Cristina Fernández de Kirchner inauguró el 131 período de sesiones ordinarias del Congreso Nacional.

 

En un discurso que tuvo casi cuatro horas de duración, la Presidenta también envió un contundente mensaje a los fondos buitre que reclaman ante los tribunales de Nueva York el pago total de la deuda, al afirmar que Argentina está dispuesta a pagarles, pero en las mismas condiciones que “a los acreedores que apostaron por la Argentina, porque sino estaríamos estafando a ese 93 por ciento” que aceptaron la reestructuración.

 

Además, destacó el memorándum acordado entre Argentina e Irán en torno a la investigación de la causa AMIA, aprobado por el Congreso esta semana, porque “quiero saber la verdad de lo que pasó, no soy hipócrita ni voy a adoptar una posición vegetativa”.

 

Al referirse a la democratización de la justicia, la Presidenta sostuvo que “acá se han echado a gobernadores, encarcelado a presidentes, pero el Poder Judicial nunca fue tocado”.

 

“Néstor (Kirchner) hizo una revolución en el Poder Ejecutivo, el presidente es el presidente. Hemos avanzado a través de las PASO y el manejo equitativo y gratuito de la publicidad para los partidos, haciendo que las internas sean vinculantes para que la ciudadanía se involucre”, y agregó: “Lo cierto es que esto no ha sucedido en el Poder Judicial por múltiples razones”.

 

En esa línea, indicó que “el Consejo puede estar integrado por más gente del ámbito académico y por eso la propuesta de ley va a ser que la totalidad de los miembros del Consejo sean elegidos por el pueblo. Ni los jueces, ni los abogados tienen coronita para elegirse entre ellos”.

 

Dentro de este ítem del discurso, adelantó que impulsará la creación de una nueva instancia superior en los fueros Civil y Comercial; Contencioso Administrativo, y Previsional, con sendas Cámaras de Casación, tal cual sucede en el fuero Penal.

 

El objeto de esta reforma es disminuir el número de causas que llegan a la Corte Suprema, un reclamo histórico realizado hasta por los propios integrantes del máximo tribunal.

 

“También queremos democratizar el acceso al sistema judicial, porque el Poder Judicial no puede ser un lugar donde se acceda a través de conocidos. Todo ciudadano que reúna los requisitos está en condiciones de ingresar a través de concurso público”, afirmó.

 

Añadió que “debe haber acceso a la información para que todo el mundo sepa cuáles son las causas que están en manos de los jueces”.

 

En cuanto al impuesto a las ganancias que deberían pagar los jueces, la Presidenta informó que existe la ley 24.631 ya sancionada, y que fue anulada mediante una acordada de la Corte Suprema que presidía Julio Nazareno, que la propia Corte debería modificar.

 

Además, adelantó que se remitirá al Parlamento una ley relacionada con las medidas cautelares que “se han transformado en una verdadera distorsión del derecho”.

 

Mencionó en ese sentido las cautelares relacionadas con los reclamos salariales del personal de Gendarmería y Prefectura que “fueron un negocio formidable, donde hay jueces subrogantes que dictan miles de cautelares y luego se declaran incompetentes”, y sostuvo que “las cautelares tienen que volver a su verdadera funcionalidad”.

 

Cristina también anunció una ley de responsabilidad del Estado porque “las relaciones que rigen el Código Civil y Comercial son entre privados. El Estado no puede ser tratado igual que una empresa particular, necesita otro tratamiento, no privilegiado, pero tampoco para castigarlo”.

 

Por último, se refirió a una ley de transparencia del poder público para que se tenga acceso a las declaraciones juradas de los que integran el poder público del Estado.

 

Cristina, además, envió un fuerte mensaje a los fondos buitre que reclaman ante los tribunales de Nueva York por el pago total de su deuda:”Estamos dispuestos a pagarle a los fondos buitre pero no en mejores condiciones que al 93 por ciento de los acreedores que apostaron por la Argentina, porque estaríamos estafando a ese 93 por ciento que creyó en el país”.

 

“Esta situacion de Argentina es un leading case, no sólo económico, sino político, porque significa que si el mundo, sus principales dirigentes, los titulares de organismos y gobiernos, van a permitir que un puñado arruine a todo el mundo con millones de desocupados, que se suicidan, o van a privilegiar a sus sociedades, a sus pueblos”.

 



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