La falta de seguridad afecta considerablemente a los taxistas de Mar del Plata y en los últimos meses el panorama se agravó, al punto que el Sindicato de Peones de Taxis resolvió dejar de concurrir a las reuniones con las autoridades policiales por considerar que no se cumplen las promesas de optimizar los operativos preventivos en distintos sectores de la ciudad.

 

Además, criticaron la falta de compromiso del municipio para que se cumplan con ordenanzas tendientes a brindar herramientas de prevención y disuación a los choferes de taxis.

 

En tal sentido, puso el acento en la frustrada aplicación del GPS y el botón antipánico.

 

El secretario general del SUPETAX, Donato Cirone, remarcó que lejos de presentar mejoras, la situación de inseguridad que atraviesan los taxistas de la ciudad se vio recrudecida en los últimos meses, registrándose varios hechos por día y a toda hora.

 

“Ya no es sólo en el turno nocturno donde se sufren asaltos. A plena luz del día y en cualquier punto de la ciudad los taxistas nos encontramos expuestos a sufrir un hecho delictivo. La escasez de recursos de la policía local y la falta de inversión de los empleadores en herramientas de prevención y disuación, nos exponen cada vez más ante la delincuencia, que aumenta su violencia y desarrollo”, graficó.

 

Ante este panorama, la conducción del Sindicato resolvió, después de cinco años de participar cada martes en reuniones con el Jefe Departamental de turno y sus subordinados directos, no asistir más a tales encuentros.

 

Al fundamentar esta posición, Cirone respondió que “se debe a que las promesas originadas en ese espacio no se ven concretadas a través de hechos. Los operativos dinámicos (detención de los taxis ocupados y revisión del pasaje por patrulleros en ronda) tan reclamados no se realizan; los operativos fijos de los corredores seguros no son llevados a cabo de la manera correcta y, la cantidad de efectivos y de patrulleros no se ha visto incrementada”.

 

“Esas medidas que consideramos excluyentes para poder mejorar la difícil situación que se presenta, podrían haber morigerado el accionar de la delincuencia y elevado el grado de seguridad de los trabajadores, si se hubiesen implementado en el tiempo que fueron prometidas por los jefes policiales de turno y por el mismo ministro de Seguridad y Justicia de la Provincia de Buenos Aires, doctor Ricardo Casal”, añadió.

 

No obstante, las críticas no se limitaron al accionar policial sino que también alcanzó al municipio a quien le reclaman que asuma un papel más comprometido en su rol de auténtico propietario de las licencias de taxis para impulsar la adecuación de la flota a la ordenanza 19.099, sancionada en abril de 2009, la cual establece la obligatoriedad de contar con GPS y “botón de pánico”.

 

“Si la participación del municipio hubiera sido más activa hoy contaríamos con una herramienta más para luchar contra la inseguridad“, aseguró Donato Cirone.

 

“Por otra parte, debemos reflexionar seriamente y debatir el papel de la justicia y su responsabilidad en la problemática planteada. Mientras los delincuentes abandonen las comisarías más rápido que las víctimas no habrá justicia posible y seguiremos estando en la mira de las armas de los asesinos del pueblo”, concluyó.



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