Preocupación generalizada del sector industrial sobre la continuidad de pagos

Un informe revela que ninguna de las firmas encuestadas ha despedido personal en el mes de marzo, ni considera hacerlo en el mes de abril. Hay un reclamo hacia el desarrollo de protocolos que permitan volver a la actividad.

Se dio a conocer un Informe sobre el impacto de las medidas de Aislamiento Social Preventivo en el sector productivo del Partido de General Pueyrredon elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales a través de su Secretaría de Vinculación con el Medio; de los Grupos de Investigación Análisis Industrial; y Turismo y Sociedad; y el Grupo de Extensión Economía Social y Solidaria, con la colaboración del Consejo Social de la Universidad Nacional de Mar del Plata.

El presente informe caracteriza la situación del sector productivo del Partido de General Pueyrredon frente a las medidas de Aislamiento Social Preventivo Obligatorio.

En lo que atañe a la situación de la industria desde la perspectiva empresarial, la capacidad instalada utilizada se ha visto reducida a la mitad a partir del comienzo del Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), con empresas con valores iguales a cero y con una fuerte caída de las ventas.

La mayoría de los empresarios hoy manifiestan inconvenientes con la adquisición de materias primas -principalmente demoras en los tiempos de envío y aumentos de precios-, aun cuando debido a la disminución de la producción las empresas todavía cuentan con stock de materias primas e insumos.

También se observa una caída de las ventas al exterior, así como demoras o suspensiones de exportaciones.

En cuanto a la introducción de nuevos productos en medio del ASPO, responde en general a necesidades surgidas a partir de la pandemia y que en muchos casos se realizan como donaciones.

Con relación a la mano de obra, la medida más referida por las empresas encuestadas es la reducción de la carga horaria, con poco atraso en el pago de salarios de marzo y un leve aumento en la morosidad en el mes de abril.

En esa línea, ninguna de las firmas encuestadas ha despedido personal en el mes de marzo, ni considera hacerlo en el mes de abril.

No obstante, existe una preocupación generalizada respecto de la continuidad de los pagos, tanto de salarios como de impuestos, proveedores, servicios y alquileres. Un tercio de la muestra no pagó impuestos en el mes de marzo. La opinión que prevalece es que los efectos negativos del ASPO no se observaron aún en su plenitud.

El principal problema financiero mencionado es la ruptura en la cadena de pagos. Esto se profundizará en tanto persista la baja demanda y/o la falta de permiso para operar.

La gran mayoría de las empresas han implementado trabajo remoto, sea por encontrarse cerrados sus locales, por tener trabajadores en grupos de riesgo o exceptuados de ir a trabajar, o por minimizar la cantidad de personal en las
empresas. Mientras que el delivery es la estrategia de venta que más empresas han incorporado.

Más de dos tercios de la muestra han accedido o se encuentran tramitando alguna de las herramientas de ayuda ofrecidas por el Estado Nacional.

La obtención de los permisos de circulación para los trabajadores es la dificultad más mencionada por las empresas que se encuentran en actividad.

En cuanto a la percepción de los empresarios acerca de la continuidad de sus empresas en esta coyuntura, se ve fuertemente asociada al sector de actividad y al tamaño de la empresa. Hay un reclamo hacia el desarrollo de protocolos que permitan volver a la actividad.

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