En Argentina se desechan más de un millón de computadoras y casi diez millones de celulares por año. El grado de contaminación de estos residuos se ha convertido en uno de los problemas medioambientales más importantes para la industria tecnológica y para los gobiernos de todo el mundo.

 

En general, la mayoría de las personas elimina la basura electrónica como un desecho más, sin tener en cuenta que los aparatos contienen materiales tóxicos altamente perjudiciales para la salud tales como el plomo, el arsénico o el níquel.

 

Si bien a nivel nacional no existe aún una ley para el tratamiento seguro de los residuos electrónicos, diversas provincias y ONGs desarrollan políticas que buscan brindar soluciones a una problemática que no para de crecer.

 

En este sentido, en la provincia de Buenos Aires existe una normativa, sancionada por el Senado en noviembre de 2011, que reglamenta la recolección y disposición final segura de la e-basura que debe estar a cargo de empresas autorizadas por el Organismo Provincial para el Desarrollo Sustentable (OPDS).

 

Para hacer frente a la problemática desde los residuos generados por el Estado provincial, la Subsecretaría para la Modernización del Estado, que lidera el Lic. Roberto Reale, se sumó al proyecto que desarrolla la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP).

 

Mediante esta iniciativa se recolectan residuos electrónicos, se los reacondiciona y se los dona a instituciones que los necesitan. La propuesta cuenta con más de cuarenta voluntarios, alumnos y docentes de la Institución, y trabaja con una escuela de oficios y jóvenes de cooperativas.

 

Por su parte, la provincia de Buenos Aires aportó el lugar físico para el reciclado y la reutilización: un galpón ubicado en Tolosa de 250 metros cuadrados. Asimismo, brinda la logística adecuada para transportar los equipos donados y realizar campañas de concientización al respecto.

 

“El gobernador Daniel Scioli convocó a los jóvenes a trabajar como abanderados de la cuestión ambiental. Por eso encaramos junto con la Facultad de Informática de la Universidad Nacional de La Plata sumarnos al proyecto E-Basura y posibilitar la ampliación de los talleres para que los estudiantes reciclen equipos. Apuntamos a concientizar a las personas sobre el consumo responsable de la tecnología y sobre la posibilidad de su reparación y reutilización con fines sociales, por eso comenzamos por casa cediendo el equipamiento en desuso que hay en la administración pública”, sostuvo el Lic. Roberto Reale, subsecretario para la Modernización del Estado.

 

Desde sus inicios, en mayo de 2009, E-basura recibió 3125 gabinetes, 758 monitores y 494 impresoras. Asimismo, donó más de 200 equipos que incluyen CPU, monitores, teclados, mouses, parlantes, lectoras de CD, entre otros.

 

Todas las computadoras restauradas se entregan con un software libre desarrollado por la propia facultad, lo que resalta el carácter social de la iniciativa que además de contribuir al cuidado del medioambiente genera alternativas de inclusión digital.

 

Al respecto, Javier Díaz, decano de la Facultad de Informática de la UNLP, explicó que: “Si se quiere reducir la basura electrónica del mundo debemos ampliar la vida útil de los equipos”.

 

Cabe destacar que el material que no puede ser reciclado es entregado a una empresa autorizada para su disposición final segura. Desde sus inicios hasta la fecha E-Basura descartó más de 15 toneladas de desechos electrónicos.

 

Todos aquellos que quieran donar materiales deben coordinar la entrega enviando un mail a e-basura@linti.unlp.edu.ar o llamando al teléfono 0221-156159212.



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