La vida de Ana Frank, la adolescente judía que testimonió el Holocausto en los diarios íntimos que dejó tras su muerte en un campo de concentración alemán, es la exposición más visitada de Mar del Plata, y a menos de un mes de inaugurada en el centro cultural Villa Victoria ya registró más 12 mil personas.

 

“Estar en un lugar de mucha circulación como es Villa Victoria es ofrecer a la población algo más que diversión liviana y pasatista; es invitar a la reflexión, a generar interrogantes, a la construcción de la identidad. Sentimos mucho orgullo de lo que produjo esta muestra en plena temporada”, dice a Télam Héctor Shalom, director de la Casa Ana Frank Argentina, entidad organizadora de la exposición.

 

“Ana Frank, una historia vigente” desembarcó desde Holanda el pasado 4 de enero a Mar del Plata con 34 paneles gráficos que narran la historia de vida de la pequeña de 13 años que padeció el Holocausto Judío.

 

Emplazada principalmente en la planta alta de Villa Victoria, la muestra cuenta con una característica muy particular: sus visitas guiadas están a cargo de adolescentes y jóvenes voluntarios.

 

Esta exposición itinerante, que a toda hora recibe familias, grupos de jóvenes y adultos, expresa —según Shalom— “una pedagogía de la memoria y la esperanza. No es una muestra del dolor y el horror: la idea es reflexionar desde una mirada positiva. En ese sentido, el gran desafío es recuperar valores como la resistencia, la justicia y reconstruir una visión esperanzadora”.

 

Ana Frank, la niña que dio origen a esta muestra curiosa y reflexiva, murió a causa de tifus poco antes de terminar la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) en el campo de concentración alemán de Bergen Belsen, donde fue deportada después de haber vivido escondida con su familia en una buhardilla de un edificio de Ámsterdam, Holanda.

 

En 1942 Ana recibió como regalo un diario íntimo y durante dos años y medio, tiempo en los que estuvo oculta junto a su familia y cuatro personas más, escribió sus vivencias, que, una vez descubiertas, fueron publicadas en más de 70 idiomas, superando así los veinte millones de ejemplares vendidos en todo el mundo.

 

En la planta alta de Villa Victoria, donde se aloja la mayor parte de la muestra, el espectador puede descubrir el mundo de la adolescente, participar de actividades interdisciplinarias y repensar sobre los modos de accionar de los estados represores.

 

“La exposición se apoya en varios componentes: la vida de Ana, los mecanismos del nazismo en la dictadura, democracia y temas vinculados con dilemas de libertad en nuestros días”, detalla Shalom.

 

La exhibición busca expandir las fronteras y, además de recuperar la historia de Ana Frank, reivindicar —y así promover— su perfil de lectora y escritora.

 

Así se ofrece la experiencia interactiva “Leer y escribir con Ana”, dirigida a chicos de 9 a 12 años, con el propósito de profundizar la relación con la lectura y la escritura.

 

También está disponible en la sala de proyecciones “Free2Choose” (libertad de elegir), una presentación fílmica interactiva realizada en 18 países europeos que propone indagar acerca de las libertades en conflicto y permite al público emitir su opinión acerca de diversas situaciones dilemáticas.

 

La exposición, producida por la Fundación Ana Frank de Holanda y reinterpretada por la sede Argentina con una perspectiva que analiza problemáticas regionales, incluye objetos originales de aquella época fatal como una de las 5 réplicas del Diario de Ana Frank, un brazalete nazi y una estrella amarilla, la insignia que los judíos debían llevar en público obligados por el régimen.

 

Esta muestra, señala Shalom, es también una celebración porque el pasado 8 de enero se declaró por ley el 12 de junio (fecha del nacimiento de Ana) como el “Día de los Adolescentes y Jóvenes por la Inclusión Social y la Convivencia contra Toda Forma de Violencia y Discriminación”, con el objetivo de promover el protagonismo de adolescentes y jóvenes en la lucha contra el prejuicio, las prácticas discriminatorias y la opresión.

 

Pensada para viajar por los rincones argentinos, “Ana Frank, una historia vigente” se extenderá hasta el próximo 25 de febrero en Villa Victoria, la mansión de veraneo de la escritora Victoria Ocampo ubicada en Matheu 1851, para luego recorrer otros centros culturales del país.



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