en evidencia en su informe contra la corrupción el uso político de los tribunales en España, y lamentó que éstos no aplicaran ninguna de las once recomendaciones hechas por el organismo internacional. Y, en este mismo sentido, recordó que España ocupa el puesto 25 –sobre 28– en el ránking europeo en cuanto a la percepción de la independencia judicial.

Además, también denunció “la lentitud y la baja eficiencia del sistema judicial español”, que lo sitúa a la cola de los países a nivel internacional a la hora de resolver un litigio administrativo, civil o comercial. Ante esta situación, el jefe del Gobierno aseguró que “tenemos el deber ético de superarlo y hacer las cosas bien, con solvencia”.

Independencia del poder judicial

Insistiendo en la necesidad “de un poder judicial independiente del resto de Poderes del Estado” como uno de los pilares democráticos del Estado democrático y de derecho, el presidente recordó que la Constitución española ya recoge la independencia de jueces y magistrados como primera garantía de la jurisdicción, y que la Ley Orgánica del Poder Judicial la configura como uno de sus principales capitales. Pero lamentó que hoy “la imparcialidad legal está atacada”.

El presidente también aprovechó su intervención para agradecer a la Comisión “el compromiso y la calidad del trabajo hecho” y aseguró que su “guía es indispensable y a la vez garantía” tanto para el país como por el propio Gobierno, en el tránsito hacia la creación de un Estado propio para Cataluña. “Hacer las cosas con garantías es también una demanda creciente de cara al mundo, que cada día mira más este trozo de planeta, donde pasan y pasarán cosas maravillosas y extraordinarias y sus gobernantes y los responsables hemos adquirido un compromiso de hacerlo con las máximas garantías y rigor”, remató.-

El Pacto por el Derecho a Decidir se convertiría en la plataforma del Proceso Constituyente

“Es una opción que se está madurando”, aseguran fuentes conocedoras de las conversaciones entre Juntos por el Sí, la CUP y las entidades de la sociedad civil

El Pacto Nacional por el Derecho a Decidir (PNDD) se constituyó con gran solemnidad el 26 de junio de 2013. Hacía siete meses que Artur Mas y Oriol Junqueras habían firmado un pacto de estabilidad que debía desembocar en una consulta vinculante para decidir el futuro político del país. La persona elegida para presidirlo fue Joan Rigol, ex presidente del Parlamento y dirigente histórico de Unión que había virado hacia posiciones soberanistas en los últimos tiempos. Tres años después, el PNDD enfila su reconversión en una plataforma de partidos y entidades con el proceso constituyente como prioridad, según señalaron diversas fuentes consultadas por Nació Digital.

“Esta es una opción que se está madurando”, aseguraron los dirigentes consultados. “La idea es mantener el espíritu de pacto y unidad de los partidos y las entidades teniendo en cuenta la complejidad del momento”, señaló una voz implicada en las negociaciones. Este proyecto sólo se llevará a cabo, sostienen fuentes parlamentarias, en caso de que haya un “acuerdo político” y depende de la voluntad de Juntos por el Sí y la CUP, que a finales de la semana pasada trataban de poner manos a la obra.

Una de las opciones que se puso sobre la mesa durante los contactos discretos que mantuvieron dirigentes de Juntos por el Sí y la CUP con el espacio de los “comunes” es que fuera Òmnium Cultural la que capitaneara las iniciativas relacionadas con el proceso constituyente. Finalmente, esta vía se descartó y la intención es que sea el Parlamento –de nuevo– el centro de gravedad. Jordi Cuixart, presidente de Òmnium, tuvo una participación activa en todo este proceso.

Ampliar la base

El PNDD tenía 2.300 entidades adheridas y un mandato claro: comandar, desde el Parlamento, todas aquellas iniciativas relacionadas con la consulta. Esta vez, en caso de convertirse en una plataforma constituyente, no tendría esta función. El referéndum se convocaría desde la Cámara catalana a través de una ley específica después de aprobar las normas de desconexión, y la reformulación del Pacto serviría para tratar el modelo de país.

Un precedente de esta iniciativa es la Comisión de Estudio del Proceso Constituyente, que votó sus conclusiones en medio de una gran polémica el 27 de julio. Cataluña Sí Se Puede (CSQEP) se enfrentó con Juntos por el Sí y la CUP por el contenido de los debates hasta el punto de que la coalición de la izquierda alternativa votó en contra de aquellas conclusiones. “La voluntad es de acercar a los comunes hacia este espacio”, explicó un alto dirigente de Juntos por el Sí consultado.

Calendario fijado

El Gobierno, en principio, no se reserva ningún papel en esta reformulación del PNDD. “Buena parte del protagonismo del proceso la debe tener el Parlamento”, mantienen varias voces gubernamentales consultadas. Se espera que las entidades del soberanismo civil, especialmente Òmnium Cultural, que ha hecho mucho trabajo de puertas adentro para mantener los vínculos entre independentistas, jueguen un papel relevante en esta nueva etapa.

Las resoluciones aprobadas la semana pasada en el debate de política general se encargaron de fijar las próximas metas del proceso constituyente. La primera es la creación del Consejo Asesor del Proceso Constituyente, que deberá estar constituido antes de que termine 2016. Será tarea del organismo de nueva creación agendar el calendario previsto para el primer trimestre de 2017. Además, está prevista una comisión de seguimiento que debería ponerse en marcha durante las próximas semanas.

Si la independencia gana el referéndum de septiembre de 2017, habrá que convocar unas elecciones constituyentes para marzo del 2018. La previsión es que aquel Parlamento sea el que redacte la Constitución catalana, que debería surgir del trabajo que hiciera la plataforma que Juntos por el Sí y la CUP, con la voluntad de sumar apoyos dentro de los “comunes”, durante el primer semestre del año próximo.-

La CUP abre una web para fiscalizar el avance del proceso catalán

Se trata del Observatorio del Proceso, un proyecto periodístico de la agrupación junto con un equipo de periodistas independientes

Con el objetivo de verificar el cumplimiento de los acuerdos aprobados en el Parlament de Cataluña, la CUP acaba de abrir un portal (www.observatoriproces.cat) para controlar todo lo que esté vinculado con el proceso soberanista.

Con el nombre de Observatorio del Proceso, esta web se actualizará semanalmente para dar a conocer toda la información vinculada con la dinámica parlamentaria entre Junts pel Sí y la CUP. Esta iniciativa apunta a que los catalanes “pueden ayudar a entender con más claridad y transparencia el avance -o no- del proceso hacia la independencia”, según dice la CUP en un comunicado.

La web repasa el estado del proceso a partir del inicio del gobierno de Puigdemont y pone el énfasis en el hecho de que “se avanza a buen ritmo” en el desarrollo de “todo aquello que ya es posible” en un gobierno autonómico. Por otra parte, se lamentan que todavía existan algunos aspectos más propios de un estado independiente que “prácticamente ni siquiera se ha empezado a trabajar”.

La CUP también lamenta que no se haya completado la declaración del 9-N en el aspecto que especificaba que el Parlament no se supeditará a las decisiones de las instituciones del Estado español, en particular del Tribunal Constitucional. “Esta desobediencia no se ha dado”, afirma el partido, “sino al contrario”, la cámara catalana ha dado respuesta a “una quincena” de requerimientos del TC.

Barcelona (INCAT-Nació Digital-por Oriol March).-

La reacción del Tribunal Constitucional contra la decisión del Parlamento catalán

Noticias de Cataluña

                           

Las previsibles acciones del TC, presionado por el gobierno central, son obvias, pero se aguarda ahora la movida de fichas soberanista

Lo previsible es que el pleno del Tribunal Constitucional (TC) en poco tiempo tome la decisión de suspender la hoja de ruta de desconexión con España aprobada por el Parlamento el miércoles pasado. No cabe imaginar en esta primera fase largos debates porque las decisiones que se deben tomar vienen muy recargadas por todas las normas disponibles aplicables al caso y por la lógica presión que ejerce el gobierno en funciones.

El Gobierno central planteó su impugnación a la votación de la Cámara catalana como un incidente de ejecución de sentencia, y pidió que se suspendan la iniciativa y sus efectos. Si el TC admite a trámite el asunto, la suspensión es automática, por pura previsión legal. Pero ahí no se acabaría la cosa.

Lo más complejo vendrá después, porque todo hace suponer que el TC dará un plazo de dos o tres días al Parlamento para que formule alegaciones, y luego vendrán las decisiones más importantes sobre la anulación del plan soberanista y la posible comunicación a la Fiscalía General del Estado para que actúe penalmente contra la presidenta de la Cámara, Carme Forcadell.

¿Cómo actuará el TC? ¿Anulará de cabo a rabo las conclusiones de la comisión de estudio sobre el Proceso Constituyente? ¿Habrá esta vez paños calientes o matices? ¿Derribarán los magistrados algunas paredes del plan de desconexión o creerán que llegó el momento de dinamitarlo por entero? Y, por último, ¿llevará el TC a Carme Forcadell a la justicia penal, como le pidió el Gobierno, o le contestará al Ejecutivo que si quiere mover a la Fiscalía debería hacerlo por su cuenta, aplicando los resortes que para ello le da la Constitución.

Son decisiones de mucho peso, sin duda, que van a marcar la historia y evolución del vigente modelo de Estado descentralizado y la propia trayectoria del TC, llamado por primera vez a aplicar las normas coercitivas que la reforma legal de hace un año puso en sus manos para garantizar la ejecución de sus sentencias. Al respecto, la pregunta más fácil de contestar es la relativa a la anulación del plan de desconexión. Sin duda, esta vez el TC no se quedará en la declaración de inconstitucionalidad de los planes de ruptura con España, sino que los anulará. No dejará ni una coma en pie. Esta vez, en contra de lo que ha pasado en ocasiones anteriores, no habrá anestesia para la amputación, ni llamamientos al diálogo ni homilías jurídicas. Esta vez el tema parece que será tratado con la sierra eléctrica.

La anulación llegará, por lo tanto, en un nuevo pleno, oídas las alegaciones del Parlamento, el Gobierno y el fiscal, el jueves o viernes próximos. Y con ello la probable comunicación a la Fiscalía para que analice si Carme Forcadell cometió un delito de desobediencia, aunque si el TC da este paso lo hará con poco entusiasmo. El último dato relevante es que no sólo los cargos políticos van a recibir el requerimiento de que se abstengan de promover los planes de dsconexión, sino también el secretario general del Parlamento. Por esta vía indirecta, los funcionarios recibirán también un claro aviso.

Hasta aquí, nada de lo descripto suena como una novedad si tenemos en cuenta los antecedentes en la materia y la absoluta negativa de Madrid a entablar algún tipo de negociaciones con el independentismo catalán, cualquiera sea el signo del gobierno de turno, PP o PSOE. Llegó el momento en que el sector soberanista del Parlamento, el Govern todo y las entidades que trabajan activamente por aplicar a rajatabla el Proceso Constituyente, muevan sus fichas. El volcán venía dejando ver columnas de humo; hoy se perciben temblores y no falta mucho para la primera gran  erupción.-

Madrid (INCAT).-