La Banda del Siam Di Tella, así se denominan, está integrada por Juan, Lucas, Pablo, Matias y Sebastián, amigos de la secundaria y la facultad, que se animaron al desafío y desde marzo recorren la mítica Ruta 40. Ya llevan recorrido 5000 kms.

 

“Ya llevamos dos viajes con el Siam, pero siempre de tipo turístico, también a la Patagonia. En estos viajes notamos que el auto despierta muchísima nostalgia entre los argentinos, sobre todo en los mayores de 50 años que siempre dicen haber manejado uno. Nos sacaban muchas fotos y se acercaban a hablarnos y preguntarnos quiénes éramos”, comentó Lucas.

 

“En esos viajes turísticos surgió la idea de hacer este desafío por la Ruta 40, el más grande que se puede hacer en Argentina y hacerlo con nuestro querido Siam modelo 60 es mayor aún”, agregó.

 

Por un lado, por supuesto, el viaje tiene un fin turístico, es decir, conocer los paisajes, ciudades y pueblos que están a lo largo de la traza de la ruta. Por otra parte, durante la travesía, los marplatenses van realizando tomas para luego elaborar un video documental sobre la ruta 40.

 

Finalmente, antes de comenzar el viaje, La Banda del Siam Di Tella organizó una campaña a través de Facebook para recolectar libros y útiles para distribuir en escuelas u hogares con los que su cruzaran y en los cuales hicieran falta.

 

“Cuando comenzamos a preparar el viaje, se nos ocurrió que esta aventura tenía que tener un costado solidario. Hicimos algunas campañas en Mar del Plata para recolectar libros y útiles escolares. Lo recaudado lo transportamos en un tráiler, que también fue donado. En este recorrido visitamos las escuelas que tienen necesidades económicas y les entregamos estos materiales. Previamente les mostramos un video relacionado con la Ruta 40 y luego hacemos un juego de mesa que inventamos nosotros de preguntas y respuestas. También estamos grabando un documental, donde mostraremos toda la experiencia vivida”, comentó Juan.

 

“Llevamos recorrido más de 5000 kms. Nos queda mucho por recorrer, hasta la Quiaca faltan más de 2500 kms y de ahí regresamos a Mar del Plata, otros 2000 más. Calculamos que todavía tenemos dos meses más de viaje”, agregó Pablo.

 

“Hemos tenido varios contratiempos. Al inicio del viaje, cuando estábamos bajando por la ruta 4 para Río Gallegos, donde se inicia la ruta 40, se nos rompió la bomba de agua y nos la arreglaron en Puerto Madryn. Como anécdota podemos contar que quien arregló el auto no nos quiso cobrar más que con la promesa de que saludemos de su parte a un amigo suyo de la Quiaca. Y llegando a Villa la Angostura se nos rompió una válvula, nos mandaron a arreglarla a San Martin de los Andes y acá nos enteramos que no era sólo una válvula lo roto, sino la tapa de cilindros entera. Lo publicamos en facebook, ya que aca nadie podia arreglarla, y la gente del Club del Siam de Buenos Aires nos llamó para ofrecernos una totalmente nueva, la mandaron por encomienda, justo estaba el paro de transporte, afortunadamente nos llegó, lo armamos y quedó nuevo. Realmente el motor ahora suena como el de un 0 km”, comentó Matías.



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