…”¿Cuánto son dos kilómetros mami?” Es es la pregunta de Pedro cuando escucha llover en la ventana de la pieza. Pedro sabe que cuando llueve no iba a la escuela, y en invierno llueve bastante en Mar del Plata.

 

…”¿No podemos ir igual hasta la tranquera?” A dos kilómetros de la Estancia donde son peones los papás de Pedro, pasa Esteban con el micro que recolecta a todos los chicos de los campos linderos.

 

En un día a pleno sol, viajar por la ruta a veinticinco kilómetros de Mar del Plata, y luego hacer catorce kilómetros más por un camino vecinal semi-destruido, hasta parece emocionante, pero sortear las adversidades del clima en el medio del campo, sin señal para el teléfono celular, sin televisión y sin poder ir a la escuela donde al menos se puede leer algún libro, aunque repetido, distracción al fin, para Pedro y sus seis años era debatirse entre “vivir” o “morir de aburrimiento”.

 

Un día la Directora y Docente a cargo de la escuela rural cercana a Mar del Plata, donde tan solo asisten diez alumnos, se puso en contacto con Fundación Faro Austral y nos contó la realidad que día a día se vivía en su escuela.

 

“…Acá los chicos vienen de nueve a una, y almuerzan antes de irse, y si algún papá tiene venir por algo a la escuela, lo hace con el micro que trae a los chicos a la mañana y se queda todo el día hasta que sale el micro a la una con todos. Acá todo queda a 10 km.”

 

Los únicos diez alumnos de la escuela van a distintos grados pero la docente es una sola, y al lado de su salón funciona el jardín de infantes con tan solo cinco alumnos y una docente para todos ellos.

 

La escuela es vieja, y le falta una mano de pintura, los caminos cuando llueve son intransitables, los alumnos son muy poquitos, pero es una escuela de nuestro municipio y los chicos deberían tener las mismas oportunidades que los de las escuelas mas cercanas.

 

De todas las necesidades actuales que viven éstos alumnos, tal vez la mas significativa para su futuro es la ausencia de una biblioteca completa. Es que cuando la única forma de aprender y conocer otras realidades está en un libro, en su lectura, y tenerlo o no es lo que marca el futuro de una persona.

 

Por suerte la conocimos. Su Directora nos mostró a grandes rasgos cómo es un día es la escuela rural, y nos pidió que le completáramos la biblioteca para que sus chicos puedan leer tanto como les gusta. …”Pedro lee hasta las etiquetas de los envases que encuentra en la cocina.” Nos dijo y sin dudarlo nos pusimos manos a la obra.

 

Ya tenemos casi toda la biblioteca armada, vamos a conseguirles también los mapas, pero necesitamos que mas personas conozcan la historia de Pedro porque Mar del Plata está rodeada de escuelas rurales con caminos intransitables, con chicos que no tiene mas diversión que leer un libro, que no conocen el mar, que no tienen teléfonos celulares y que cuando llueve tal vez por una semana no ven a sus compañeros que son sus únicos amigos. Hay mas historias cómo ésta, hay mas escuelas y mas niños como Pedro.

 

Porque “Igualdad de Condiciones” no significa darles a todos lo mismo sino a cada uno lo que necesita y para eso Contamos con vos.

 

¿Podemos contar con vos?

 

Fundación Faro austral

Tel.: (0223) 494-5444



Siguiente Noticia Día Internacional del Folklore en el Museo José Hernández

Noticia Anterior Capacitan a controladores de boliches en medidas de prevención

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario