Ante la situación planteada en el municipio de General Pueyrredón como consecuencia de la aplicación de la ordenanza Nº 18740/08, por la cual se prohíbe el uso de agroquímicos dentro del radio de 1000 metros a partir del límite de cualquier núcleo poblacional, y que ha puesto en conflicto las demandas de organizaciones ambientalistas con los intereses de los productores frutihortícolas, por cuanto la gran mayoría de los establecimientos productivos se encuentran afectados por la norma, el Partido Socialista se ve en el compromiso de expresar su posición al respecto.

 

Si hay una característica sobresaliente de este conflicto es la falta de presencia y convocatoria al diálogo por parte del Gobierno Provincial y Municipal a los distintos actores involucrados en la temática durante el proceso que llevó a la sanción de la mencionada Ordenanza, ya que no han participado los productores y trabajadores del sector en ninguna de sus expresiones, así como inexplicablemente no hubo ninguna respuesta por parte del el Ministerio de Asuntos Agrarios de la provincia a los diversos pedidos de informes realizados en la preparación de la norma aludida.

 

Todas estas omisiones adquieren una mayor gravedad si se considera el importante peso del sector frutihortícola en la economía local, ya que aporta el 73% del valor agregado de la producción agrícola.

 

En un tratamiento legislativo que ha durado dos años (2006–2008), quienes eran responsables de aplicar la normativa provincial pertinente (Ley Nº 10699/88) no fueron capaces de dar su parecer técnico y quienes debían tomar la decisión política en el ámbito municipal, tampoco lo fueron de generar un espacio participativo de dialogo y búsqueda de consenso.

 

Tres años después de sancionada la ordenanza, y forzado por una intimación judicial, este gobierno municipal llevó a cabo la reglamentación de la misma, pero perdiendo otra importante oportunidad de convocar a la participación de los distintos actores relacionados con el tema e intentar un consenso que permitiera evitar la confrontación entre el noble objetivo del cuidado de la salud de las personas y el medio ambiente, con la preservación de la producción agraria de nuestro territorio municipal.

 

Ante el estado de conflicto finalmente instalado, el Partido Socialista entiende que el único camino válido es el del diálogo, habilitar una instancia de amplia convocatoria y participación con el propósito de articular el mayor acuerdo posible entre todos los sectores involucrados: ambientalistas, productores, trabajadores, profesionales, institutos especializados y organizaciones políticas.

 

Es necesario arribar a un nuevo punto de encuentro entre las partes basado en la preservación de la salud de la población, especialmente de los vecinos de las áreas de producción y de los trabajadores, junto al desarrollo competitivo y, a la vez, sustentable de la producción frutihortícola.

 

Para llegar al mismo será necesario considerar las distintas formas y escalas de producción que existen, privilegiando aquellas de pequeña envergadura y de mayor valor agregado.

 

Así mismo se deberá abordar el carácter de las tecnologías disponibles, comprendiendo que su utilización debe ser regulada, controlada y socialmente responsable, tanto en lo que se refiere a la composición de los agroquímicos como los métodos de aplicación, jerarquizando los focalizados por sobre los generales, y la determinación de los períodos de carencia.

 

Los métodos de producción deben considerar que el cuidado del medio ambiente es parte indiscutida de su responsabilidad, y forma parte de su propia sustentabilidad en el tiempo, como la fertilidad de la tierra y la salubridad del agua.

 

También se hace imprescindible que el Estado y las instituciones técnicas oficiales, como el INTA y la Universidad Nacional de Mar del Plata, junto a las organizaciones de los productores y trabajadores del sector, elaboren y pongan en práctica un plan de capacitación permanente e incentivos en pos de este perfil productivo.

 

Así mismo deben existir garantías claras de que los alimentos que consumimos día a día, y los que desde aquí se venden al resto del país, cumplen las condiciones sanitarias correspondientes. Para ello debe haber controles técnicos serios, permanentes y transparentes que el Estado Municipal debe implementar.

 

Ante el nuevo periodo que se abre, el Partido Socialista pone a disposición de los diversos sectores involucrados su colaboración, especialmente la de sus técnicos y profesionales, para avanzar en el camino de una solución que contemple el bien común por la vía de un consenso sostenido y respetado, ya que la necesidad de una política de producción comprehensiva es más que evidente.



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