La guerra absurda de los “comunes” que no pudieron conquistar España

Noticias de Cataluña y España

Por José Rodríguez “Trinitro” (*)

Los “comunes” han enloquecido. El resultado de las elecciones del 26J que aleja las opciones de cambio en España al menos hasta el 2020 y el escenario previsto en las encuestas, donde los “comunes” volverían a bajar, les ha hecho perder su relato transformador.

Los “comunes” ofrecían una alternativa al proceso independentista donde España se transformaría en un país acogedor, moderno, fraternal, federal. El paraíso en la tierra donde podríamos ver la emancipación de la clase obrera y de las naciones oprimidas del Estado español. Un “apoyaré 2.0” donde tendríamos un referéndum acordado y una propuesta de transformación de España donde los catalanes seríamos reconocidos en todas nuestras reivindicaciones y como nación.

Pero, caramba!!! este sueño no puede ser. Tres cuartas partes de los electores votan opciones que no quieren transformar España en esta dirección. La “gente” parece que llega a poco más del 20% de los votantes y retrocediendo. El gran sueño de los “comunes” se hundió y ahora buscan afanosamente los salvavidas que les permitan sobrevivir.

Partiendo de su análisis de la sociedad basada en la hegemonía gramsciana ven que deben huir a los cuarteles de invierno hasta 2020 (o 2220, si es necesario), pero para ello deben derrotar al otro gran relato de cambio: el proceso independentista. Por esta razón han pasado a la ofensiva. No pueden conquistar España, pero sí pueden intentar aniquilar el proceso y arrebatar a los independentistas lo que ellos creen que es la hegemonía cultural.

Por esta razón nos han declarado una guerra. La lógica a largo plazo les dice que no somos rival ni enemigo. Los “comunes” tienen una estrategia en España que –en el fondo– a los independentistas ni nos va ni nos viene, y nosotros tenemos una en Cataluña que tampoco los obstaculiza. En teoría, los primeros que puedan llegar a hacer realidad su proyecto implicarían una mejora para todos. O tenemos un Estado nuevo donde podemos evitar los errores institucionales y los condicionantes postfranquistas que tiene España o, realmente, España acaba transformándose en un Estado más moderno y sin estos graves problemas institucionales y oligárquicos.

Pero los “comunes” no piensan estratégicamente sino tácticamente. Para poder sobrevivir la travesía del desierto necesitan los suministros sociales de los independentistas y harán todo lo posible para derrotarnos. Han iniciado una guerra política absurda, que sólo les llevará al desgaste, frente a un enemigo que socialmente es más fuerte, más transversal y que no tiene una retórica tan agresiva. Sus acciones los llevan a cometer exabruptos que desgastan a los votantes que dudan entre la opción de cambio de los “comunes” y la de los independentistas. Les hacen hacer cosas extrañas como colocar estatuas de Franco o ser más duros que el PP y Ciudadanos.

Si alguna vez una guerra política no ha tenido ningún sentido y perjudica a quien la inició, es ésta.-

(*) Licenciado en Física por la UAB, DEA en Sociología y máster en Sociedad de la Información por la UOC. Ex militante del PSC, trabajador de la UGT de Cataluña y activista independentista.

 

Barcelona (INCAT-Nació Digital).-

España tiene prisa por firmar el tratado de libre comercio de la UE con Canadá

Noticias de España (UE) y Canadá

Un mes después de que la Comisión Europea declarara que el CETA no no tiene por qué ser ratificado por los parlamentos nacionales, España pide que se firme lo antes posible.

El Gobierno español aboga por que el Acuerdo de Libre Comercio entre la Unión Europea y Canadá (CETA por sus siglas en inglés) se firme cuanto antes y comience a aplicarse de forma amplia hasta que lo apruebe el Congreso, posición que contrasta con los límites que exigen otros países, según informa ‘eldiario.es‘. Algunos Estados han advertido de que ahora mismo no pueden garantizar que lo rubricarán. Es el caso de Bélgica, donde el Parlamento ha anunciado que vetará el acuerdo, o de Rumanía, que denuncia que Canadá exija a sus ciudadanos un visado que no necesitan el resto de europeos.

Tanto el CETA como el TTIP  (acuerdo de libre comercio entre Estados Unidos y la Unión Europea, que aún no está en vigor) son tratados que levantan importantes recelos entre la ciudadanía de los países que están negociando sus condiciones y estudiando su inminente aplicación.

Con prisas y sin consultas

Conscientes de esta difícil aceptabilidad ciudadana, la Comisión Europea decidía hace un mes que el CETA fuese tramitado como un acuerdo de competencia exclusiva de la UE, y no como un tratado mixto, por lo que no tendría que ser ratificado por los parlamentos nacionales de los estados miembros.

Varias voces críticas atribuían esta decisión al miedo, disparado por el resultado inesperado del Brexit, a que de nuevo la soberanía popular, representada esta vez a través de los parlamentos nacionales, frustrara los planes de comercio neoliberal de la Unión Europea. Así lo explicaba, por ejemplo, el analista Pablo Elorduy, en un artículo recogido por la asociación Attac, que vela activamente por la justicia económica global: «Como un castillo de naipes, el efecto del referéndum del Brexit, ha hecho zozobrar el espacio sin democracia que es la Unión Europea. El temor a que las consultas ciudadanas no den los resultados previstos –como ya ocurrió en Francia y Holanda en 2005 e Irlanda en 2008– ha aumentado el nerviosismo entre los dirigentes de la UE (…). El presidente de la Comisión Europea, Jean Claude Juncker ha lanzado [con esta decisión de no considerar el CETA un acuerdo mixto] otra bomba de relojería respecto a los tratados comerciales que se discuten actualmente a nivel continental».

Alemania, Austria, Francia y Luxemburgo ya dejaron claro entonces que querían someter el CETA a la ratificación de sus respectivos parlamentos nacionales.

Tom Kucharz, miembro de Ecologistas en Acción y de la Campaña estatal contra el TTIP, el CETA y el TiSA, cree que la maniobra de la Comisión Europea es una especie de engaño: «Jean Claude Juncker [Presidente de la Comisión] sabe que definir el tratado UE-Canadá como ‘acuerdo de competencia exclusiva’ de la UE genera un conflicto fuerte con varios estados miembros y será imposible aprobar contra la voluntad de los gobiernos de Alemania, Francia, Austria, Bélgica, Luxemburgo y Hungría, entre otros», tal como recoge un comunicado elaborado por la Campaña estatal.

Pero a continuación explica la verdadera estrategia subyacente: «El problema es que los gobiernos de la UE, sin excepción, quieren aprobar el CETA de todos modos, pero ante la enorme reticencia y oposición entre sus poblaciones, gobiernos municipales y parlamentos, al menos, quieren aparentar ser críticos. Por lo tanto, la Comisión Juncker proporciona a los gobiernos un éxito fingido. Pueden insistir en la necesidad que sus parlamentos voten el tratado y presumir de haber resistido a la Comisión Europea”.

En otro comunicado reciente, la asociación Greenpeace, que se ha mostrado también bastante activa en la lucha contra estos tratados, advierte: «Las prisas por aprobar el acuerdo comercial con Canadá, el CETA, ensancharán la brecha entre la ciudadanía y la UE«.

El Gobierno español en funciones, en cualquier caso, ha defendido que el acuerdo se firme en octubre pese a que un mes después del 26J sigue sin haber Ejecutivo.

Por su parte, el grupo Ecologistas en Acción ha señalado que «es muy preocupante que el Gobierno en funciones defienda la firma y aplicación provisional de un tratado que tendrá consecuencias amplias y muy negativas más allá de la presente legislatura sin haberlo debatido en el Congreso y el Senado».

¿Una justicia «a medida» para los inversores?

Hay que señalar que el punto más polémico y más preocupante para los detractores tanto del CETA como del TTIP es la parte de protección a los inversores, que contempla el criticado Sistema de Tribunales de Inversiones (ICS por sus siglas en inglés). El ICS permite que los inversores extranjeros lleven a los Estados ante un tribunal específico, al margen de la justicia ordinaria, si creen que alguna de sus decisiones les perjudican.

Diez países (Alemania, Irlanda, Luxemburgo, Hungría, Suecia, Finlandia, Dinamarca, Letonia, Lituania y Eslovenia) se oponen, con mayores o menores reticencias, a que este sistema se incluya desde la aplicación provisional. España, por su parte, no ha solicitado expresamente que se incluya pero tampoco ha manifestado reserva alguna.

Lo que sí ha pedido España explícitamente, junto con Portugal, es que se incluyan las provisiones sobre el acceso al mercado de inversiones, que regulan las posibilidades de las empresas europeas en Canadá y viceversa. La Comisión Europea apoya esta postura y ha advertido de que no hacerlo podría desalentar las inversiones canadienses en la UE. Sobre todo, subraya, el país norteamericano podría hacer lo propio y limitar la entrada de compañías europeas en su mercado.

David Romero

 

— RT en Español (@ActualidadRT).

 

El apoyo ciudadano a la independencia catalana no sólo se mantiene, sino que crece

Noticias de Cataluña

Pese a los reiterados intentos por disfrazar el triunfo soberanista del 27S y otros subterfugios, la gente entiende que la República Catalana es la única posibilidad que tenemos de prosperar

 

Tras una gran campaña electoral, el independentismo ganó las elecciones del 27S, y obtuvo un mandato democrático mayoritario para hacer de Cataluña un país independiente. Sin embargo, lo que se ganó en las urnas se perdió en el campo dialéctico. Se impuso el relato de una victoria no suficiente, la falacia del 48%.

El plebiscito en forma de elecciones parlamentarias fue una necesidad impuesta por la imposibilidad fáctica de celebrar un referéndum de autodeterminación como los de Escocia o Quebec. Ante la negativa a dejarnos contar votos, tuvimos que contar escaños. Y ganamos. Hablar del 48% es querer aplicar las reglas de los referéndums en unas elecciones parlamentarias. Eso es hacer trampas.

Es evidente que si aplicamos las reglas de puntuación del rugby en un partido de fútbol, el resultado será muy diferente. Como habría sido diferente el resultado del 27S sin haber impedido el voto de decenas de miles de catalanes en el exterior, o si se hubiera permitido el voto de los jóvenes de más de 16 años, como en Escocia.

En un plebiscito en forma de elecciones parlamentarias, rigen las reglas de las elecciones parlamentarias. Por eso nadie hace cálculos sobre cuántos votos tenía el PP para aprobar con su mayoría absoluta la Ley Mordaza o la reforma del TC. Tenía una mayoría parlamentaria y punto.

Sin embargo hemos comprado el cuento de la mayoría insuficiente. De ahí que tantos catalanes de buena fe reclamen RUI, porque se han creído el relato que dice que el 27S no ganamos, y en consecuencia no podemos aplicar la hoja de ruta que prevé la independencia y la elaboración de una Constitución, sin volver a celebrar una consulta. Gran error. La consulta la ganamos el 27S y el Parlamento tiene toda la legitimidad democrática para hacer la independencia.

Sumamos a este error el despropósito de los presupuestos y de las rencillas internas. Sumamos el acoso judicial a cualquier movimiento que haga el gobierno. Sumamos los dos grandes grupos mediáticos catalanes y casi todos los españoles (que suman más de dos tercios de la audiencia en Cataluña) operando abiertamente contra el proceso independentista.

Sin embargo, el apoyo ciudadano a la independencia no sólo se mantiene, sino que crece. Es evidente que los resultados del 26J, que desenmascararon las promesas vacías del PSOE y de Podemos –no se puede cambiar una España que no quiere cambiar– ayudaron a que aún más gente entienda que sólo con la independencia tenemos alguna posibilidad de prosperar. El soporte es sólido y estructural, más allá de los errores propios y los ataques ajenos. Esto ya no tiene marcha atrás. Basta de distracciones y vayamos al grano.-

Barcelona (INCAT-Nació Digital por Germán Capdevila).-

Ya se comenzaron a mover las primeras fichas de cara a la próxima investidura en el Estado español

28 junio, 2016

Noticias de Cataluña

Rivera llama a Rajoy y Sánchez para integrar una mesa de diálogo y formar la “gran coalición”

Barcelona. (INCAT-Agencias).- Albert Rivera, líder de Ciudadanos, ha tomado la iniciativa dentro del espectro de los partidos políticos españolistas y se comunicó ayer con los líderes del PP y del PSOE. Según fuentes de su partido, el dirigente telefoneó primero al presidente del Gobierno en funciones, Mariano Rajoy, y después al secretario general del PSOE, Pedro Sánchez.

La propuesta de Rivera es conformar una mesa de negociación entre los tres partidos (lo que todos llaman la “gran coalición”) que implicaría dejar afuera a los nuevos partidos (la confluencia de Unidos Podemos y todas sus variantes regionales) y a los partidos soberanistas de Cataluña y País Vasco. La condición de Ciudadanos es cambiar a Rajoy por otro candidato a ocupar la presidencia.

El líder de Ciudadanos dijo que antes de hablar de “sillones y cargos” se debe definir un programa de reformas España, porque el país necesita un “gobierno estable, constitucionalista y con mayoría suficiente para abordar los cambios legislativos”.

La respuesta del presidente es que se reunirá con todos los partidos. El líder del PSOE dijo que la iniciativa debe ser del jefe del PP

Según fuentes del partido naranja, Mariano Rajoy se comprometió a abrir un diálogo con todos los partidos políticos y Pedro Sánchez dijo que ahora la iniciativa es del PP y que ellos deben asumir el compromiso de tratar de formar gobierno.

 

Francesc Homs pone a disposición los votos de CDC para que no gobierne el PP

Ya se comenzaron a mover las primeras fichas de cara a la próxima investidura en el Estado español. Francesc Homs, diputado electo por CDC, dijo que para que se vaya el PP “aritméticamente hay opciones y pasan por el PSOE y Podemos”.

El diputado electo de Convergència Democrática manifestó su compromiso de sumarse a una mayoría parlamentaria para echar al PP de la Moncloa

En una comparecencia a los medios para valorar los resultados del 26J, dijo que “nuestro resultado nos sitúa en una posición muy decisiva y queremos sentarnos a negociar en un mesa a negociar bajo los quince puntos que nosotros aportamos en campaña” y también que “tenemos un compromiso explícito para que el PP no esté en la Moncloa, para evitar unas terceras elecciones y para apoyar el president Carles Puigdemont”.

Con respecto a los números obtenidos por los partidos independentistas, Homs aseguró que el independentismo “no está para tirar cohetes, pero no está ni mucho menos muerto”. Con respecto a esto, se refirió a sus compañeros de gobierno en la Generalitat catalana: “Nosotros no competimos con ERC, de hecho, propusimos una lista conjunta, si el independentismo compite contra el mismo no obtiene los mejores resultados”.

“Viendo el mapa político español, me siento cada vez más lejos”, enfatizó el diputado, con respecto a los resultados generales del 26J. “En España no hay proyecto, en Catalunya sí. Tenemos que ser capaces de sacarlo adelante, con sacrificios por parte de todos. La ventaja que tenemos es que la política española se mantiene en el callejón sin salida y en una situación dificilísima”, añadió.

 

Los escaños de ERC y CDC vuelve a ser decisivo para formar gobierno en España

27 de Junio, 2016

Noticias de Barcelona

La izquierda no podría gobernar sin el voto de los independentistas y a la derecha le faltaría un escaño para la mayoría absoluta

Barcelona (INCAT-Vilaweb). Los escaños de los dos grupos independentistas catalanes vuelven a ser imprescindibles para formar gobierno en el Estado español, salvo que haya un acuerdo entre PP y PSOE, bien para elegir presidente, bien para abstenerse y dejar gobernar.

La suma de los escaños de la derecha (PP + Ciudadanos) es de 169. La de los de la izquierda española (PSOE + Podemos) es de 156. Como la mayoría absoluta es de 176, cualquier combinación excepto el pacto PP-PSOE reclama los independentistas catalanes, que han vuelto a sumar 17 escaños.

Incluso en el caso de que el PP consiguiera los votos del Partido Nacionalista Vasco, Ciudadanos y Coalición Canaria (175) le faltaría un escaño. Y si el PSOE intentara una coalición con Podemos, PNV e incluso Bildu (163) sólo si se añadieran los independentistas catalanes se podría superar la mayoría absoluta.

Desde Esquerra Republicana sostienen que España es “irreformable”

La victoria de Mariano Rajoy en el Estado español tuvo sus repercusiones en el seno de la formación soberanista. Sus líderes reafirman su compromiso con el camino de la independencia.

Barcelona. (INCAT-EFE).- El líder de Esquerra Republicana, Oriol Junqueras, aseguró que tanto la victoria de Rajoy como el fracaso del “sorpasso” de Unidos Podemos al PSOE, significa que “el Estado español es irreformable, no quiere cambiar, quiere seguir como ha sido en las últimas décadas, y por el contrario, los resultados en Cataluña no tienen nada que ver”.

También remarcó que “el único cambio posible y real es el que supone una Cataluña independiente y más justa”. Y afianzó su compromiso con la hoja de ruta “que emana del 27S”, al tiempo que tendió una mano a En Comú Podem para que sumen al proceso.

Gabriel Rufián, por su parte, también se dirigió al líder de ECP, Xavier Domènech, pidiéndole que “se sumen al único cambio posible, porque el país que vosotros imagináis ya existe y se llama Cataluña. Sois muy bienvenidos”.

Esquerra Republicana creció de manera considerable este 26J. Si bien en el Congreso de Diputados quedan como antes, sí han subido en el Senado, obteniendo 1 escaño en Barcelona, 3 en Girona, 3 en Lleida y 3 en Tarragona. De esta manera, ERC se consolida como segunda fuerza en Cataluña y como la principal fuerza independentista en el Estado español.