Sobre la calle Tetamantti al 6400 está ubicado el edificio que alberga las escuelas primaria 43 y secundaria numero 60, que en los últimos días tomaron notoriedad por las denuncias vinculadas a los problemas de infraestructura del mismo.

 

A esta escuela asisten, entre muchos chicos y chicas, Verónica (14 años), Lucia (11 años) y “Pico” (12 años) quienes además de estudiar y trabajar junto a sus padres en el predio de disposición de residuos, dedican su tiempo libre a ayudar a los demás en el Centro de Participación Popular (CPP) que Jóvenes Al Frente y la Corriente del Pueblo tienen en el barrio.

 

Ellos, que día a día padecen los problemas de su escuela, decidieron contar la situación de la misma, desde su perspectiva.

 

“En la escuela 43, que es la primaria, hay que arreglar los baños y no anda la puerta. Esta toda la escuela despintada y los colores son re feos, todo verde oscuro. También hay que arreglar los vidrios porque en el salón nos roban las cosas” rompió el hielo “luci”.

 

“En el baño de la secundaria, que esta en el mismo lugar que la primaria, hay pocos inodoros porque el resto están todos rotos”, añadió Verónica que también se quejó por los horarios de la única línea de colectivo que llega al barrio, la 525, ya que “los chicos de Valle Hermoso (barrio aledaño) siempre se tienen que ir 15 minutos antes porque si no pierden el colectivo, y el que le sigue tarda una hora y media en pasar”.

 

Por su parte, “Pico” señaló que “siempre faltan tizas y un montón de tiempo no había sillas y aunque ya trajeron algunas faltan más”.

 

Los chicos también aprovecharon para quejarse por las demoras en las entregas de las netebooks del plan “conectar-igualdad” “que desde el año pasado dicen “la semana que viene llegan” y no llegan nunca” y por la escasees de raciones en las comidas debido al bajo presupuesto que se recibe para las mismas y a que solo llegan para los alumnos de primaria, lo que obliga a compartir las mismas con los de secundaria.

 

Por su parte, Agustina Marchetta responsable del C.P.P. manifestó que “al problema de la escuela hay que sumarle los que el barrio ya tiene, como la falta de agua potable, cloacas y gas, el estado de las calles, la falta de luminarias y la poca frecuencia con la que pasa que el colectivo, que además, no llega, como antes, hasta el Hospital Materno Infantil, por lo cual podemos afirmar que es una zona abandonada por el estado”.



Siguiente Noticia Detectan a conductor con licencia de conducir falsa

Noticia Anterior En la CGT Mar del Plata descuentan que seguirá la unidad

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario