Por: Pablo Aceto – Partido Socialista Auténtico (Argentino)

 

El hablar sobre el déficit presupuestario de la Municipalidad de Gral. Pueyrredón no sería revelar ninguna novedad, pero tampoco ha sido motivo de análisis profundo en la agenda política, ya que en realidad cuando se aborda el tema, más allá de las críticas, no se observa ningún proyecto que solucione o morigere el problema.

 

Entre la multiplicidad de factores podríamos tener en cuenta a tres: 1) es el marco macroeconómico, 2) la estructura impositiva y su coparticipación, 3) la gestión local.

 

Por más que se quiera imponer un relato, es evidente que la economía está deteniendo su marcha por razones que no es el momento para explayarse, pero por efecto inflacionario amplios sectores están afectados en su capacidad adquisitiva y por lo tanto también su capacidad tributaria. Mar del Plata en particular y por los conflictos gremiales, tiene el Puerto parado, generando una crisis que se extiende como una mancha de aceite por toda la ciudad. Si tenemos en cuenta que a partir de que se regularice la actividad de la pesca recién en 90 días comenzaría a restablecerse el circuito económico, hay que esperar al ejercicio 2013 para decir que el sector funciona normalmente.

 

Las reformas estructurales consistentes en las transferencias de servicios de la Nación a las Provincias (Educación y Salud) desde el año 1980, más la pérdida del 8% de coparticipación durante la época de Armendáriz, el pacto de responsabilidad fiscal del menenato, el acompañamiento de los gobiernos de la Provincia durante los noventa en las políticas privatistas en especial de las empresas estatales de generación y distribución de energía, la aplicación desmedida de imposiciones nacionales sobre los territorios provinciales de tal magnitud que deja muy poco juego para la recaudación Provincial y ni hablar de las tasas de servicio.

 

La situación de desfinanciamiento de las Provincias y en especial la de Buenos Aires y que por supuesto se traslada a los distritos municipales, no solo provoca la inviabilidad financiera, sino también una “relajación” en la administración de los distritos que es lo que vamos a analizar.

 

Es justo reconocer que este proceso de “relajación”, es lo que ha caracterizado a los últimos gobiernos municipales y el actual gobierno de Pulti muy lejos de solucionar, los ha profundizado.

 

En los últimos tiempos se perdió la carrera administrativa y con ella la inversión de varias generaciones de marplatenses en la formación técnica de funcionarios que durante las distintas etapas de la carrera administrativa adquirían las destrezas que hacían que la Municipalidad funcionara de manera eficiente en el servicio y en la aplicación de los recursos, siendo reemplazada por una sobredimensionada estructura política, con muy buenas dietas pero incapaces de gestionar, y la incapacidad de gestionar suele ser muy cara.

 

Otra cuestión incomprensible, es la tercerización del cobro de la tasas en mora que no ha contribuido significativamente al recupero y dejando la casi certeza de que ese importante patrimonio municipal terminará prescribiendo.

 

También desconcierta que a poco tiempo de crear la Agencia de Recaudación Municipal, se privatiza el Servicio de detección, liquidación y cobro de los derechos de Publicidad y Propaganda, Ocupación de Espacios Públicos e Inspección de Antenas a un costo del 14%, perdiendo la Municipalidad por una parte, por el costo del servicio y por otra parte, el costo de la estructura de recaudación, a la que se sigue creando cargos.

 

A esto se agrega el favoritismo permanente a sectores económicos que también caracterizó a las últimas gestiones, como la condonación de deuda a la multinacional Camuzzi, beneficios en tasas a los emprendimientos empresarios amigos del poder como Iglesias, Toledo y empresarios de la Pesca, etc .

 

Sin dudas la estructura impositiva y de coparticipación ahogan el autofinanciamiento de las comunas y la nuestra en particular, pero es deber del intendente achicar esa diferencia, recuperar la autonomía no solo sobre su relación con la Nación y la Provincia, sino también con los poderes fácticos que gobiernan a la ciudad, dar cumplimiento a la ordenanza nº 2000 que se sancionara durante el gobierno de Lombardo, que establecía que el ingreso a la planta permanente de la Municipalidad es por concurso y así recrear la carrera administrativa, recuperar el cobro de tasas en mora y el Servicio de detección, liquidación y cobro de los derechos de Publicidad y Propaganda, Ocupación de Espacios Públicos e Inspección de Antenas y por sobre todo el concepto de aplicar las reglas a todos por igual y de austeridad en el gasto de los recursos que son de todos.



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