Luego de veinte días de permanecer encadenados y acampando sobre la vereda de la Municipalidad, los dos efectivos policiales que llevaban a cabo la protesta recibieron un compromiso de las autoridades de llegar con una solución en diez días, con lo cual resolvieron levantar el acampe como un gesto de buena voluntad.

 

Virginia Sosa (Sargento destituida de su cargo hace dos meses) y Darío Ojeda (pide reconocimiento de incapacidad tras un accidente laboral), quien sufrió en dos oportunidades una descompensación cardíaca por una complicación con la diabetes que sufre, advirtieron que en caso que transcurrido ese plazo no haya surgido una solución, redoblarán sus esfuerzos y volverán a instalarse frente al municipio.

 

De esta manera, a las puertas de las fiestas y con la temporada en marcha, ya no quedan carpas instaladas frente al municipio.



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