Cataluña cada vez más cerca y comunicada con su parte francesa

Noticias de Cataluña y Cataluña Nord

Mientras el aranés crece como lengua en Occitania, aumentan las frecuencias de los trenes que comunican ciudades catalanas con la Catalunya Nord y el Languedoc

 Laureano Debat, enviado especial. El boom de la industria turística en Europa y las cortas distancias entre los países trajo consigo el fenómeno de las aerolíneas low-cost, relegando al tren a un segundo plano y quitándole el protagonismo que alguna vez tuvo.

Por eso, desde fines de 2013, Renfe y SNCF (las compañías de trenes española y francesa, respectivamente) sellaron un convenio de cooperación para facilitar la comunicación vía tren entre ambas regiones.

El punto estratégico es Cataluña, como región limítrofe en varios puntos estratégicos. Tanto sus habitantes como el turismo que visita la región, ahora cuentan otra opción para viajar a Francia, sobre todo a aquellos territorios tan frecuentados por los catalanes, como Perpiñán y Toulouse.

De esta manera, ya no es sólo la cultura y la lengua lo que vincula a estos territorios fronterizos, sino que ahora estos lazos se favorecen con un fluido servicio ferroviario.


La lengua

En Catalunya Nord, sobre todo en Perpiñán, capital de Rosellón, las políticas de protección lingüística y de promoción del catalán vienen funcionando desde hace mucho tiempo.

Y durante los últimos años, la ciudad de Toulouse (capital de la región de Occitania) ha seguido esta corriente y cada vez cobran más fuerza las iniciativas para enseñar y promover el aranés como segunda lengua.

En las calles de Toulouse se pueden ver carteles con los nombres de las calles y de las estaciones del Metro en francés y en aranés. Y ya están funcionando cinco escuelas primarias y una secundaria, todas bilingües y cooperativas sostenidas por los propios padres de los alumnos, que quieren que el aranés deje de ser una lengua asociada con los abuelos y comience a ser apropiada por los más jóvenes.

Mientras tanto, el gobierno francés sigue sin reconocer al aranés como una lengua, lo que significa que más allá de colocar la cartelería bilingüe en algunas ciudades, no apoye ninguna otra iniciativa para la promoción de la lengua.

 

El tren de alta velocidad

Los trenes de Renfe-SNCF conectan ciudades como Tarragona, Barcelona, Girona y Figueres con joyas occitanas como Béziers, Agde y Toulouse y también con Perpiñán, el corazón de la Catalunya Nord.

Son, en total, cuatro frecuencias que conectan 21 destinos en trenes directos en invierno, 6 en primavera y hasta 7 durante la temporada de verano, configurando una red de 64 conexiones.

Al tratarse de trenes de alta velocidad, el tiempo de los trayectos entre ambos países se reduce de manera drástica. La máquina puede llegar a alcanzar los 320 km por hora. Esto, sumado a que el usuario puede tener diferentes opciones para comprar su boleto, desde las más económicas a las de primera clase.

Según datos de la compañía, desde aquel primer viaje inaugural en diciembre de 2013 hasta hoy son más de 2 millones los pasajeros internacionales que disfrutaron del servicio.  Y si se suman los viajeros domésticos, es decir, los que residen en Cataluña y el sur de Francia, hablamos de más de 4.600.000 de viajeros.

Barcelona-Toulouse. (INCAT).-