Un taxista de 44 años murió este domingo en Mar del Plata al ser chocado por un auto que venía corriendo “picadas” junto a otro rodado por la avenida Juan B. Justo y sus conductores, dos jóvenes de 21 y 23 años que estaban ebrios, quedaron detenidos, informaron fuentes policiales.

 

Desde el municipio defendieron el Programa Municipal de Seguridad Vial y destacaron que mientras se producía este siniestro fatal en dos puntos de la ciudad se realizaban importantes operativos.

 

El hecho ocurrió minutos antes de las 4, cuando el chofer Vicente Fabián Saleb (44) circulaba con su taxi Renault 19 por la calle Cerrito y en momentos en que cruzaba la avenida Juan B. Justo fue embestido por un Renault 21 que venían corriendo picadas con un Fiat Uno.

 

Fuentes policiales explicaron que el taxi, licencia 2084, en el que viajaba Saleb, fue embestido en la parte trasera por el Renault 21 manejado por Alejandro Galván (21) y en el que viajaban otras tres personas, dos de ellas, mujeres.

 

A raíz del impacto, el taxi se incrustó en el frente de un local de ropa y Saleb salió despedido del vehículo y quedó tendido sobre el interior del local, con graves heridas.

 

El otro rodado que venía corriendo la picada, un Fiat Uno color bordó, conducido por Cristian Ariel Colaneri (23) y donde viajaba otra pareja, detuvo su marcha para ayudar a sus amigos y sacar las botellas de alcohol que había dentro del Renault 21 que provocó el accidente, según indicaron testigos del hecho.

 

La policía y una ambulancia llegaron rápidamente al lugar y Saleb fue trasladado de urgencia al Hospital Interzonal de Mar del Plata, donde pese al esfuerzo de los médicos el taxista falleció horas más tarde.

 

Los imputados, Galván y Colaneri, fueron detenidos por disposición de la Justicia y quedaron alojados en la unidad Penal 44 de Batán, indicaron fuentes policiales.

 

El subsecretario de Control, Adrián Alveolite, agregó que “los últimos hechos nos invitan a la reflexión y la responsabilidad. El mismo día que se produjo el accidente con el taxista, la Municipalidad tenía, a esa misma hora, en dos puntos diferentes de la ciudad, dos grandes operativos de Seguridad Vial, donde además de verificar normas general, se registraron más de 600 controles de alcoholemia que permitieron secuestrar 58 vehículos y con ello cuidar la salud, la integridad física y seguridad de estos conductores que circulaban con un grado de alcohol mayor al permitido y el resto de la comunidad”.

 

“Al mismo tiempo, había patrullas y móviles recorriendo diferentes zonas, realizando tareas de prevención. Evidentemente, más allá del rol activo del Estado, resulta fundamental que todos lo que toman el volante en algún momento, lo hagan con responsabilidad porque, por más esfuerzo que haga el Estado, resulta evidente que no puede tener un inspector en cada esquina. Por ello, la seguridad la tenemos la construir entre todos”, indicó.

 

Alveolite afirmó que “las acciones que llevan adelante los inspectores de la Dirección de Tránsito municipal son importantes para evitar accidentes y para que, a través del cumplimiento de las normas, mejoremos la convivencia ciudadana. Por ejemplo, estas acciones han permitido una reducción de la tasa de siniestros viales con víctimas fatales en un 50%”.



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