El 23 de mayo de 1913 fue otorgado el brevet de piloto aviador al conscripto Teodoro Fels, quien el 1º de diciembre de 1912 concretó la hazaña de unir en vuelo Buenos Aires con Montevideo, conquistando así el récord mundial de vuelo sobre el agua.

 

Se cumplen 99 años de aquel primer vuelo que Fels pensó estratégicamente, y que dio mucho de qué hablar.

 

En la víspera, se realizó un agasajo para los soldados destinados en la Base Aérea Militar Mar del Plata. El comodoro Darío E. Alcalde, jefe de la Unidad, reunió a los 26 soldados, entre ellos tres mujeres, que prestan servicio en la Unidad; y agradeció la labor realizada día a día, y el empeño que ponen en llevar adelante las actividades encomendadas.

 

“Para la Fuerza Aérea todo su personal es importante, y parte del engranaje para que todo funcione en forma adecuada”, expresó.

 

Luego, se invitó a los presentes a compartir un almuerzo especial, donde se sirvió el tradicional locro, acompañado por empanadas criollas. Así se deleitó al personal de tropa en su día.

 

La Travesía

 

Al cumplir 20 años de edad, el joven Teodoro Fels se presentó a cumplir con el Servicio Militar Obligatorio. Dada su gran vocación aeronáutica y por ser poseedor del título de Piloto Aviador, fue destinado a la flamante Escuela de Aviación Militar de El Palomar.

 

Fels preparó su viaje hacia Montevideo, en compañía de su círculo más íntimo, pero un pequeño tropiezo lo esperaba, pues no poseía suficiente combustible para realizar el vuelo. Ante aquel inconveniente, el 1º de diciembre de 1912 a la una de la madrugada, Fels y sus amigos se dirigieron a Morón en un taxímetro y adquirieron aceite castor para el motor del avión en una farmacia y dos latas de nafta.

 

Una vez ubicados en El Palomar, Fels con la ayuda de su mecánico Eduardo Bordone, sacó del hangar el avión “Bleriot XI-Gnome 50 hp”. Finalizados los preparativos a las 4:30 horas, el piloto se elevaba hacia su ansiada meta sin ningún conocimiento geográfico del lugar de destino y sin ayuda cartográfica.

 

Él tenía la idea de aterrizar en un terreno llano, siendo posiblemente algún hipódromo su objetivo preestablecido. Al no encontrar ninguno y tras 2 horas de navegación logró aterrizar en el campo militar de artillería del Uruguay, que luego se transformó en el actual Aeropuerto Internacional de Carrasco.

 

El entonces Presidente de la Nación, Dr. Roque Saenz Peña, le llamó a su despacho y luego de una fraternal reprimenda, en mérito a su proeza (vuelo a Montevideo y récord mundial de vuelo sobre el agua), le conmutó el castigo.

 

Fels recibió en honor a esta travesía un sinnúmero de diplomas, premios y condecoraciones otorgadas por las más prestigiosas instituciones del momento y fue ascendido al grado de Cabo.



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