Frente al aumento de la temperatura, el ministerio de Salud de la Provincia de Buenos Aires recomienda tomar medidas para prevenir el golpe de calor especialmente entre lactantes, niños y ancianos, los más vulnerables frente a este cuadro que, en casos extremos, puede provocar desvanecimientos y pérdida de conciencia.

“El golpe de calor es el cuadro más severo derivado de la prolongada exposición a las altas temperaturas y, en estos casos, los afectados suelen presentar la piel caliente y roja, el pulso acelerado, mayor transpiración, dificultad para respirar, dolor de cabeza, náuseas, somnolencia y sed intensa”, explicó Alejandro Collia, ministro de Salud de la Provincia. Y agregó que en casos extremos puede derivar en convulsiones y hasta pérdida de conocimiento.

Dada su menor capacidad para regular la temperatura corporal, tanto los niños menores de 5 años como los ancianos son los más propensos a sufrirlo. “La pérdida de líquido que se produce a través de la transpiración y la orina se acentúa cuando hace calor y, tanto los chicos como los ancianos, no lo compensan con una mayor ingesta de bebidas porque suelen no percibir la sed. Por lo tanto, hay que ofrecerles bebidas permanentemente para no caer en un desequilibrio que puede resultar peligroso”, agregó el director provincial de Medicina Preventiva Luis Crovetto.

El especialista mencionó entre los principales signos de alarma que preanuncian el golpe de calor, los calambres musculares en brazos, piernas y abdomen además de agotamiento, aturdimiento e insomnio.

Los expertos recomiendan que ante estos síntomas resulta necesario suspender las actividades que se estén realizando, sobre todo, si implican esfuerzo físico, refrescarse, usar ropa clara y descansar en un lugar fresco. Además se debe beber abundante agua, jugos de frutas frescas o bebidas mineralizadas, y hacer que los niños hagan juegos tranquilos en los horarios de mayor calor.

“Cuando los síntomas son más severos como aceleración del pulso, dificultad respiratoria, náuseas o sensación de confusión es necesario consultar al médico”, agregó Crovetto.

Lo ideal es que con las temperaturas que se pronostican para los próximos días tanto los chicos como los adultos mayores permanezcan en lugares frescos, sin exposición al sol en horas pico (desde las 11 hasta las 17) y que eviten las actividades que demanden esfuerzo físico.

“En caso de tener que permanecer al aire libre, habrá que buscar la sombra, colocarse pantalla solar de alta protección, utilizar ropa clara y liviana y beber jugos o agua en forma frecuente”, enfatizó el director de Medicina Preventiva.

En el caso de los lactantes, los especialistas aconsejan aumentar la frecuencia del amamantamiento, el alimento ideal para evitar diarreas y consecuentes cuadros de deshidratación.