El arquitecto argentino, que hace quince años trabaja en la urbanización de las favelas de Río de Janeiro, dio una conferencia en el hotel 13 de Julio, invitado por Mar del Plata Veinte20, cuyo titular es Marcelo Artime.

 

La charla contó con una gran asistencia de público que se acercó a compartir los conceptos de Jáuregui, un rosarino que emigró a Brasil hace más de 30 años donde desarrolló el proyecto Favela Barrio que consiste en una serie de mejoras tendientes a urbanizar la favela, entre ellas el diseño de viviendas, espacios verdes, la construcción de calles y accesos, la instalación de medios de transporte, pavimentación, implementación de servicios de saneamiento y agua, y de espacios comunes como ramblas o bibliotecas.

 

En este marco, Marcelo Artime señaló que “lo invitamos desde Mar del Plata Veinte20 porque es una de las personas con más experiencia de América Latina en urbanización que es algo que nunca se hizo en la ciudad”.

 

“Estuvimos en Villa Evita, luego nos reunimos con el intendente Pulti, y tenemos el plan de seguir trabajando con Jorge aprovechando su experiencia de Río de Janeiro en Mar del Plata”, dijo.

 

En tanto, Jáuregui manifestó que “hay cuatro escalas de intervención urbana para articular la ciudad dividida. La pequeña, la media, la grande y la territorial. Para cada escala hay una metodología”.

 

“En Río, desde hace quince años, se desarrolló una técnica de intervención en las cuatro escalas de lo urbano. Para Mar del Plata puede ser muy interesante usar esa experiencia porque le permitirá no quemar las etapas que se quemaron allá y utilizar lo aprendido teniendo en cuenta lo que no se debe hacer”, sostuvo.

 

“Una mirada que busca conectar lo que está desconectado”

 

¿Cómo es trabajar en las favelas? “Hace quince años que trabajamos. Se trata de articular diferencias que significa hacer conexiones entre lo que está dividido, entre los fragmentos, los pedazos de ciudad que flotan en un mar que podríamos llamar el magma de lo urbano”, explicó.

 

“El magma de lo socio espacial –continuó- es justamente el hecho de cómo una sociedad se apropia de un territorio. Había un filósofo francés, Henri Lefebvre, que decía que una ciudad es la proyección social de una sociedad sobre el terreno. Y, cuando uno mira esa ciudad, puede entender cómo son las relaciones sociales macro. Es decir, donde están las partes privilegiadas y las excluidas. Mar del Plata, como cualquier otra ciudad latinoamericana, tiene partes que deben ser articuladas, incluidas dentro de los beneficios de la urbanidad. Básicamente es eso, una mirada que busca conectar lo que está desconectado”, graficó.

 

Tras aclarar que el urbanismo no resuelve los problemas sociales, manifestó que “ayuda a ponerlos en valor. Por ejemplo: tiende a que todas las partes de la ciudad tengan ciudad, urbanidad y espacio público de calidad. Sin proyecto de urbanización se actúa fragmentariamente. Un proyecto es una idea general de la ciudad que se quiere y los pasos para alcanzarla”.

 

Al ser consultado sobre cómo trabajar con esta herramienta en Mar del Plata, expresó que “habría que empezar por densificar, compactar, evitar que se continúe extendiendo la ciudad, la infraestructura y el desparramo urbano. Para eso, hay que generar una ciudad conectiva, compacta, multifuncional y multisectorial. O sea, hace falta superar la división impuesta por una categoría socioeconómica que ocupa un territorio extensivamente. Hay que mezclar los sectores socioeconómicos para tener una sociedad y una ciudad variada, rica, conectiva e inclusivista”.



Siguiente Noticia Kolina MDP participó de un encuentro seccional con Castagnetto

Noticia Anterior Legislador marplatense busca soluciones para problemas edilicios en instituciones educativas

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario