El concesionario de la estación de micros negó acusaciones de empresarios y trabajadores del sector. Sin embargo, desde el municipio habían reconocido esa intención.
El empresario Néstor Otero desestimó acusaciones vertidas la semana pasada por el Sindicato de Peones de Taxis y la Sociedad Conductores de Taxis donde denunciaban que en una conversación informal, el concesionario de la Terminal les había anunciado que iba a cobrar 5 pesos diarios para acceder a una calle interna que está a punto de habilitarse.
Mientras que el polémico empresario reconoció que “en dos semanas” estará finalizada la obra del mencionado acceso interno a la nueva Terminal y que se encuentra a la altura de 25 de Mayo y San Juan, negó que pretenda cobrarle un canon a los taxistas para acceder a descargar o cargar pasajeros dentro del predio.
No obstante, aclaró que se buscará una agilidad en la operatoria y que “un número limitado de taxis” podrán permanecer dentro de la dársena y el resto lo deberá hacer e la parada que se encuentra fuera de la estación.
La noticia de este “impuesto” se conoció luego de una charla informal que representantes del sector mantuvieron con Otero y del cual participó el director de Transporte la comuna, Guillermo Iglesias, propiciando el rechazo generalizado de los taxistas que reclamaron una intervención del municipio para que se revea la arbitraria medida.
Incluso el propio funcionario confirmó que esa intención del concesionario se conoció en el marco de una charla informal y no de una reunión formal. “Fue un encuentro espontáneo en el hall de la terminal donde íbamos por otro tema y nos encontramos con dirigentes del Supetax y con Otero”, declaró.
Más allá de entender que resulta algo apresurado definir como una exigencia del concesionario este posible canon, el titular de Transporte dejó en claro que “nos vamos a parar del lado del usuario que tiene que tomar un taxi cuando llega a la estación y defender sus derechos”.
Iglesias agregó que se deberá estudiar el pliego de bases y condiciones de la estación ferroautomotora, determinar las limitaciones y derechos que tiene el concesionario, para luego resolver el tema en un marco de negociaciones.
No es la primera vez que Otero, implicado en causas judiciales, mantiene alguna confrontación desde que es el concesionario de la Terminal.
Desde su puesta en marcha, a mediados de diciembre de 2009, tuvo cortocircuitos con empresas de micros, vecinos, comerciantes, concejales y ahora taxistas.
En todos los casos la intervención del municipio fue mínima y Otero siempre hizo valer su poder de “patrón de estancia”.


