La actual brecha entre los índices oficiales y aquellos que surgen de empresas privadas es demasiado grande. Los últimos datos oficiales del INDEC corresponden al segundo semestre de 2011 y dicen que en Argentina hay 6,5% de pobres y 1,7% de indigentes. Es uno de los lados. El otro podría ser el que surge de los estudios del Observatorio de la Deuda Social Argentina dependiente de la Universidad Católica Argentina, en donde los pobres representan el 21,9% y los indigentes el 5,4%. Las cifras son demasiado diferentes, están demasiado alejadas para tratarse de un mismo país.

La Canasta Básica Total (CBT) marca donde empieza la línea de pobreza, y la Canasta Básica Alimentaria donde la línea de indigencia. Los datos del INDEC explican que una familia conformada por una pareja y dos hijos necesita $1507,5 por mes para no ser pobre y $681,6 para no ser indigente. Con $1507,5 una familia tipo debería poder alimentarse, acceder a la salud, educarse y hasta pasear.

Para el INDEC en Argentina hay 1,6 millones de pobres. Para el Observatorio de la Deuda Social Argentina son 8,7 millones. Para el INDEC los indigentes son 427 mil pero para el Observatorio de la Deuda Social son 2,1 millones de personas.

Antes de que el INDEC quedara desacreditado las estadísticas mostraron una verdadera caída de la pobreza y la indigencia. En el primer semestre de 2003 la pobreza representaba el 54% y la indigencia el 27,7%. Progresivamente, se fue ganando terreno en este aspecto y sacando de la pobreza a una enorme cantidad de personas. Pero actualmente sin cifras reales, sin una visión objetiva acerca de la inflación que afecta a los precios de los productos de la canasta básica, los logros alcanzados no se pueden ver. Porque si son reales quedan tapados por incoherencias de otras variables que fueron manipuladas para obtener resultados determinados.

La pobreza y la indigencia tienen que ser el tema número uno del país. Y esto no es para ahora, sino que es para los próximos cien años. Cuentan que los chicos que viven con madres que están en prisión dibujan lunas enrejadas porque la cárcel se les vuelve su única realidad. Se habla de “Ventanas de Expectativas” porque si un chico mira a su alrededor y sólo ve pobreza, su expectativa en la vida solamente será más pobreza. No hay futuro en términos socio económicos pero tampoco en términos de auto percepción.



Siguiente Noticia Conflicto del Puerto: destruyeron local de empresa pesquera

Noticia Anterior Videla sobre la Iglesia: "Nos asesoraron"

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario