Por Mariano Busilachi

 

Si bien la ciudad se caracteriza por recibir músicos importantes durante todo el año, particularmente en verano, también existe una cantidad significativa de bandas y solistas marplatenses que se presentan semana tras semana.

 

Pero así como las propuestas abundan, lo mismo sucede con ciertas preguntas que se generan en relación al apoyo y difusión de la música local. ¿Hay un fomento fuerte por parte de las autoridades municipales? O reformulando la pregunta, ¿cuál es el apoyo real a la música de la ciudad? ¿Se difunde a los músicos locales como se debería? ¿Qué espacios se les proporciona para mostrar su  trabajo?

 

En Mar del Plata hubo un intento de nuclear a los músicos de la ciudad, pero terminó siendo efímero. A mediados del 2009 se creó Músicos Asociados de Mar del Plata (MUSA), una entidad sin fines de lucro integrada por músicos, lutieres, periodistas y productores de la ciudad. Se inspiró en la Unión de Músicos Independientes (UMI), y buscaba fomentar la música marplatense a través de la promoción y difusión de la misma. Entre sus fines se proponían llevar adelante un programa de difusión e intercambio cultural, artístico y educativo; estimular el interés público y privado para la producción, difusión y distribución de la música de Mar del Plata; construir una red de organizaciones no gubernamentales que incorporen la obra de la música marplatense en toda su extensión y complejidad como herramienta de trabajo, defender los intereses y derechos de los músicos de Mar del Plata; organizar recitales, conferencias, mesas redondas, ciclos, cursos, reuniones, talleres y/o cualquier otro acto de carácter socio cultural destinado a la promoción de la música de Mar del Plata; y asistir, brindar asesoramiento, cooperación y servicios profesionales a los asociados y no asociados que lo requieran. El principal impulsor de la ONG fue el periodista y músico local Alfredo Di Florio. En una entrevista que dio en aquel momento para el medio digital Noticias y Protagonistas, Di Florio contó que una de las razones por las que se creó MUSA fue porque “en Mar del Plata siempre existió un desequilibrio constante entre sitios que abren y otros que cierran, lugares que permiten tocar y otros que no. Y en el medio está el músico local que, por lo general, hace lo que puede con lo que tiene a su alcance”. Pero el año pasado, por falta de entusiasmo de los muchos músicos que integraban el grupo y la poca participación, MUSA dejó de funcionar. Un buen proyecto que no prosperó.

 

¿Y el municipio qué papel cumple? Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero en este caso el dicho puede aplicarse a una norma municipal. Sería algo así como “una ordenanza vale mas que mil palabras”. En diciembre del 2011 el Concejo Deliberante aprobó una ordenanza, impulsada desde Acción Marplatense, que establecía un “Reglamento para la Utilización de Espectáculos Públicos y de Diversión Pública” en el Partido de General Pueyrredón. Ahora los eventos musicales, políticos, sociales y religiosos (en espacios públicos) debían ser autorizados por la Municipalidad. Pero había más. Para llevar adelante esos eventos, con la previa autorización del Ejecutivo Local, se tenía que abonar entre $1000 y $2500 a la Comuna en concepto de canon. La medida no tardó en sumar críticas y quejas por lo sorpresiva que era. No se entendía el fundamento de la misma y los músicos locales pusieron el grito en el cielo. La presión fue tan grande que el propio intendente municipal, Gustavo Pulti, vetó la ordenanza a las pocas semanas. A buen entendedor, pocas palabras.

Actualmente, cada vez hay más músicos que se distinguen en la escena local. Pero todavía persisten los mismos problemas de siempre. Se paga para tocar en vez de percibir dinero por su trabajo, ciertos empresarios desprecian el esfuerzo de los artistas, existen trabas serias para tocar en lugares públicos, etc.

 

¿Será tiempo de que la música de Mar del Plata merezca la difusión y la protección que se merece?

 

En otras ciudades dan el ejemplo

 

En junio de este año, el Concejo Deliberante de Rosario aprobó por unanimidad una ordenanza que obliga a que cada recital que se realice en la ciudad con músicos visitantes incluya artistas locales como “teloneros”. Y lo mas destacado, es que estas bandas no pueden estar menos de 30 minutos sobre el escenario. Si bien la ordenanza despertó alguna polémica por el malestar de los productores rosarinos, desde la Asociación Civil Músicos Independientes de Rosario se manifestaron totalmente a favor de la medida. Y aunque a quienes manejan el negocio les fastidie, el apoyo de la inactiva por parte de los músicos fue contundente.

 

Otro caso de protección a la industria musical local se puede encontrar en la provincia de San Luis, con la Ley de Fomento de las Inversiones en la Industria de la Música. Esta fue sancionada en agosto del 2006 por el poder legislativo puntano, y tiene por objeto “impulsar las inversiones en la industria de la música en todo el territorio de la provincia de San Luis, promover y fortalecer el desarrollo cultural y generar nueva oferta de empleo a nivel local y regional”. Entre otras cosas, la ley propone declarar “de Interés Provincial e incluido en los términos de la presente Ley de Fomento de las Inversiones en la Industria de la Música a los proyectos de producciones musicales y/o videomusicales que incluyan la grabación y/o edición y/o promoción y/o comercialización y/o difusión de obras musicales de autores sanluiseños o que sean realizadas en el territorio de la provincia de San Luis o que revistan trascendencia internacional”. Aclara que los beneficiados “las personas físicas o jurídicas cuyos proyectos justifiquen efectivas inversiones y/o generación de empleo y/o capacitación de músicos, técnicos u otros trabajadores de la industria de la música y/o desarrollo cultural de la provincia”.

 

Pero la propuesta más ambiciosa en materia de fomento, apoyo y protección a los músicos es el proyecto de ley conocido como “La Ley Nacional de la Música”. El principal impulsor es la Unión de Músicos Independientes (UMI), con Cristian Aldana (presidente de UMI e integrante del grupo El Otro Yo) a la cabeza. Según lo que publica la asociación Músicos Argentinos Convocados, el proyecto cuenta con la adhesión más de 10 mil músicos en todo el país.  El objetivo del proyecto es “el fomento de la actividad musical en general y la nacional en particular”. El punto fuerte se encuentra en el artículo tres, que propone crear el Instituto Nacional de la Música (INAMU), “actuante en el ámbito de la Secretaria de Cultura de la Presidencia de la Nación cuyo objetivo será el fomento, promoción, apoyo, preservación y difusión de la actividad musical en general y la nacional en particular”. Prácticamente toda la normativa se basa en la estructura y funcionamiento de dicho instituto. A pesar de sus buenas intenciones, todavía el proyecto sigue encajonado a la espera de su debido debate a manos del poder legislativo nacional.



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