El obispo presidió la misa por el aniversario del Instituto Nacional de Epidemiología

Participaron de la misa, trabajadores del lugar, catequistas, miembros de la cooperadora y fieles que asisten asiduamente.

En el marco de las celebraciones por el 124° aniversario del Instituto Nacional de Epidemiología (INE) de Mar del Plata, ubicado en Ayacucho al 3500, monseñor Gabriel Mestre presidió la eucaristía en la capilla del mencionado instituto. Concelebraron, el capellán del lugar, el presbítero Raúl Cao; y también el presbítero Sergio Flores.

«En esta celebración de los santos Cosme y Damián, médicos y mártires y por la intercesión de la Beata Crescencia Pérez que tanto tiene que ver con este lugar, le damos gracias a Dios por este enorme servicio que el INE ha prestado y sigue haciendo al servicio de la salud pública. Sabemos que la salud del cuerpo, redunda en la salud del alma», maniestó el obispo en su homilía.

«Qué lindo que podamos rezar por todas las personas que trabajan y también las que pasan por este lugar. Desde la fe es la actitud más grande, es justamente, abrazar, orar e interceder por ellos. Dios toma nuestra oración e intercesión y redunda en beneficio de tantos hermanos que a partir de este lugar necesitan del servicio y la presencia de Dios, damos gracias y asumimos este compromiso. Y a mí como obispo no me queda más que felicitarlos y estimularlos para que puedan continuar adelante».

Luego de la bendición final, monseñor Gabriel pidió a los trabajadores presentes que se acercaran y extendieran sus manos. Luego de rociarlas con agua bendita, los bendijo a cada uno con sus propias manos. El padre Cao al finalizar al eucaristía, agradeció la presencia del obispo en la celebración y a todos los que trabajan incansablemente para sostener la capilla, también recordó la actividad de las hermanas del Huerto en sus inicios, en especial la de la beata Crescencia Pérez, quien «tantas veces caminó por esta capilla e hizo mucho aquí».

La actividad celebrativa continuó con dos charlas que se dictaron en el lugar, una de ellas a nivel histórico, contando la historia de los niños con tuberculosis que se atendían en el inicio y luego se realizó una visita guiada. Cabe destacar que la capilla del INE, tiene misa todos los sábados a las 17 horas y en verano a las 18. También se brinda la catequesis para la comunión y la confirmación los miércoles a las 17.

El Obispo bendecirá imagen de Jesús Misericordioso en la Banquina

Con la presencia de Monseñor Antonio Marino, este sábado a las 15 en la Banquina de los Pescadores se realizará la bendición de una imagen de Jesús Misericordioso.

Este acto será la antesala de la Fiesta de la Divina Misericordia, que tendrá lugar el domingo en el Santuario ubicado en Piedrabuena y El Tero, barrio Jardín de Peralta Ramos.

El domingo en la iglesia, la primera actividad será a las 10 con la exposición del Santísimo Sacramento. A las 11 se realizará la Santa Misa y a las 15 la Coronilla de la Divina Misericordia.

A las 16 será la Procesión por las calles del barrio con la presencia de Monseñor Antonio Marino y a las 17hs se llevará a cabo la Santa Misa, presidida por el Obispo.

Bendecidos por el Papa Francisco

El intendente Gustavo Pulti recibió una carta de agradecimiento del Papa Francisco con motivo de la visita del jefe comunal a la Santa Sede cuando le obsequió un pan dulce hecho por los chicos del Centro Comunitario Nuestra Señora de Luján del barrio Las Heras que dirige la Hermana Marta.

En la misma, el Sumo Pontífice envió sus bendiciones a todas las familias de Mar del Plata y Batán.

La carta lleva la firma de Angelo Becciu, Sustituto del Papa.

A continuación, la trascripción de la carta:

Estimado en el Señor:

Animado por sentimientos de filial devoción, y en nombre de la Municipalidad de Mar del Plata y Batán, ha tenido a bien hacer llegar al Santo Padre Francisco un amable mensaje, acompañado por un pan dulce, preparado por los chicos del barrio Las Heras.

El Papa Francisco agradece tan deferente gesto, a la vez que suplica que recen por él ante Dios pidiendo por los frutos de su ministerio apostólico. Con estos deseos, el Sumo Pontífice, les imparte de corazón la Bendición Apostólica, que extiende complacido sobre los hijos e hijas de esa querida municipalidad.

Aprovecho gustoso la oportunidad para manifestarle los sentimientos de mi distinguida consideración.