Submarino: obispo de Mar del Plata encabezó misa junto con familiares de los tripulantes

En el último día del año 2017, monseñor Gabriel Mestre obispo de Mar del Plata, celebró la misa junto a las familias de los tripulantes del submarino ARA San Juan, y personal de la Base Naval en la capilla del lugar.

Al llegar al lugar, el obispo fue recibido Gabriel Eduardo Attis, capitán de navío comandante a cargo de la área Naval Atlántica, quien lo saludó y agradeció la presencia de monseñor Mestre durante este tiempo.

Al comenzar la misa, el obispo de Mar del Plata, hizo llegar a los familiares y a todo el personal, el saludo y la cercanía de monseñor Santiago Olivera, obispo castrense.

Durante la homilía monseñor Mestre destacó “es una misa difícil para uno como pastor, como sacerdote, como servidor del Señor hay muchas circunstancias que en la tarea y el servicio no son sencillas. Celebrar la misa de fin de año, empalmando con el año nuevo en las circunstancias que ustedes viven como familia naval y familia de sangre de los 44 tripulantes que están desaparecidos, realmente se hace sumamente difícil. Pero tiene sentido. Con algunos lo hemos charlado personalmente las veces que estuve presente, lo señalé con claridad, una vez más queridos hermanos los aliento a que vivan esta situación de tanta incertidumbre de la mano de Dios, donde la fe y la esperanza nos ayudan, no en un sentido mágico, sino en sentido realista, para vivir de corazón este momento tan intenso que sólo ustedes saben la profundidad de la incertidumbre que hay en sus corazones”, inició diciendo el obispo.

Y finalmente concluyó “seguimos rezando por ellos, por los tripulantes, la última palabra no está dicha, la fe no es mágica es realista, pero la última palabra no está dicha. Rezamos por ustedes para que tengan fortaleza, por toda la familia naval, por las nuevas autoridades de la Base, por los que trabajan en la tarea de búsqueda y pedimos con humildad que se continúe buscando; y ponemos todo en manos del Señor en el este ultimo día del año, que está  marcado por el dolor. Lo que sí podemos hacer es tratar de vivir la fe y la esperanza  que no quitan el dolor pero le dan sentido, les vuelvo a decir vivan esto de la mano de Dios, agárrense fuerte de Él, enójense con Dios, pregúntele a Dios, angústiense con Dios, pero no excluyan  a Dios de este momento”.

Luego de la bendición final, el obispo pidió a todos los presentes que levantaran sus manos, para rezarle a la Virgen pidiéndole a ella que interceda ante cada uno de sus pedidos. Y al finalizar la eucaristía monseñor Mestre saludó y bendijo a cada uno de los presentes, abrazándolos como lo ha hecho durante este tiempo tan doloroso para las familias de los tripulantes del submarino ARA San Juan.

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