El ataque irracional de un grupo de personas relacionadas con el SIMAPE a la sede de la Cámara de Armadores de Buques Pesqueros de Altura en Mar del Plata no hizo otra cosa que crispar el clima en el puerto y cortar todo diálogo con el sector empresario.

 

Desde distintos sectores surgieron voces de repudio al ataque perpetrado, este martes, contra el inmueble ubicado en la calle Alem y Roca y reclamaron una inmediata solución a este conflicto que ha condicionado la operatoria en el puerto local.

 

Efectivos de Prefectura y Gendarmería se movilizaron este miércoles y habilitaron los accesos a las terminales del puerto.

 

El ataque se produjo luego de una fallida reunión en la delegación local del ministerio de Trabajo, a la que no asistieron los empresarios.

 

Cabe señalar que, el viernes pasado, los empresarios acordaron con el SOMU un aumento del 22 por ciento, medida que fue rechazada de plano por la conducción del otro gremio que nuclea a los marineros que reclaman una suba del 25 por ciento.

 

La destrucción de esta vieja casona de Playa Grande impacto fuertemente en los ánimos de los empresarios y de los funcionarios municipales, provinciales y nacionales, ya que consideran que se superó un límite.

 

Cabe recordar que, durante la tarde noche del día anterior, dirigentes gremiales por un lado y empresarios pesqueros por el otro, habían mantenido una reunión en la ciudad de Buenos Aires con funcionarios nacionales y provinciales.

 

La propuesta realizada por el Subsecretario de Pesca de la Nación y la viceministra de Trabajo Noemí Rial, no fue aceptada por los dirigentes del SIMAPE: se les pidió que suscribieran el mismo 22 por ciento de aumento que le habían otorgado al SOMU y que, como parte de la negociación, ellos harían todo lo necesario para que se les devolviese la personería gremial. La respuesta de los gremialistas fue un rotundo no. El 25 por ciento o nada.

 

Con este escenario, los empresarios descartan de lleno la idea de sentarse a la misma mesa a discutir nada, se mantienen firmes en un aumento para sus obreros, afiliados al SIMAPE, del 22 por ciento y piden la pronta intervención de las autoridades nacionales.

 

En tal sentido, se espera la intervención de la ministra de Seguridad, Nilda Garré, para liberar el puerto. Mientras se estaría analizando desde la Fiscalía de Mar del Plata, librar pedidos de captura contra Juan Domingo Novero y Pablo Trueba, secretarios general y adjunto del SIMAPE, como autores intelectuales del delito perpetrado.

 

Foto: Diego Izquierdo

Fuente: Revista Puerto



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