El Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (CEPA) y la Cámara de la Industria Pesquera Argentina (CAIPA) solicitaron la intervención del gobernador de la provincia de Buenos Aires, ante los diversos conflictos que mantienen bloqueado al puerto de Mar del Plata desde hace varios días y que ya provocaron enormes pérdidas económicas.

 

Al respecto, señalaron que el conflicto con los estibadores provoca que en los muelles permanezcan 40 buques conteniendo una totalidad de 100.000 cajones de pescado fresco, que conforman más de 3 toneladas y gran parte de esa carga se ha perdido por la alteración de sus condiciones bromatológicas.

 

Frente a la imposibilidad de desarrollar actividades productivas y de comercialización, CEPA Y CAIPA le hicieron llegar al gobernador una nota describiendo las consecuencias de la medida de fuerza desarrollada por un grupo de estibadores, así como los efectos de otros conflictos en curso, entre los cuales figuran la decisión del Sindicato de Camioneros de suspender la recolección de residuos pesqueros y de un boicot por parte del SOMU en contra de las exportaciones pesqueras.

 

En dicha nota, además de mencionar las dificultades económicas y financieras por las que atraviesan las empresas, ambas cámaras le hicieron saber al gobernador que la industria marplatense está imposibilitada de realizar tareas de carga y descarga de mercaderías con motivo de una medida de acción protagonizada por un grupo de estibadores, del SUPA, de empresas y cooperativas de trabajo.

 

El cierre de operaciones del puerto de Mar del Plata, originado por una situación que no involucra a ninguna empresa pesquera sino que es una discusión de jubilaciones entre ANSES, el MTEySS y los interesados directos, provocó en el transcurso de 8 días la pérdida de un altísimo porcentaje de las cargas para la que las empresas han pagado combustibles, gastos de operación de los barcos y mano de obra.

 

A todo esto se agregan dos situaciones más, tan graves e importantes como la primera.

 

Por problemas de relación laboral entre una Empresa productora de harina Moliendas del Sur y el Sindicato de Camioneros, este dispuso desde hace ya 9 días la no recolección de los recortes del proceso de fileteado y congelado del pescado, lo cual genera una acumulación de éstos en las plantas productoras produciendo un potencial, ya hoy real, foco de contaminación orgánica en toda la zona.

También existe otro problema que impide parte de la actividad de las Empresas Pesqueras, esto es un boicot a la carga de contenedores para la exportación que contengan productos pesqueros, desarrollados por el SOMU.

 

“Para resumir la situación actual, tenemos barcos cargados que no podemos descargar, tenemos plantas sin poder trabajar y con residuos dentro de ellas, no podemos cargar mercadería que tenemos en nuestras cámaras ya congeladas para exportación, es decir, tenemos hoy un problema social por no estar trabajando, un problema financiero por haber roto nuestro flujo de fondos, no cargamos, no cobramos. Todo esto lo único que hace es agravar la situación económica la crisis y no dejándonos ninguna herramienta para poder salir de ella”, expresaron desde las cámaras empresarias.



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