Inspección General procedió a la clausura de un templo evangélico ubicado en la calle O’Higgins 333 por no contar con habilitación municipal y no tener las medidas mínimas de seguridad.

 

Además, tenían dos denuncias: una por reducción a la servidumbre y otra por estafa. Intervinieron inspectores de la Inspección General, agentes del Poder Judicial, efectivos policiales de la DDI Mar del Plata.

 

Eduardo Bruzetta, Director General de Inspección General, informó al respecto que “la Fiscalía de Resolución Temprana de Delitos Penales convocó a la Dirección General de Inspección General, para acompañar una acción judicial como auxiliar de la Justicia en el domicilio O’Higgins 333, en el cual existía una denuncia desde el año 2012 por reducción a la servidumbre y estafa, en perjuicio de dos personas”.

 

“Después de los procedimientos de rutina, se procede por parte de esta Dirección a clausura del templo por no poseer habilitación ni poseer las medidas mínimas de seguridad, además de las denuncias ya mencionadas”, agregó.

 

Denuncias de estafa y reducción a la servidumbre

 

Bruzetta detalló las denuncias por las cuales se actuó en consecuencia. “Las denuncias fueron efectuadas por dos personas en el año 2012. Una persona trabajaba en el templo y las mismas personas al frente del templo cobraban su sueldo. Esto quedó tipificado como reducción a la servidumbre”.

 

“Por otro lado, en cuanto a la denuncia por estafa, corresponde a otra persona –en este caso, sexo masculino- la cual había aportado bajo la influencia de los responsables del templo evangélico, había aportado documentación correspondiente a un inmueble de su propiedad el cual fue utilizado para solicitar un crédito y que nunca fue pagado. Por lo tanto, esta persona radicó la denuncia”, concluyó el funcionario.



Siguiente Noticia Alvarado jugará el martes la revancha

Noticia Anterior Un sector de la pesca se aleja de la Mesa Interministerial

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario