Tras permanecer más de 20 días varados en puerto ghanés de Tema, los tripulantes de la Fragata Libertad partieron ayer con retraso hacia Buenos Aires y arribaron durante la madrugada al Aeropuerto Internacional de Ezeiza.

 

Más de 280 tripulantes de la nave insignia argentina, retenida en Ghana por la demanda judicial de un denominado “fondo buitre”, partieron del aeropuerto de Accra a bordo de un avión charter de la empresa Air France, contratado especialmente por el Gobierno argentino.

 

Mientras tanto, permanecían en la fragata unos 45 marinos de guerra, entre ellos el capitán, para ocuparse del mantenimiento del buque en el puerto de Tema, en las afueras de Accra, hasta que se alcance una solución definitiva al conflicto.

 

Esto sucede mientras el Gobierno argentino continúa con una batalla diplomática y legal en contra de los tenedores de bonos que retuvieron la nave luego de que la Justicia local aceptara una demanda del fondo NML Capital.

 

A través de un comunicado, la fuerza precisó que “desde allí, y una vez finalizados los trámites migratorios y aduaneros, aquellos tripulantes que no sean esperados por sus familiares, serán trasladados hacia la Escuela Naval Militar” donde se los hospedará.

 

“El día jueves (por hoy) se procederá a reunir a todo el personal que arribó procedente de la Fragata, a efectos de realizar la verificación médica reglamentaria e impartirle las directivas pertinentes, surgidas como consecuencia de la reformulación de su Plan de Estudios, para cumplimentar su período de adiestramiento profesional, luego de lo cual quedarán en uso de franco hasta el día lunes 5 de noviembre”, puntualizó la fuerza.

 

Según se indicó, a su regreso de franco, los guardiamarinas retomarán las actividades que les permitirán alcanzar “los objetivos de formación necesarios para su egreso el día 8 de diciembre próximo, como estaba previsto”.

 

En la jornada de la partida de los marinos, efectivos navales, de seguridad portuaria y de la policía de Ghana restringieron el acceso al puerto con fuertes medidas de seguridad y patrullas en la zona donde está amarrado el barco, constató la agencia internacional AFP.

 

Durante su inesperada estadía en la costa occidental africana, los marinos salieron de compras, corrieron por la playa y jugaron al fútbol, pero el miércoles su principal tarea fue preparar el equipaje para la partida.



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