Sufren de hipertensión, obesidad o colesterol alto. Sin embargo, siguen fumando. Expertos del ministerio de Salud de la Provincia advierten que, en estos casos, aumentan notablemente las chances de sufrir infartos o accidentes cerebrovasculares.

 

“Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte y discapacidad aquí y en el mundo. A su vez, está probado que dejar de fumar es lo más eficaz para reducir el riesgo de padecerlas”, explicó el ministro de Salud provincial, Alejandro Collia con motivo de celebrarse el jueves, 31 de mayo, el Día Mundial sin Tabaco.

 

En ese sentido, instó a los fumadores a tomar conciencia de que el tabaquismo es una enfermedad crónica que requiere tratamiento porque “hoy se sabe que fumar es la principal causa de muerte evitable, que el 50 por ciento de los fumadores morirán por alguna razón vinculada a esta adicción y que los fumadores viven, en promedio, diez años menos que los no fumadores”.

 

Con cerca de 5 millones de fumadores, un 33 por ciento de la población, la provincia de Buenos Aires se enfrenta al desafío de reducir el tabaquismo con intervenciones oportunas.

Por eso, la cartera sanitaria provincial cuenta con casi 100 consultorios gratuitos de cesación tabáquica en hospitales públicos y Centros de Prevención de Adicciones. Además, desde el programa ministerial “Salud sin Humo” se está capacitando a nuevos equipos para que los fumadores tengan acceso a los tratamientos en todas las regiones de la Provincia.

 

LOS BENEFICIOS DE DEJAR DE FUMAR:

– 20 MINUTOS: la presión arterial disminuye hasta alcanzar el nivel en que estaba antes de fumar el último cigarrillo. La temperatura de manos y pies aumenta hasta llegar a lo normal.

– 8 HORAS: el nivel de monóxido de carbono en sangre es normal.

– 24 HORAS: disminuye la probabilidad de un ataque cardíaco

– 2 SEMANAS A 3 MESES: la circulación mejora y la función pulmonar aumenta hasta un 30 por ciento.

– 1 a 9 MESES: disminuye la tos, congestión nasal, el cansancio y la dificultad para respirar, los cilios pulmonares recuperan sus funciones normales.

– 1 AÑO: la probabilidad de tener un ataque al corazón se reduce a la mitad

– 5 AÑOS: disminuye el riesgo de un ataque cerebral

– 10 AÑOS: el riesgo de morir de cáncer de pulmón cae a la mitad en relación al de un fumador, disminuye el riesgo de cáncer de boca, garganta, esófago, vejiga, riñón y páncreas.

– 15 AÑOS: el riesgo de enfermedades cardiovasculares equivale al de un no fumador.



Siguiente Noticia Pulti y el Obispo iniciaron conversaciones por el futuro del Patronato

Noticia Anterior Detectan mercurio en agua de un jardín de infantes lindante a predio de pilas

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario