Ayuda a cuidar y mantener el cuerpo, quema calorías, otorga flexibilidad y amplía la capacidad pulmonar. Es fácil y divertido. Te invitamos a pensar en la  Salsa, como ejercicio físico

 

 

El término Salsa se refiere a un estilo musical procedente de Cuba, Puerto Rico o del Caribe hispano, cuyo centro de producción y distribución principal es la ciudad de Nueva York. Esencialmente es una amalgama de tradiciones musicales afro-caribeñas centradas alrededor del son cubano ¿Aburridas del gimnasio?  Si queremos  cambiar de actividad, tenemos que tener  en cuenta que la danza es –además de un completísimo ejercicio que nos  ayuda a cuidar y mantener el cuerpo– una alternativa divertida que nos  pone en contacto con nuestras  sensaciones. Y que más fiel ejemplo a esta teoría que la Salsa, un ritmo que se impone cada vez con más fuerza en todo el mundo y que no tiene requisitos: es apto para cualquier sexo, edad y gusto.

 

 

 

“Como actividad física, puede ser una buena opción para quienes no logran constancia con los ejercicios o no quieren hacer algo demasiado exigente con el cuerpo. Además, es desestresante, divertido y permite conocer gente nueva de una manera diferente”, explica el profesor en la materia Ricardo Plotino y cuenta que “como baile, es uno de los ritmos más fascinantes, por la cantidad de pasos y complicaciones que se pueden aprender”. Entonces … ¡A bailar!

 

 

 

 

 

 

 

El diccionario de la Real Academia define “Salsa” como una composición o mezcla de varias sustancias comestibles desleídas, que se hace para aderezar o condimentar la comida. La Salsa, por lo tanto, como una danza, es una mezcla y fusión de distintos géneros de la música cubana, principalmente el Son, la Rumba y el Danzón, con elementos de otros géneros del Caribe como la Bomba, la Plena, la Cumbia y géneros latinoamericanos como la Samba y el Tango.

 

 

 

¿En que consiste  una clase de Salsa?  Un profesor o una pareja dirige la clase, se bailan uno o dos temas de Salsa con pasos básicos para  aflojarse y realizar pre calentamiento. Luego se  combinan con otros ritmos (mambo, cha cha cha, merengue o bachata) y enseñar alguna variación o complicación en los pasos que se repiten varias veces para que  todos aprendan.

 

 

 

DE A DOS. Luego, el siguiente paso consiste en  trabajo en parejas, donde se enseñan figuras -vueltas y combinaciones de ellas- o trucos, que se utilizan en el baile de a dos. Se explican lentamente y se repiten una y otra vez para que se entiendan de principio a fin, se pueden mostrar en silencio y luego con música, que es cuando los profesores corrigen tiempo y estilo de los pasos. Además, las variaciones de las figuras o cantidad de ellas por clase esta relacionado con la dificultad de las mismas, teniendo en cuenta que las clases para principiantes hacen mayor hincapié en la repetición de los pasos básicos y cuestiones como la postura del cuerpo y aprender a ´escuchar´ la música. Cuando se termina la clase, el último tramo sirve para practicar lo aprendido, con música y pudiendo consultar dudas a los profesores. En algunos lugares, después de las clases, se quedan todos a bailar. Amalgamar diversión y ejercicio en una sola vez. Es posible. Y lo mejor, es que es rápido de aprender. No hay un tiempo determinado para aprender a bailar, ni los mejores bailarines llegan a saberlo todo. Sí se puede decir que luego de unas pocas clases se adquiere un conocimiento de los pasos básicos y las posturas que permiten comenzar a bailar con mayor soltura y dedicarse con mayor atención a las figuras o trucos en pareja que son tan vistosos

 

 

 

 

 

 

 

Las clases son para todo público, desde niños hasta gente de la tercera edad. Es frecuente ver edades muy variadas en las clases de academias de baile o gimnasios. Incluso en los boliches del ambiente salsero hay una mezcla muy curiosa y a la vez agradable entre gente joven y no tan joven. Para bailar salsa y ritmos latinos no hay límites de edad ni de contextura física, cualquiera puede hacerlo

 

 

 

 

BENEFICIOS  El baile de cualquier ritmo musical pone el cuerpo entero en movimiento, por lo que el trabajo principal que se efectúa al bailar es aeróbico. Con la práctica y la constancia se obtiene una mayor resistencia, se amplía la capacidad pulmonar y se queman grasas, ganando en flexibilidad y soltura en los movimientos. Lo único esencial  es animarse a tomar  una clase,  ver cómo se trabaja y lo divertido qué es.A mucha gente la Salsa le cambió el estilo de vida”

 

 

 

GENTILEZA “PARA TI on line”

 

Maria Barberis http://renovatulookbymariabarberis.blogspot.com.ar/

 

 

 

 

 

 

 



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