La mitad de las mujeres que viven en la provincia de Buenos Aires dan de mamar a sus hijos hasta los 6 meses en forma exclusiva. Es decir que los alimentan solo con leche materna, nada de mamaderas, tal y como lo recomienda la Organización Mundial de la Salud.

 

Eso, al menos, es lo que revela una encuesta sobre 36.541 madres de niños menores de dos años que el ministerio de Salud provincial dio a conocer con motivo de la Semana Mundial de la Lactancia Materna que arrancó este jueves.

 

El lema de este año es “Apoyo Continuo a las madres que amamantan: cercano, continuo y oportuno”.

 

“Hace unos tres años observábamos que de cada 10 madres sólo 3 o 4 amamantaban hasta los 6 meses”, contó el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia. “Hoy son entre 5 y 6 de cada diez las que amamantan en forma exclusiva: hay una tendencia creciente y auspiciosa, una mayor conciencia de que la leche de madre es el alimento perfecto”, agregó.

 

De acuerdo con los indicadores de Lactancia Materna de la cartera sanitaria de la Provincia, la mitad de las mamás alimentan a sus hijos menores de 6 meses exclusivamente con leche materna. Otro dato alentador es que casi el 60 por ciento de los niños entre 12 a 15 meses son alimentados con pecho y otros alimentos.

 

“Los indicadores muestran una lenta pero sostenida mejoría a través del tiempo”, observó la referente del subprograma de Lactancia Materna de la cartera sanitaria provincial, Patricia Barrios Skrok, quien abogó porque tanto la familia como los lugares de trabajo y las instituciones de salud formen un círculo de apoyo a la mujer que amamanta.

 

Las cifras se desprenden de la encuesta provincial sobre Lactancia Materna (ENCULAC) que se realiza hace 18 años en el mes de septiembre a las madres con hijos menores de dos años en los servicios de salud.

 

Las indicaciones de la OMS y Unicef coinciden en que ningún otro alimento aporta más beneficios que la lactancia materna para el crecimiento, y recomiendan dar de mamar sin ningún otro complemento, hasta el sexto mes de vida, y luego continuar amamantando hasta los dos años al tiempo que se suman el resto de los alimentos.

 

Los beneficios

 

Especialistas de la cartera sanitaria destacan que la leche materna es combustible para el desarrollo del sistema nervioso central del bebé y de su estado inmunológico, dado que la madre traspasa a su hijo linfocitos o células que defienden al organismo contra gérmenes con los que ella tuvo contacto, y esos linfocitos generan a su vez, anticuerpos en el niño.

 

Según la OMS, cada año se salvaría la vida de 1,3 millones de niños menores de un año si se alimentaran exclusivamente con leche materna. “Son notables los beneficios inmunológicos: los chicos que toman teta se enferman mucho menos de infecciones respiratorias agudas que son tan frecuentes en chicos menores de un año”, detalló la directora de Maternidad e Infancia, Flavia Raineri.

 

A esto se suma que la leche de madre contiene aminoácidos protectores que mantiene a los bebés con un mejor nivel de alerta durante el sueño, de modo que también previene la muerte súbita. Los expertos afirman, además, que dar la teta en la primera hora de vida genera un vínculo más tierno y estrecho entre la mamá y el bebé.



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