Más de 2 millones de argentinos padecen glaucoma

Sin embargo, como no da síntomas iniciales, 1 de cada 2 no lo sabe

Es una enfermedad oftalmológica, que consiste en la alternación del sistema de drenaje interno del ojo, lo que produce la acumulación de un líquido, el humor acuoso, que genera un aumento en la presión intraocular.

Con el tiempo, esta presión va dañando en forma estructural y funcional el nervio óptico, produciendo una pérdida paulatina de la visión. Afecta a entre el 5 y el 7% de la población general.

Cómo no duele ni da síntomas en sus primeros estadios, la gente no sabe que lo padece, por lo que se estima de 1 de cada 2 pacientes no tiene diagnóstico, y de los que sí lo tienen, se calcula que el 50% abandona o no cumple debidamente con el tratamiento.

Los especialistas recomiendan incluir los exámenes de glaucoma en los chequeos oftalmológicos a todas las edades, más un control alrededor de los 40 años y luego cada 2 a 3 años, y con mayor frecuencia en las personas que presenten factores de riesgo.

Se estima que más de 2 millones de argentinos tienen glaucoma, una enfermedad oftalmológica que va produciendo la pérdida paulatina de la visión, pudiendo incluso llegar a causar ceguera. Pero como suele no dar síntomas hasta un estadio muy avanzado, habitualmente una de cada dos personas desconoce que padece la afección.

En opinión del Dr. Daniel Grigera, médico oftalmólogo, Presidente de la Asociación Argentina de Glaucoma, “si bien el glaucoma representa a un conjunto de enfermedades, mayoritariamente cuando hablamos de glaucoma nos referimos al glaucoma a ángulo abierto, que es el más frecuente en nuestro medio. Y el problema es que es absolutamente asintomático: la persona no tiene ningún síntoma que lo alerte. Lamentablemente, cuando aparecen los síntomas suele ser tarde y ya se ha perdido una porción importante de la visión en uno o en ambos ojos”.

La ausencia de síntomas también atenta contra la adherencia de los pacientes al tratamiento: “Aquellos con diagnóstico de glaucoma se sienten bien, no les duele, no notan alteraciones en su visión, y se tienen que poner gotas varias veces por día durante toda la vida; todo esto hace que aproximadamente el 50 por ciento abandone o no presente un buen cumplimiento de la terapia”, insistió el Dr. Grigera.

Si bien el glaucoma puede presentarse a cualquier edad, tienen mayor riesgo de padecerlo aquellos con parientes directos (padres o hermanos) con glaucoma, los que presentan córneas finas (ya que por subestimarlas esconden la presión intraocular–PIO- elevada) o una enfermedad ocular denominada ‘pseudo exfoliación’, los que sufren de miopía, diabetes o presión intraocular elevada, y los mayores de 60 años, entre otros.

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