Mariano Rajoy contra las cuerdas: No se vislumbra aún cómo podría formar gobierno

Noticias de España

pese a sus escasos representantes, suma un nuevo obstáculo a las aspiraciones del Partido Popular

 

Mariano Rajoy deberá pensar muy bien qué hará. El presidente español en funciones visitó al rey Felipe VI y constató que, de nuevo, no tiene apoyos para ser investido. Lo había previsto para la próxima semana. Así pues, abrirá el anunciado “periodo de reflexión” que lo puede llevar a afinar los mecanismos de presión al PSOE para que le permita ser presidente a finales de agosto o principios de septiembre. O, incluso, a tirar la toalla.

La ronda de contactos del monarca evidenció la soledad del líder del Partido Popular a pesar de que logró 14 escaños más el pasado 26-J. Y en la ronda real de consultas, tanto el jefe del Partido Democrático Catalán (PDC), Francesc Homs –que advirtió que no colaborarán para que sea presidente ni Rajoy ni nadie más del PP–, como el del PNV, Aitor Esteban (que votará no en la primera y segunda votación), pusieron de manifiesto esta realidad. La situación pone contra las cuerdas a Pedro Sánchez que, ahora ya sí, aparece como la única posibilidad para que España tenga presidente y no encare unas vergonzantes terceras elecciones que van tomando cada vez más cuerpo.

Xavier Domènech, de En Común Podemos, también fue a la Zarzuela. Constató que las “averías profundas” del sistema –la desigualdad, la corrupción o la no aceptación de la plurinacionalitat– no se quieren resolver con “una segunda Transición” (hizo notar que nadie habla). Al rey, dijo, le preocupan las terceras elecciones, y a los ciudadanos comunes que un “campeón de la corrupción” como Rajoy quiera ser presidente sin ceder en nada y a partir de hacer presión.

Domènech insistió en que están dispuestos a construir una alternativa de izquierdas y, antes de que Rajoy pasara por la Zarzuela, Pablo Iglesias lo trasladó al monarca. Lo mismo dijeron los nacionalistas e independentistas. El PNV indicó que ellos ya pactan en Euskadi ayuntamientos, diputaciones y presupuestos con los socialistas y que tampoco tendrían problemas para hacerlo en el Congreso. Homs volvió a tender la mano a Sánchez, pero lamentó que el PSOE “no se haya puesto en marcha”.

Incluso ERC, más pasiva en los asuntos de gobernabilidad, se abrió a colaborar con la izquierda española “siempre que sea moderna y respete a los catalanes”, decía Joan Tardà. Esto se traduce en tres condiciones no revisables: derogar leyes icónicas del PP, más socialdemocracia y un referéndum a la escocesa en un año. Sánchez dirá al rey que no hará presidente a Rajoy pero tampoco quiere explorar la alianza posible. Continúa soñando pactar con Podemos y Ciudadanos.

Los grupos de la antigua CDC quedan en standby

El PDC cuenta tener grupo en el Congreso, tal y como ha pactado Francesc Homs con el PP y el PSOE, pero ve difícil obtenerlo en el Senado. Las tablas de las dos Cámaras aplazaron la decisión ante la controversia generada y un clima político que no es precisamente favorable a hacer concesiones a los soberanistas. En el Congreso la mesa dio 48 horas al PDC para argumentar por qué debía tener grupo. Los nacionalistas habían entregado la solicitud, pero ahora presentarán un informe, del que ya tienen conocimientos populares y socialistas, que apela al criterio del Constitucional y los precedentes de 1986 y 1996 con el PNV para reclamar la media aritmética de voto y no la ponderada por población en las cuatro provincias para superar el 15%. El PP y el PSOE votaron concederles el plazo mientras que los representantes de Podemos y Ciudadanos se negaban.

Estos últimos denunciaron el “trato de privilegio”. La mesa puso también objeciones al nombre de Partido Demócrata Catalán, en litigio y todavía no registrado. Si es necesario, Homs concedió renunciar. En el Senado la mesa controlada por el PP dijo no a un grupo donde sólo cuatro de los diez senadores preceptivos eran del PDC (los otros son de ERC, Bildu  y de dos partidos canarios). La formación busca cómo hacer que el grupo nunca tenga menos de seis miembros.-

Madrid (INCAT-ARA por Ferran Casas).-

El corresponsal de Clarín en Madrid analiza la conflictiva situación política en España

Noticias de España

El periodista Juan Carlos Algañaraz considera que las consultas del Rey para encargar gobierno se acercan al fracaso y que se acentúa el gravísimo estancamiento en Madrid

El Rey de España inició este martes el primero de los cuatro días de consultas con los representantes de los partidos parlamentarios como prescribe la Constitución en el trámite de investidura del nuevo gobierno. El jueves es el día clave, final, con las reuniones de Felipe VI con Pedro Sánchez, primero, y después con Mariano Rajoy. Se cumple así el mandato de las urnas del 26 de junio pasado para integrar un nuevo ejecutivo después de siete meses de parálisis institucional, dos elecciones y sin un acuerdo político de base que sirva para que Rajoy constituya un gobierno en mayoría o en minoría.

Pero, en las negociaciones de este último mes, no apareció convenio político alguno y la situación ha vuelto a bloquearse. Rajoy, acusado de no esforzarse lo suficiente para lograr un acuerdo, se encontrará mañana –jueves– cuando se entreviste con Felipe VI que continúa con el único apoyo de sus 137 diputados por lo que no conseguirá los 176 representantes indispensables para respaldar al nuevo ejecutivo.

“Quiero gobernar aunque sea en minoría”, señaló el presidente del gobierno en funciones. Pero esa alternativa también ha quedado cerrada. Después de su previsible fracaso en una votación por mayoría absoluta, Rajoy tiene que ganar un nuevo escrutinio que se produciría 48 horas después del inaugural. Esta vez, triunfa el que reúne más votos a favor que en contra. El PSOE no se mueve un paso de su posición de los últimos siete meses. “No, es no. Ni por el voto directo a Rajoy ni por la abstención para permitir que gobierno en minoría”, sostuvo el candidato socialista Pedro Sánchez y también la dirección del partido.

Ciudadanos se niega a apoyar a Rajoy pero para “facilitar la gobernabilidad y evitar un tercer llamado a elecciones anticipadas” ha proclamado una “abstención técnica sin contrapartidas políticas”. Rajoy suma así sus 137 votos a la abstención de los 32 diputados liberales, 169 en total. Pero faltan 7 diputados más, para llegar aunque sea por abstención, a los 176 que puedan imponerse a los otros 174 legisladores de los 350 del total de la Cámara. Y Rajoy no ha conseguido hasta ahora esos respaldos de ninguna manera.

“Si no consigo los apoyos necesarios no me presentaré a la investidura”, repite Rajoy y el vocero del PP lo apoyó. Es un mensaje al Rey. En enero pasado, Rajoy no aceptó el convite real “porque no tengo los apoyos suficientes”. O sea que esa actitud volverá a repetirse. Después de entrevistarse con los 14 partidos convocados, los nacionalistas vascos de Bildu y los catalanes de ERC no aceptaron, el monarca debe valorar la información que recibe y decidir si elige a uno de los dirigentes, no hay otro que Mariano Rajoy en primera instancia, para proponerlo como presidente del gobierno con cuatro años de mandato.

Pero en la primera elección de este largo y exasperante proceso marcado por la gran fragmentación de un 92 % del electorado en cuatro grandes bloques y sin los diputados suficientes cada una para formar mayoría absoluta, todo terminó en un rotundo fracaso de los políticos. Esto obligó a una nueva convocatoria a las urnas para el pasado 26 de junio, ocasión en la que se repitió la relación de fuerzas anterior, aunque el PP mejoró sensiblemente su posición.

Cuando el resultado de los comicios del 26 de junio pasado los benefició más que en la anterior elección, los populares, Rajoy sobre todo, cantaron victoria. Ahora había que votarlo porque ganó las elecciones. Además, el dirigente conservador quería que todo el trámite de investidura se cumpliera rápidamente. Hasta planteó un calendario con un debate para el 2 de agosto, primera votación por mayoría absoluta para el día siguiente y si no ganaba un segundo escrutinio, por mayoría simple, para el 5 de agosto.

Estos planes, tal como van las cosas, se han ido diluido. Si Rajoy no logra apoyos y se niega a presentarse ante la Cámara, habrá que armar otro plan. El presidente en funciones dijo que si se producía esa situación de bloqueo, llamaría a un período de reflexión entre los partidos para encontrar una solución aunque fuera una salida de emergencia.

El gran problema es que para que se llamen elecciones automáticamente, tiene que producirse un debate de investidura como sucedió con Pedro Sánchez (que lo perdió). A partir de esa fecha, si no hay presidente, el rey está obligado a disolver las Cortes y llamar a las urnas para 46 días después. De lo contrario, el proceso entra en un limbo porque no hay fecha prevista en la Constitución para concluirlo, con lo que la situación institucional se agravaría notablemente.-

Madrid (INCAT-Clarín, por Juan Carlos Algañaraz).-

Cautela y condicionamientos de Mariano Rajoy para alcanzar su investidura

Noticias de España

Entre este martes y el jueves, el Rey recibirá a dirigentes de los partidos políticos con representación parlamentaria, con la sola excepción de ERC y Bildu, autoexcluidos

El jueves 28 Mariano Rajoy sabrá si los partidos nacionalistas catalanes y vascos, PSOE y Ciudadanos, le habrán comunicado al Rey que sus negativas o sus abstenciones son inamovibles, o si hay posibilidades de que acaben cambiando sus votos para facilitar la conformación de un gobierno. Sólo si en sus audiencias con Felipe VI descartan terceras elecciones, por lo que en un determinado momento no bloquearán la investidura presidencial, Rajoy estaría dispuesto a asumir la propuesta de ser candidato.

Obviamente, aunque oficialmente se lo niegue, los contactos están a la orden del día y muy discretamente se entrecruzan conversaciones, tanteos, propuestas y consultas directas e indirectas a través de personalidades más o menos influyentes. Eso sí, existe una tranquilidad generalizada en el sentido de que la necesidad de no padecer el papelón de una tercera elección consecutiva, permite todo tipo de iniciativas, aunque el que se maneja con mayor cautela es –naturalmente– el Partido Popular.

Se sabe también que Mariano Rajoy condiciona llegar a su investidura no sólo con el acuerdo sobre el sentido del voto para ser elegido presidente, sino también contando con un mínimo que ya fijó en muchas ocasiones y que consiste en tener de forma previa una nueva senda de déficit, un techo de gasto y las líneas generales de los presupuestos del 2017. Sólo así considera que podrá gobernar.

Es casi seguro que si el jueves no se consigue ninguna garantía, lo que no hará Mariano Rajoy es someterse, como hizo en febrero Pedro Sánchez, a una investidura fallida y desgastante, con la amenaza siempre latente de una nueva convocatoria a elecciones. En el PP sostienen que si algo le quedó claro al líder del PP en su primera ronda de contactos con todos los líderes políticos, es que todos descartan que pueda haber una tercera convocatoria de los ciudadanos a las urnas.

Se cree que después de las conversaciones de todos los representantes políticos con Felipe VI llegará el momento de activar al máximo las negociaciones, en un sprint de reuniones, negociaciones y cesiones de unos y otros que permitan llegar a esa investidura aunque sea con el tiempo límite para salvar la aprobación del techo de gasto y los presupuestos, que es lo que más le preocupa a Rajoy, al margen de su propia investidura.

Mientras tanto, el PP seguirá ejerciendo presión sobre Ciudadanos para que cambie su sentido de voto desde la abstención comprometida por Albert Rivera en segunda votación a un sí, que los populares están convencidos que será la única forma de que el PSOE, aplicando la tesis de que con 170 votos a favor los socialistas no podrían bloquear la formación de gobierno, se abstengan y así pueda facilitarse la investidura de Mariano Rajoy.

Finalmente, entre este martes y el jueves, el Rey iniciará la ronda de consultas previa a la investidura y recibirá en La Zarzuela a los líderes de 14 formaciones con representación parlamentaria. Todas con excepción de Bildu y ERC, que se han autoexcluido de las audiencias. El orden de recepción será inverso a la representación parlamentaria obtenida en las elecciones del 26-J, es decir, de menor a mayor. Así, el Monarca recibirá mañana a los líderes de Nueva Canarias, Foro Asturias, Coalición Canaria, UPN e Izquierda Unida. El miércoles, al PNV, En Marea, Convergencia, Compromís y En Comú Podem. Y, finalmente, el jueves, a Ciudadanos, Podemos, el PSOE y el PP.-

Madrid (INCAT).-

Los escaños de ERC y CDC vuelve a ser decisivo para formar gobierno en España

27 de Junio, 2016

Noticias de Barcelona

La izquierda no podría gobernar sin el voto de los independentistas y a la derecha le faltaría un escaño para la mayoría absoluta

Barcelona (INCAT-Vilaweb). Los escaños de los dos grupos independentistas catalanes vuelven a ser imprescindibles para formar gobierno en el Estado español, salvo que haya un acuerdo entre PP y PSOE, bien para elegir presidente, bien para abstenerse y dejar gobernar.

La suma de los escaños de la derecha (PP + Ciudadanos) es de 169. La de los de la izquierda española (PSOE + Podemos) es de 156. Como la mayoría absoluta es de 176, cualquier combinación excepto el pacto PP-PSOE reclama los independentistas catalanes, que han vuelto a sumar 17 escaños.

Incluso en el caso de que el PP consiguiera los votos del Partido Nacionalista Vasco, Ciudadanos y Coalición Canaria (175) le faltaría un escaño. Y si el PSOE intentara una coalición con Podemos, PNV e incluso Bildu (163) sólo si se añadieran los independentistas catalanes se podría superar la mayoría absoluta.

Desde Esquerra Republicana sostienen que España es “irreformable”

La victoria de Mariano Rajoy en el Estado español tuvo sus repercusiones en el seno de la formación soberanista. Sus líderes reafirman su compromiso con el camino de la independencia.

Barcelona. (INCAT-EFE).- El líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, aseguró que tanto la victoria de Rajoy como el fracaso del “sorpasso” de Unidos Podemos al PSOE, significa que “el Estado español es irreformable, no quiere cambiar, quiere seguir como ha sido en las últimas décadas, y por el contrario, los resultados en Cataluña no tienen nada que ver”.

También remarcó que “el único cambio posible y real es el que supone una Cataluña independiente y más justa”. Y afianzó su compromiso con la hoja de ruta “que emana del 27S”, al tiempo que tendió una mano a En Comú Podem para que sumen al proceso.

Gabriel Rufián, por su parte, también se dirigió al líder de ECP, Xavier Domènech, pidiéndole que “se sumen al único cambio posible, porque el país que vosotros imagináis ya existe y se llama Cataluña. Sois muy bienvenidos”.

Esquerra Republicana creció de manera considerable este 26J. Si bien en el Congreso de Diputados quedan como antes, sí han subido en el Senado, obteniendo 1 escaño en Barcelona, 3 en Girona, 3 en Lleida y 3 en Tarragona. De esta manera, ERC se consolida como segunda fuerza en Cataluña y como la principal fuerza independentista en el Estado español.