Gremio de pesca reclamó suspender prospecciones sísmicas en el mar argentino y un nuevo estudio

La Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca (Aacpypp) expuso en la audiencia pública convocada por la Secretaría de Energía para analizar el proyecto “Campaña de adquisición sísmica off shore Argentina; Cuenca Argentina Norte (áreas CAN 108, 100 y 114)”, propuesto por Equinor Argentina.

La Asociación Argentina de Capitanes, Pilotos y Patrones de Pesca (Aacpypp) reclamó «la suspensión de las prospecciones sísmicas que propuso realizar la compañía Equinor Argentina» y sostuvo que «los recursos naturales marinos no son inagotables, por lo que una mala gestión o su inadecuada explotación los disminuiría paulatinamente».

El secretario general del gremio, Jorge Frías, formuló ese y otros conceptos al exponer en la audiencia pública convocada por la Secretaría de Energía para analizar el proyecto “Campaña de adquisición sísmica off shore Argentina; Cuenca Argentina Norte (áreas CAN 108, 100 y 114)”, propuesto por Equinor Argentina, señaló hoy en un comunicado.

El encuentro fue organizado para analizar el estudio de impacto ambiental presentado por esa firma en el contexto del proyecto de prospección sísmica que procura realizar en el mar argentino, ocasión en la cual Frías sostuvo que «la industria pesquera es una actividad económica mundial relevante, generadora de trabajo y alimento de calidad».

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), si el océano fuese un país estaría en el puesto 7 de las economías más importantes, con un Producto Bruto Interno (PBI) de 2,5 trillones de dólares, y el caladero argentino protege sus recursos con cierres temporales de las áreas de pesca y zonas reguladas con vedas fijas, que son un 40 por ciento de la Zona Económica Exclusiva, sin actividad pesquera.

«Qué ocurriría con esas áreas y el caladero, si en ellos está puesto el interés de la industria del gas, del petróleo y de la minería submarina», se preguntó el dirigente.

Frías añadió que «la respuesta no surge del estudio de impacto ambiental»; afirmó que las campañas sísmicas y perforaciones experimentales son «la antesala a la instalación de plataformas y la explotación comercial de yacimientos» y explicó que «si se descubriese en ese área uno importante para la industria energética y se permitiese instalar plataformas de extracción, las zonas de veda sobre el caladero para la flota serían permanentes».

También sostuvo que la instalación de plataformas y su explotación tienen influencia en las pesquerías y en la zona de actuación, lo que ya ocurrió en la Argentina con la prospección sísmica en el Golfo San Jorge, sin que «los daños medio ambientales, económicos y sociales ocasionados hayan sido debidamente previstos y prevenidos», continuó.

Un estudio de la FAO sobre gestión integrada de los océanos respecto de la pesca, extracción de petróleo y gas y de los fondos marinos, aseguró que tienen impactos sobre la pesca «los efectos de las campañas sísmicas de exploración petrolífera, ya que generan desplazamiento temporal de organismos marinos por fuertes ruidos, y es aún mayor si se realiza en zonas de desove y durante épocas de desove», puntualizó el gremialista.

«También el gas y el petróleo impactan sobre la pesca a partir de los efectos de la ubicación de la plataforma, porque genera desplazamiento temporal o permanente de la vida marina de sus áreas adyacentes, que es mayor si se ubica en la zona de desove. Además, la extracción produce cambios en los patrones de navegación de los organismos marinos alrededor de la plataforma», prosiguió el dirigente del gremio pesquero.

Ese estudio argumentó que la descarga constante de agua desde la plataforma crea impactos locales según el tipo y concentración de químicos/contaminantes y, un potencial derrame próximo a esa plataforma, podría causar impactos locales y provocar el desplazamiento y un efecto negativo en huevos, larvas y juveniles, a la vez que el uso de dispersantes tendría un efecto local más negativo, aunque los minimice a mayor distancia.

«La actividad pesquera comercial está regulada por normas internacionales, nacionales y provinciales sobre la captura, navegación y seguridad de la vida humana en el mar y el medio ambiente, lo que no se compara con la exploración sísmica propuesta», argumentó.

Por último, Frías solicitó al Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible que requiera un nuevo estudio de impacto ambiental marino y las especies bajo jurisdicción argentina, y que ese informe tenga en cuenta que parte del mar argentino se comparte con Uruguay. (Telam)

Piden terminar con las multas a buques pesqueros por navegar a 6 nudos

La Asociación de Capitanes de Pesca solicitó al Consejo Federal Pesquero que se suprima el piso de 6 nudos para la navegación de buques pesqueros en zona o área de veda.

En la nota se fundamentó que la medida no sólo no resulta factible desde la seguridad en la navegación cuando se da bajo condiciones del tiempo adversas sino que además se fijó sin fundamento técnico, transitoriamente en tiempos en que el control satelital no resultaba eficiente; además a esa velocidad el lance de pesca resultaría infructuoso.

La petición se realizó mediante una nota firmada por el secretario general Jorge Frías, recibida en Mesa de Entradas el 22 de marzo, y expresa “la modificación de Segundo Párrafo del Artículo 1º y consecuentemente del Artículo 3º de la Resolución CFP Nº 1/2002, en cuanto fija la velocidad mínima de navegación en las zonas o áreas de veda de especies demersales en 6 nudos de velocidad crucero”.

La misiva agregó que, de acuerdo a los considerandos de la medida citada, “la presunción de tareas de pesca dentro de una zona de veda cuando la navegación se realice a menos de 6 nudos fue adoptada como una medida absolutamente transitoria, estableciendo en forma expresa ‘que la falta de operación del MONPESAT impide controlar eficientemente la actividad de buques pesqueros’, agregando asimismo ‘que en el marco de la emergencia, ante una falta de efectivo monitoreo satelital de la flota, se debe en forma urgente extremar los recaudos para paliar los efectos nocivos que podrían derivar de esta situación’”.

Al respecto, se analiza que con el Sistema de Control Satelital funcionando ya desde hace muchos años, han cesado los motivos por los que se estableciera la aplicación de sanciones para aquellos buques que fuesen detectados navegando a velocidad inferior a los 6 nudos en zona o área de veda.

Agrega la presentación además que no resulta factible que un buque pesquero realice tareas de pesca en condiciones normales navegando a 5 o 6 nudos, es que a esas velocidades las redes de arrastre se despegarían del fondo marino, tornando infructuoso el lance de pesca así realizado.

Por otra parte, un buque que navega con mal tiempo debe “reducir la marcha a menos de 6 nudos a los efectos de no poner en peligro la navegación” y en numerosas situaciones los buques que atravesaban zonas o áreas de veda en esa situación “fueron sistemáticamente sancionados atento a haber infringido la presunción que de pleno derecho establece el Art. 2 de la Res. 1/02”.

Cabe precisar aquí que la navegación en zona o área de veda se debe fundamentalmente a condiciones de navegabilidad que determinan que el Capitán del Buque Pesquero, para salvaguardar la embarcación y a la tripulación a su cargo, deba “ingresar a dichas zonas a una velocidad de 5 o 6 nudos con el fin de capear el temporal, por necesidades atinentes a cuestiones referidas a la salud de los tripulantes, o bien por desperfectos técnicos” y no con el objeto de realizar tareas de pesca.

En ese sentido, se solicita que “se deje sin efecto la arbitraria velocidad fijada y se suprima tal recaudo o en su caso se reduzca dicha velocidad mínima a 4 nudos, que es la velocidad máxima razonable para faenar con las artes de pesca de que se trata”.