TURQUIA BLOQUEA YOU TUBE

El gobierno de Turquía bloqueó el acceso a YouTube el pasado jueves 27  luego de que se filtró una reunión en la que altos funcionarios turcos planeaban una operación militar dentro de Siria. Al mismo tiempo, negó haber apoyado los ataques a la ciudad siria de Kessab, que cuenta con mayoría de población armenia.

En el video filtrado se escucha una conversación entre el ministro de Exteriores, Ahmet Davutoglu, y otras importantes autoridades del gobierno y el ejército, en la que discuten la posibilidad de organizar una operación militar en el norte de Siria para defender la tumba del abuelo del fundador del Imperio Otomano, que se encuentra en territorio sirio pero es controlado por Turquía. En febrero, militares yihadistas habían amenazado con atacar la tumba.

El jefe del servicio de inteligencia turco, Hakan Fidan, llegó a proponer un autoatentado, sugiriendo «enviar a cuatro hombres al otro lado y que lancen ocho misiles a unos terrenos baldíos, eso no es ningún problema, la causa se fabrica para justificar la intervención», mientras que el subsecretario de Exteriores, Feridun Sinirlioglu, barajó la posibilidad de atribuirle el ataque a Al-Qaeda.

El primer ministro turco, Recep Tayyip Erdogan, declaró que la filtración se trató de una traición a la patria, mientras que Davutoglu advirtió que la filtración de la reunión secreta constituía una declaración de guerra contra Turquía. «Es un ataque vil contra la seguridad nacional, es una actividad de espionaje y un crimen extremadamente grave. Las redes que han hecho esto son enemigas del Estado y la nación», expresó el ministerio de Exteriores en un comunicado.

A partir del escándalo, el gobierno decidió bloquear el acceso a YouTube, una semana después de haber hecho lo mismo con Twitter, luego de que en la red social se difundieran grabaciones de conversaciones telefónicas entre Erdogan y sus allegados que podrían probar casos de corrupción dentro del gobierno.

En el medio de la crisis del gobierno de Erdogan y a dos días de las elecciones locales que se llevarán a cabo el domingo 30 de marzo y que serán determinantes para las presidenciales de agosto, el ministerio de Exteriores emitió un comunicado negando que su gobierno haya apoyado los ataques a Kessab, a pesar de que su ejército derribó un avión sirio que estaba defendiendo a la población de Siria y permitió el ingreso de los extremistas de Al-Qaeda desde la frontera turca.

El ataque, que dejó como saldo a unas seicientas setenta familias armenias evacuadas, cientos de civiles tomados de rehenes, unos ochenta muertos y toda la ciudad saqueada, recibió la condena internacional por parte de las organizaciones armenias, quienes consideraron que se trató de una continuación del genocidio contra los armenios que se llevó a cabo hace casi cien años. «En julio de 1915, toda la población de Kessab, unas cinco mil personas, fue deportada y asesinada. En la actualidad, el hostigamiento por parte de los grupos terroristas ha vaciado nuevamente a la ciudad de sus pobladores históricos, y la amenaza del exterminio se cierne una vez más sobre los armenios de Kessab», denunció el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica en un comunicado.

Mientras tanto, el comunicado del ministerio de Exteriores turco respondió que cualquier intento de «establecer una analogía entre los acontecimientos en la región de Kessab y los incidentes dolorosos del pasado», en referencia al genocidio contra los armenios que el gobierno de Turquía niega haber cometido, se trata de «un intento de propaganda política».  Fuente: Agencia  de Noticias Prensa Armenia

Mario Marini

elperiodista12@hotmail.com

 

Indignación, llanto y dolor en Malasia y China

El primer ministro malasio aseguró que el Boeing 777 se estrelló en el Océano Índico, al oeste de Perth, y que no hay sobrevivientes Pese a la protesta de familiares de los pasajeros, las autoridades no ofrecieron explicación de lo ocurrido. Sigue el drama

PEKÍN-KUALA LUMPUR.- Desde el salón del hotel Lido, en Pekín, donde estaban reunidos los familiares de los pasajeros del vuelo de Malaysia Airlines desaparecido hace más de dos semanas, se escucharon gritos y llantos. Los familiares acababan de recibir la terrible noticia de que el Boeing 777-200 se ha estrellado en el Océano Índico.

Algunos se quiebran de dolor. Otros se muestran furiosos. “¡Asesinos, asesinos!”, grita una mujer que sale del salón con la cara cubierta de lágrimas. La indignación se dirige contra la empresa responsable del vuelo, Malaysia Airlines. Las idas y vueltas de la frustrante búsqueda han destrozado la paciencia de los familiares. Una mujer grita: “¡Era mi único hijo! ¡Asesinos! Esto es culpa del gobierno malasio”. Los familiares se enojaron también con los periodistas que cubren esos acotencimientos y muchos familiares golpean las cámaras de TV. “¡Váyanse, váyanse!, “¡Déjennos en paz!”, clama una mujer. 153 de las personas que viajaban en el vuelo provenían de China

“No hay sobrevivientes”, informó el primer ministro malasio, Najib Razak., visiblemente consternado. En una conferencia convocada de emergencia, Razak explicó que gracias al análisis de información provisto por una compañía satelital del Reino Unido, “se concluyó que la última posición del vuelo MH370 fue en el medio del Océano Índico, al oeste de Perth, Australia. ¡Es una zona remota, lejana de cualquier posible sitio de aterrizaje!”, añadió.

La aerolínea Malaysia Airlines, en tanto, pidió “asumir, más allá de cualquier duda razonable, que ninguna de las personas a bordo sobrevivió”. Media hora antes del anuncio, la línea aérea le había enviado un mensaje de texto a los familiares de las 239 personas a bordo en el que adelantó “que existen pruebas que el avión cayó en el sur del Océano Índico”.

Los ocupantes del avión eran 153 chinos, 50 malayos (12 de la tripulación), siete indonesios, seis australianos, cinco indios, cuatro franceses, tres estadounidenses, dos neozelandeses, dos ucranianos, dos canadienses, un ruso, un holandés, un taiwanés y dos iraníes que embarcaron con pasaportes robados a un italiano y un austríaco.

El avión despegó de Kuala Lumpur con 239 personas a bordo rumbo a Pekín en la madrugada del 8 de marzo y desapareció de los radares civiles de Malasia unos 40 minutos después de despegar. El Gobierno chino reaccionó inmediatamente demandó que Malasia comparta toda la información y la evidencia que muestra que el avión se estrelló en el sur del Índico.

Las autoridades malayas no ofrecieron una explicación de lo ocurrido y habrá que esperar a recuperar las cajas negras del aparato. A partir de este nuevo análisis, ahora parece estar claro dónde hay que buscar los restos.

Sin embargo, sigue sin aclararse por qué el avión se desvió de su ruta cuando viajaba de Kuala Lumpur a Pekín y por qué fallaron los sistemas de comunicación del avión. La policía malasia investiga por sabotaje, secuestro y terrorismo. Los investigadores no descartan de todas formas un error técnico a bordo. Dado que el lugar donde posiblemente se haya estrellado el avión se encuentra en aguas internacionales, Malasia seguirá liderando las investigaciones como país de origen de la aerolínea.

El dramático anuncio de Najib se produjo mientras un barco de la marina australiana se encaminaba hacia posibles restos del avión, luego de una serie de avistamientos de objetos flotantes que se cree que podrían ser partes de la aeronave desaparecida.

Un avión de reconocimiento australiano descubrió dos nuevos restos, a unos 2.400 kms al oeste de Perth. Un trozo es redondo y gris o verde, mientras que el otro es rectangular y naranja. Esta fue la primera vez que fueron avistados posibles restos del avión por un avión que volaba bajo. Hasta ahora, los anteriores descubrimientos se debieron a imágenes satelitales. “Alerto de que no sabemos aún si esas piezas pertenecen al vuelo MH370. Puede tratarse de simples despojos del mar”, comentó el primer ministro australiano, Tony Abbott, ante el Parlamento. “Sin embargo, tenemos la esperanza de estar un paso más cerca de solucionar este trágico enigma”. (DPA-Reuters-Télam)

Fuente: Lagaceta.com.ar