A casi un mes de iniciada la protesta de estudiantes secundarios por mejoras edilicias en establecimientos educativos de Mar del Plata, que incluye la toma del Consejo Escolar y de una decena de colegios, el panorama resulta cada vez más incierto y la tensión dentro de cada una de las comunidades educativas afectadas por la medida va en aumento.

 

Los jóvenes agrupados en el denominado Movimiento “7 de Mayo” (día que se inició la protesta) se mantienen inflexibles en su postura al entender que las autoridades gubernamentales no proporcionan soluciones concretas a los problemas edilicios en las escuelas de Mar del Plata.

 

Mientras que grupos de padres se muestran cansados de esta situación y en una escuela hubo forcejeos e incluso agresiones.

 

Este delicado panorama deja expuesto la falta de decisión política y de recursos por parte de las autoridades de Educación para encarar un plan de obras que modifique este escenario de conflicto, así como llama la atención la falta de involucramiento del municipio ante la prolongación de las tomas en las escuelas.

 

La semana pasada hubo una serie de reuniones con funcionarios de la Dirección de Escuelas de la provincia de Buenos Aires donde se confirmó que los alumnos que participan de las tomas en una decena de establecimientos no serán sancionados y se extenderá el primer trimestre del año para que no pierdan esta primera etapa del año.

 

Sin embargo, los planteos relacionados con las obras de infraestructura en los colegios que presentan serias deficiencias edilicias no conformaron a los estudiantes que decidieron no levantar las tomas y por el contrario profundizaron la ocupación del Consejo Escolar ocupando otros sectores del edificio.

 

La continuidad de las tomas provocó esta semana que algunos grupos de padres se reunieran y analizaran medidas para tratar de rever la postura intransigente de los estudiantes, teniendo en cuenta que se está condicionando el dictado de clases al resto de la comunidad educativa.

 

En algunos colegios se registraron discusiones y momentos de tensión entre los mismos padres, debido a que están los que avalan el reclamo de los jóvenes y quienes entienden que esa instancia está agotada y no hace otra cosa que impedir que los alumnos estudien y pierdan días de clases.

 

Este fue el caso de la Escuela Nº2 “República de México” donde los padres del nivel primario que están en contra de la toma ingresaron por la fuerza al edificio tomado por los estudiantes de la Secundario 46, ubicado en la calle Dorrego 633 y lograron liberar el edificio.

 

Sin embargo, este martes, nuevamente fueron bloqueadas las entradas de ambas escuelas con lo cual no se pudieron reanudar las clases.



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