Repudio ante la reapertura de calabozos en comisarías

La Mesa contra la Violencia Institucional de Mar del Plata manifestó su preocupación ante el dictado de la resolución N° 642 firmada por el ministro de seguridad, Alejandro Granados, el pasado 20 de mayo que dispone rehabilitar el funcionamiento de los calabozos ubicados en dependencias policiales, en el marco de la denominada Emergencia de Seguridad Provincial.

Si bien la medida no podrá aplicarse en Mar del Plata, puesto que rige la prohibición de alojar personas en los calabozos de las comisarías bonaerenses debido al fallo de la Sala II de la Cámara de Apelación y Garantías en lo Penal dictado en 2009, desde este espacio integrado por organismos de derechos humanos, instituciones estatales, magistrados, funcionarios y particulares manifestaron públicamente su rotunda oposición a la ejecución de la mentada disposición.

Entre los fundamentos esgrimidos por la Mesa se indicó que «nada amerita la habilitación de calabozos, puesto que en definitiva las dependencias policiales no han sido creadas con tal fin y por ello jamás cumplirán los estándares exigidos por la ONU en el marco de Reglas Mínimas para el tratamiento de reclusos por medio de las que impone la manda de respetar el sexo, edad, condición procesal de los privados de la libertad, entre otras».

Además, sostuvieron que la medida trasgrede lo decidido por la Corte Suprema de Justicia de la Nación, en el marco del llamado fallo “Verbitsky». El máximo tribunal había reconocido que las comisarías no configuran espacios dignos de privación de libertad.

En el año 2011 el Poder Ejecutivo Provincial dispuso el cierre definitivo de los calabozos en las comisarías, erigiendo como principal fundamento que con el cierre de los mismos se trataba de “evitar que las comisarías sean utilizadas como unidades penitenciarias ya que traen aparejado el hacinamiento y epidemias que lesionan la dignidad del hombre”, conforme expresiones del gobernador Daniel Scioli.

«En ese marco, la decisión del Ministerio de Seguridad, en términos del sistema internacional de derechos humanos, implica una violación al principio de progresividad y prohibición de regresividad recogidos por la Constitución Nacional en el 75.22 al incorporar a los tratados internacionales dentro de la legislación argentina», señaló esta institución.

«Sostenemos que frente a la superpoblación carcelaria, no deben improvisarse medidas sino que el estado provincial debe emprender acciones que disminuyan los niveles de prisionización y no elevarlos, puesto que colmar las cárceles de personas no ha modificado las tasas de criminalidad», remarcó la Mesa.

A su vez, explicaron que el aumento de personas privadas de libertad no resulta compatible con los pilares que sostiene el estado democrático siendo que éste se anuncia en forma constante; «las estadísticas internacionales indican que a mayor nivel de desarrollo humano menor será el número de detenidos en cárceles y paradójicamente esto no está ocurriendo en la provincia de Buenos Aires».

Esta Mesa considera imprescindible, como lo ha resuelto la Cámara en lo Penal de Mar del Plata, la proyección de la ley de cupos en los establecimientos carcelarios de la provincia de Buenos Aires, pues de este modo se contribuiría a impedir el alojamiento de las personas en condiciones infrahumanas en las cárceles.

¿Reabren los calabozos de las comisarías de Mar del Plata?

Los calabozos de las comisarías de la Provincia volverán a abrirse para alojar presos, según lo dispuso el ministro de Seguridad bonaerense, Alejandro Granados, mediante una resolución.

La medida da marcha atrás con la decisión de la Provincia de cerrar los calabozos de las comisarías, para lo que se había resuelto durante 2011 y 2012 inhabilitarlos «definitivamente» y de esta manera reasignar policías.

En aquel entonces, la nómina de las dependencias incluyó a las comisarías de la Jefatura Departamental de Mar del Plata, siendo las que cuentan con calabozos la Primera, Segunda, Tercera, Quinta, Sexta, Novena, Undécima, Décimo Segunda, Décimo Cuarta, Décimo Quinta, Décimo Sexta y la comisaría de General Alvarado.

La nueva resolución, que se enmarca en la Emergencia en Seguridad dictada por el gobernador Daniel Scioli en la Provincia hace 50 días, está justificada en el «impacto negativo» que ha tenido el cierre de esas dependencias en el alojamiento de presos.

Las clausuras alcanzaron a más de 150 calabozos ubicados en distintas comisarías del interior y del conurbano bonaerense.

Los cierres, que fueron anunciados como «definitivos», se produjeron en el marco de un plan de traspaso de detenidos (sin prisión preventiva) a Alcaidías del Servicio Penitenciario Bonaerense para mejorar las condiciones de detención y reasignar policías a tareas de prevención.

El actual ministro de Seguridad no sólo ordenó «rehabilitar» el funcionamiento de los calabozos cerrados, sino que también proyectó realizar «un plan de adecuación edilicia» de las celdas clausuradas, además de «autorizar el alojamiento transitorio» de presos.

Desde esa cartera no se brindó información sobre la fecha en que comenzarán a reabrirse los calabozos ni la cantidad precisa de celdas que involucra la medida.

No obstante, la resolución 642 asegura en su artículo 4to. que será para todos los calabozos clausurados, exceptuando a «aquellas dependencias que contaren con calabozos inhabilitados por orden judicial».