El obispo celebró las patronales del Santuario Jesús Misericordioso

El obispo celebró las patronales del Santuario Jesús Misericordioso

Este domingo por la tarde, se celebró en el santuario Jesús Misericordioso, ubicado en el barrio Jardín de Peralta Ramos, las fiestas patronales del lugar.

El obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino, presidió la procesión por el barrio y luego la misa con un templo colmado de fieles. Concelebraron los presbíteros Pablo Etchepareborda, párroco; y Santiago Arriola, vicario.

El sábado por la tarde, como parte de los festejos en honor a Jesús Misericordioso, se inauguró una imagen en la banquina de los pescadores, que también fue bendecida por el obispo.

En su homilía, el obispo se refirió a la iniciativa del papa San Juan Pablo II, quien quiso instituir este domingo después de Pascua como «fiesta de la Divina Misericordia», incluso recordó que su muerte aconteció en la víspera de este domingo, «y ha sido un reconfortante signo de Dios».

El obispo retomó el mensaje que San Juan Pablo II había preparado para ese domingo en que falleció y que fue leído posteriormente: “A la humanidad, que a veces parece extraviada y dominada por el poder del mal, del egoísmo y del miedo, el Señor resucitado le ofrece, como don, su amor que perdona, reconcilia y suscita de nuevo la esperanza. Es un amor que convierte los corazones y da la paz. Cuánta necesidad tiene el mundo de comprender y acoger la Misericordia divina”.

«Pero quien ha experimentado misericordia debe convertirse, a su vez, en misionero y apóstol de la misericordia», manifestó el prelado.

Al finalizar la eucaristía, los miembros de la comunidad del Santuario Jesús Misericordioso presentaron unos recordatorios que fueron bendecidos por monseñor Marino y luego entregados a cada familia que asistió a la eucaristía.

El padre Pablo Etchepareborda, agradeció a todos los presentes por su participación, y resaltó el apoyo de Luis Ignoto, presidente de la Sociedad de Patrones Pescadores, para la colocación de la imagen de Jesús Misericordioso en la banquina de los pescadores.

«Permitirá a todos los que pasan por allí, rezar y honrar al Señor, y además fue un signo anticipándose a la invitación del papa Francisco a este año de la misericordia», resaltó el párroco.

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