Los padres y ex empleados del Instituto Pio XII que permanece cerrado desde fines de 2011 volveron a expresar su malestar por la falta de definiciones con respecto al futuro del edificio que desde hace casi un mes pertenece al Obispado de Mar del Plata.

 

Esperan ser recibidos por alguna autoridad de la iglesia para analizar el destino que se le dará a esta emblemática institución que hasta el año pasado cobijaba a unos setenta chicos en edad escolar.

 

Criticaron el aporte realizado por el gobierno municipal durante este tiempo para intentar reabrir el lugar.

 

Existe una coincidencia entre los damnificados por la decisión que, allá por el mes de octubre del año pasado, tomó la asociación civil Patronato de la Infancia de cerrar el lugar por problemas económicos, de que durante todo este tiempo no surgió ninguna solución y que “se sintieron usados“.

 

 

Los padres señalaron que no han recibido una respuesta de las autoridades del Obispado al pedido de una reunión y aguardan que los presidentes de Bloques se reúnan con el obispo de Mar del Plata, monseñor Antonio Marino.

 

“Esperamos que surja una conclusión acerca del futuro del edificio y si se reabrirá con el mismo propósito que durante tantos años tuvo y que permitió a cientos de familias encontrar un lugar seguro donde dejar a nuestros hijos”, expresó una de las mamás.

 

Una ex empleada del Instituto sostuvo que durante todo este tiempo sintió que fueron “manoseados” con falsas promesas y confesó que ante la noticia de que la Diócesis local se haría cargo del lugar “sentí mucha bronca” y criticó al secretario de Gobierno, Marcelo Artime “que hace veinte días que no se comunica con nosotros”.



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