Investigadores del CONICET asistieron en el varamiento de una ballena en La Caleta

Asistieron al lugar para comprobar el estado del animal, corroborar cual era la especie de ballena y realizar la toma de medidas corporales, fichas fotográficas y una serie de muestras de tejidos para análisis genéticos y toxicológicos.

El pasado jueves 25 de abril apareció en playas de La Caleta en cuerpo de una ballena, el cual fue observado por vecinos de la zona y reportado al Museo Municipal de Ciencias Naturales “Pachamama” del Partido de Mar Chiquita, ubicado en Santa Clara del Mar.

 

En horas de la tarde, los Lic. Carolina De León y Joaquín Gana del Grupo de Investigación Biología, ecología y conservación de Mamíferos Marinos (Universidad Nacional de Mar del Plata-CONICET) asistieron al lugar para comprobar el estado del animal, corroborar cuál era la especie de ballena y realizar la toma de medidas corporales, fichas fotográficas y una serie de muestras de tejidos para análisis genéticos y toxicológicos.

 

El ejemplar era un macho juvenil de Ballena Jorobada (Megaptera novaeangliae) de 7,55 metros de longitud total. Esta especie es un cetáceo pertenece a la familia de los Rorcuales (Familia Balaenopteridae), la cual es fácilmente distinguible por sus largas aletas pectorales, característica de la cual deriva su nombre científico (del Griego mega [= grande] y pteron [= ala o aleta]. De esta misma especie fue la ballena que varó viva un año atrás en el sector del Balneario 15 del Complejo Punta Mogotes (Mar del Plata).

 

El cuerpo se encontraba en un estado de descomposición moderada, con pérdida parcial de la piel, lo que indicaba claramente que el ejemplar llegó muerto a la costa. Asimismo presentaba marcas post-mortem de predadores (muy probablemente tiburones) en la zona ventral y en la región dorsal detrás la aleta dorsal, así como también  en la aleta caudal. No presentaba ningún signo o marca que hiciera presuponer una colisión con alguna embarcación. Se encuentran bajo estudio ciertas marcas que pudieran presuponer alguna interacción con sogas o cabos.

 

Las ballenas jorobadas están internacionalmente protegidas de la caza comercial desde la década de 1960, luego de una masiva explotación en las décadas del ‘20 y ‘30. En los últimos años la Comisión Ballenera Internacional ha confirmado una fuerte recuperación poblacional de esta especie de ballena, con tasas de recuperación que superaron el 10% anual en stocks de Australia, Sudáfrica y Sudamérica. Su abundancia en el Hemisferio Sur podría superar los 60.000 animales, superando a los stocks del Hemisferio Norte (Atlántico, aprox. 12.000; Pacífico, aprox. 17.000). Probablemente debido a este crecimiento poblacional, las ballenas jorobadas se encuentren más frecuentemente en el Mar Argentino, como lo confirman un aumento en los varamientos de esta especie, y el creciente número de avistajes de ballenas de esta especie en algunas regiones patagónicas. Durante el año 2018 se registraron 4 varamientos en la Provincia de Buenos Aires, incluyendo el citado en Punta Mogotes.

 

Agradecimientos: Quisiéramos expresar nuestro agradecimiento a Mariana Elena Johnson  y Adrián Campagnoli – vecinos de la zona- que inmediatamente comunicaron la presencia del ejemplar en la playa, como así también al Dr. Pablo Straccia – director del Museo Pachamama- quien facilitó toda la información para que se pudiera acceder al cuerpo a la brevedad.

Grupo de Investigación: Biología, Ecología y Conservación de Mamíferos Marinos:

Dr. Ricardo Bastida (Profesor Emérito UNMdP, Investigador del CONICET)

Dr. Diego Rodríguez (Profesor UNMdP, Investigador del CONICET)

Dra. Mariela Dassis (Docente UNMdP, Investigadora del CONICET)

Dr. Pablo Denuncio (Investigador del CONICET)

Dra. María Agustina Mandiola (Docente UNMdP)

Dra. Gisela Giardino (Docente UNMdP, Investigadora del CONICET)

Dra. Andrea Elissamburu (Investigadora del CONICET)

Tec. María Trassens (Docente UNMdP, Técnica del CONICET)

Lic. Sergio Morón (Investigador Asociado, Fundación Mundo Marino)

Lic. Carolina De León (Doctoranda UNMdP, Becaria del CONICET)

Lic. Joaquín Gana (Doctorando UNMdP; Becario del CONICET)

Más de 28 horas de intenso trabajo, para devolver una ballena varada al mar

Rescatistas de Mundo Marino, Prefectura Naval, Municipio del Partido de la Costa, Defensa Civil, Guardavidas y voluntarios participaron del operativo de rescate en Mar de Tuyú.

El cetáceo de aproximadamente 7 toneladas volvió al mar tras permanecer varado durante 28 horas. Rescatistas de Mundo Marino, Prefectura Naval, Municipio del Partido de la Costa, Defensa Civil, Guardavidas y voluntarios participaron del operativo de rescate.

Los importantes esfuerzos realizados desde la mañana del sábado 29 de septiembre hasta el mediodía siguiente hicieron posible darle una nueva esperanza a la ballena jorobada. Fueron necesarias 28 horas de un arduo trabajo en equipo de más de 30 personas comprometidas y apasionadas persiguiendo un solo objetivo: salvarle la vida a un gigante.

Todo comenzó con un llamado de un vecino de la localidad costera durante la mañana del sábado, que alertó a los profesionales de la Fundación Mundo Marino. En seguida, los biólogos y técnicos de esa institución asistieron al lugar. Contaron con la ayuda de Prefectura Naval, La Municipalidad del Partido de la Costa, Guardavidas, Boys Scouts y vecinos voluntarios de Mar del Tuyú.

Cuando llegamos el sábado a las 9.30 de la mañana la ballena estaba varada en la orilla. Hicimos intentos para reflotarla empujándola hacia el agua, pero no tuvimos éxito. Luego, la Municipalidad trajo una retroexcavadora para levantar al animal con una camilla y moverla. Con mucho esfuerzo logramos que quede mirando hacia el mar y con la cantidad de agua suficiente para que pudiera flotar, pero si bien la ballena flotó, no reaccionó cuando tuvo la oportunidad de nadar ya que no movió sus aletas pectorales ni la cola. El mismo oleaje la volvió a sacar a la orilla. No tenía la fuerza para impulsarse y salir”, explicó Karina Álvarez, bióloga y responsable de Conservación de la Fundación Mundo Marino, una de las profesionales que estuvo presente durante todo el operativo.

Al anochecer y dado que los protocolos de seguridad establecen que los rescatistas no deben permanecer en el mar si no hay visibilidad (recordemos que se trata de una ballena de 10 metros y, aproximadamente, 7 toneladas) lo que se hizo fue montar una guardia que se quedó en la costa junto a la ballena.

Aunque confiábamos en que la pleamar de la noche quizá empujara a la ballena mar adentro, al retomar el operativo durante la mañana del domingo nos encontramos con el animal varado en la orilla totalmente apoyado sobre el sustrato arenoso. Dada la presencia del sol, lo mantuvimos húmedo y cubierto para evitar la hipertermia (aumento de su temperatura corporal)”, agregó Álvarez.

Finalmente, y aunque el panorama no era alentador, se apeló a una última estrategia: el equipo coordinado por los expertos de la Fundación Mundo Marino logró ubicar las cinchas debajo del pesado animal para que la retroexcavadora pudiese moverlo a un lugar del mar con mayor profundidad. Si bien esto ayudó, se necesitó otro recurso para intentar que el animal pudiese pasar la rompiente. Fue por esto que se sumó una embarcación que logró desplazar al cetáceo aguas adentro donde el animal recuperó sus fuerzas y logró nadar por sus propios medios ante la emoción de los rescatistas.

Otros varamientos

Durante las últimas semanas de agosto se habían registrado dos hechos similares: El primero de ellos, una ballena varada y atrapada en una red de pesca, en San Clemente. El segundo, ocurrió cuando se encontraron 6 orcas varadas entre las localidades bonaerenses de Nueva Atlantis, Mar de Ajó, Villa Gesell y Mar del Plata.

Solamente en los casos del animal de Nueva Atlantis, y los dos de Mar del Plata se pudo lograr su reintroducción con éxito. Los otros 3 fueron hallados sin vida y aún continúan los estudios histopatológicos para determinar los motivos de su muerte.

Trasladan la ballena muerta a un predio lindero al Basural

Tras un infrustuoso intento de rescate del animal que quedó varado en Punta Mogotes, sus restos fueron trasladados a un terreno lindero al predio de residuos donde será enterrado.

Personal municipal procedió, este martes, al traslado de los restos de la ballena muerta a un terreno ubicado en cercanías al predio de disposición final de residuos donde será enterrado.

El animal de 6 toneladas de peso quedó varado el pasado sábado frente al complejo de balnearios de Punta Mogotes.

Horas después se iniciaron infructuosas acciones para devolverla al mar, pero a pesar de un par de intentos, la ballena siempre demostró su intención de permanecer en la orilla.

Los especialistas reconocieron que la ballena de la familia de las “jorobadas” estaría enferma y habría tomado la decisión de morir.

Finalmente, este lunes en horas de la tarde se confirmó su deceso y a partir de entonces comenzó otra disyuntiva en torno al destino que le debía dar a sus restos.

Este martes en horas de la tarde, personal municipal procedió a su traslado a un terreno lindante al basural donde finalmente será enterrado.

Foto: @teleochoinforma

Tras casi 48 horas de permanecer varada, murió la ballena

Se esperaba la crecida del mar para intentar devolverla al mar y ver cuál sería su reacción. Los especialistas creían que estaba enferma y que había salido a la superficie a morir.

Luego de casis dos días de infructuosas tareas por devolverla al mar, la ballena que había quedado arada frente a los balnearios de Punta Mogotes murió este lunes a la tarde.

Agentes de Prefectura Naval Argentina, personal de Fauna Silvestre, Defensa Civil y decenas de vecinos de Mar del Plata trabajaron desde su hallazgo para intentar rescatar a una ballena de seis toneladas y ocho metros de largo varada en Punta Mogotes.

Se trata de un ejemplar juvenil de la especie de ballena jorobada que quedó varado en el balneario 15 de Punta Mogotes desde la tarde del sábado y desde entonces se iniciaron denodados esfuerzos para liberarla.

En diálogo con PuntoClub (FM 96.3), el diretor del Centro de Rehabilitación del Aquarium Mar del Plata, Alejandro Saubidet, señaló que “creemos que la ballena salió a la superficie para morir”.

No obstante, en con la crecida del mar prevista para las próximas horas se iba a intentar devolverla al mar y a partir de allí ver la reacción y comportamiento del animal.

Saubidet sostuvo que “es habitual entre estos animales este tipo de actitudes cuando se encuentran enfermos” y remarcó que intentaron introducirla al mar en dos oportunidades y en ambos casos retornó a la orilla.

Con respecto a la actitud de las decenas de personas que se acercaron hasta ese sector de la playa de Punta Mogotes, el especialista indicó que “hemos visto hacer cosas increíbles, uno valora la buena voluntad de la gente pero lo mejor es que dejen trabajar a quienes entienden en el tema”.

En ese aspecto, consideró que este caso debería marcar un punto de inflexión y generarse un plan de acción para no repetir algunas situaciones que se dieron con este caso.

Ardua tarea para rescatar una ballena varada frente a Punta Mogotes

Se trata de un ejemplar juvenil de seis toneladas y ocho metros de largo que pertenece a la especie de las «jorobadas».

Agentes de Prefectura Naval Argentina, personal de Fauna Silvestre, Defensa Civil y decenas de vecinos de Mar del Plata llevaron durante este domingo infructuosos trabajos para rescatar a una ballena de seis toneladas y ocho metros de largo varada en el balneario marplatense de Punta Mogotes.

Se trata de un ejemplar juvenil de la especie de ballena jorobada que quedó varado en el balneario 15 de Punta Mogotes desde la tarde del sábado y desde la madrugada del domingo se reanudaron los esfuerzos para liberarlo.

Sin embargo, las diversas tareas realizadas no dieron resultado y durante la mañana de este lunes continuarán los esfuerzos por devolver el cetáceo al mar.

Durante la tarde, los especialistas solicitaron una grúa a la que le engancharon una especie de arnés que colocaron alrededor de la ballena y esperan que con la pleamar de este lunes a la mañana se podrá regresarla al mar.

«No está claro si tuvo algún problema y se desorientó, o si se acercó a la orilla porque tiene alguna enfermedad», explicaron voceros de Fauna Silvestre luego de destacar que ese tipo de ejemplares «es raro en la zona».

A causa de la bajamar registrada durante la madrugada, la ballena quedó completamente sobre la arena.

A partir de las 7 de este domingo la marea volvió a subir lentamente y fue cubriendo el espacio donde está el animal, pero «no alcanzó la profundidad necesaria como para moverlo», indicaron los rescatistas.

Desde primeras horas vecinos y turistas se acercaron para sumarse a los especialistas con palas y baldes, y algunos ayudaban removiendo la arena con sus manos. Incluso convocaron a voluntarios con trajes de neoprene para sumarse al rescate.

 

 

 

Drone gentileza de Matias Colachi