El dólar “libre” o “blue” fue una de las estrellas financieras en un año que se caracterizó por la profundización de las restricciones para adquirir divisas extranjeras. Un punto de inflexión en este proceso fue el 5 de julio, cuando el Banco Central de la República Argentina prohibió por tiempo indefinido la compra de dólares para ahorro.

 

Las restricciones alimentaron la demanda en la plaza informal. Fue así que la divisa norteamericana, que en el mercado informal se negociaba el 3 de enero a $4,73 para la venta, tocó un máximo del año a $6,90 el pasado 18 de julio, para cerrar aquel día a 6,74 pesos. Al finalizar el año financiero a $6,83 este viernes, la divisa alcanzó un máximo de cierre en el segmento informal.

 

El cobro de los salarios de diciembre y el medio aguinaldo generaron una abundante liquidez que fue motor de la demanda del billete verde. También desde algunas empresas hubo demanda para posicionar parte de sus activos en dólares de cara a 2013.

 

El dólar libre avanzó 44,4% desde los $4,73 del 3 de enero. Ganó así $2,10 en el año, con lo que la brecha con el billete en la cotización oficial alcanzó el 38,8 por ciento. “Creo que las restricciones cambiarias van a continuar, con lo cual, se va a acelerar un poco más el spread y la devaluación”, indicó el analista Freddy Vieytes, de Pronóstico Bursátil.

 

El ritmo de devaluación del dólar en el segmento oficial, donde se establecieron los controles del Banco Central y la AFIP para las transacciones de moneda extranjera, ascendió a 14,4% este año (desde $4,30 en enero), un ritmo que duplicó el de los dos años anteriores, pero que no alcanzó a la inflación real, que se sitúa en torno al 25% anual.

 

El Banco Central compró este viernes unos u$s170 millones, una de las mayores intervenciones diarias del año, con lo que respaldó la ligera baja del dólar mayorista, que concluyó en un máximo histórico de 4,915 pesos. Así, la devaluación del peso en el segmento interbancario acumuló 1,6% en diciembre y 14,4% en el año.

 

El efecto distorsivo que produce la elevada inflación argentina se puede advertir por su comparación con otras divisas de la región, que, en sentido inverso al peso argentino, se apreciaron sensiblemente respecto del dólar, en un contexto de estabilidad de precios. El sol peruano subió un 5,38% en 2012, el peso colombiano acumuló un alza de 9% y el peso chileno se apreció el 7,79% respecto de la divisa estadounidense.

 

El peso uruguayo sumó un alza más modesta, de 2,57% en el año, mientras que el real brasileño, al igual que el peso argentino, culminó 2012 con una devaluación del 8,55% frente al dólar.



Siguiente Noticia La Municipalidad mudaría sus oficinas a la zona oeste

Noticia Anterior Unión aclaró que acuerdo con el municipio "no significa el cierre del fútbol"

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario