Se profudiza la mala alimentación entre niños más pobres en Mar del Plata y Batan

Así lo confirmó un informe semetral del ISEPCI. Sobre un total de 1280 niños, niñas y adolescentes de 2 a 19 años que asisten a comedores barriales el 49,38%, se encuentran en alguna de las variantes de malnutrición. Hay un progresivo agravamiento de la situación alimenticia, arrojando que casi 5 de cada 10 niños/as y adolescentes relevados/as padecen malnutrición.

Durante los meses de octubre y noviembre de 2018, desde la organización social Barrios de Pie en conjunto con el Instituto de Investigación ISEPCI (Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana), se ha dado continuidad al relevamiento del INDICADOR BARRIAL DE SITUACIÓN NUTRICIONAL (IBSN), que se realiza dos veces por año en distintos barrios de Mar del Plata y Batán.

A continuación se presenta una síntesis de los resultados del segundo semestre de 2018:

1. La información procesada y sistematizada a la fecha describe la situación nutricional de 1432 niños, niñas y adolescentes de 0 a 19 años, relevados por los/as promotores/as de salud capacitados/as en el manejo de técnicas antropométricas en 37 barrios de las localidades de Mar del Plata y Batán. Se trata de niños, niñas y adolescentes que asisten a merenderos, comedores y espacios comunitarios, ubicados en barrios en situación de alta vulnerabilidad socio-sanitaria, cuyos padres en su mayoría son titulares de programas sociales con transferencia de ingresos, trabajadores/as no registrados o de la economía popular.

2. En el primer semestre de 2018 la población relevada en barrios de similares características alcanzó a 1090 niños/as y adolescentes, lo que en la comparación semestral implica un incremento de más del 30%, manifestación del continuo aumento de la concurrencia de familias, a los comedores y merenderos comunitarios de los barrios populares, que no pueden cubrir los requerimientos nutricionales de sus hijos e hijas.

Para un total de 152 lactantes de 0 a 2 años, el 26% (40n), presentan malnutrición, lo que da cuenta que estarían recibiendo una alimentación inadecuada: por déficit 6,5% de bajo peso, mientras que los indicadores por exceso presentan un 10% de sobrepeso y 10% de obesidad. Uno de cuatro lactantes presenta alguna forma de malnutrición.

Sobre un total de 1280 niños, niñas y adolescentes de 2 a 19 años, sin discriminar grupo etario, en este segundo semestre de 2018, el 49,38%, se encuentran en alguna de las variantes de malnutrición, destacando la preeminencia de los indicadores por exceso: sobrepeso 22,5%  y obesidad 24,6% mientras que en bajo peso encontramos un 2,3% del total. Hay un progresivo agravamiento de la situación alimenticia, arrojando que casi 5 de cada 10 niños/as y adolescentes relevados/as padecen malnutrición.

Consideraciones generales

La realización periódica de esta Investigación/Acción/Participativa en barrios vulnerables de Mar del Plata y Batán ha permitido observar que en los niños, niñas y adolescentes 0 a 19 años convocados, están presentes significativos valores de malnutrición en todos los grupos etarios.

Causa alta preocupación el 49,38% de malnutrición sobre un total de 1280 niños/as/adolescentes de 2 a 19 años. Estas cifras nos afirman la tendencia de que la malnutrición infantil se ha consolidado en cifras cercanas al 50% en los últimos años, con énfasis en el sobrepeso y la obesidad, lo cual pone en evidencia la existencia de problemas crónicos y estructurales en una buena parte de la población para acceder a alimentos nutritivos en cantidad y calidad necesarios. La presencia de estas variables de malnutrición, nos interpela también sobre la repercusión de hábitos sedentarios y escasa actividad física, debiendo relevar cuál es la real oferta recreativa y deportiva en los barrios, siendo el sedentarismo uno de los factores de riesgo de mayor importancia que deben ser modificados con urgencia.

Lo hasta aquí descripto, pone en evidencia la preocupante vulnerabilidad nutricional en la que se encuentra la población, que asiste a copas de leche, merenderos y comedores de los Movimientos Sociales, que hoy estarían siendo afectados por una alimentación inadecuada para su edad, lo cual de no modificarse, abre las puertas a enfermedades tanto en lo inmediato como en la edad adulta, limitando su crecimiento y desarrollo integral tanto físico como psicosocial, deteriorando su calidad de vida.

La población relevada integra grupos familiares afectados por múltiples vulnerabilidades. Destacándose como uno de los principales condicionantes, los límites que imponen los reducidos ingresos de que disponen para alimentarse, donde no hay elección ni posibilidad de acceder a una alimentación adecuada en cantidad ni calidad, con los requerimientos nutricionales para el periodo de crecimiento. El aumento sostenido del precio de los productos frescos como carnes, lácteos, frutas y verduras agrava la tendencia que ya veníamos observando del reemplazo de alimentos nutritivos por alimentos rendidores en las mesas de los hogares más humildes. Así, mientras baja la ingesta de proteínas, hierro, calcio y vitaminas, sube la de hidratos de carbono y grasas. Al mismo tiempo, se consolida la situación de la preocupante adaptación de la dieta de los niños a la de los adultos, sin complementar con productos necesarios para su desarrollo durante la lactancia y primera infancia principalmente.

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