A las puertas de las paritarias entre las cámaras empresarias y los sindicatos, en los distintos sectores productivos se comenta de la posibilidad de una paralización de la actividad que podría prolongarse durante varias semanas.

 

Los principales motivos que desencadenaría esta situación serían los altos costos del combustible y una serie de medidas que adoptó el gobierno nacional que los empresarios consideran perjudiciales para la actividad.

 

Mientras que los trabajadores de la industria del pescado y naval siguen con preocupación la postura de las empresas de cara a las negociaciones por mejoras salariales.
A través de los medios digitales de Mar del Plata que canalizan la actualidad pesquera (Pescare.com.ar y Revistapuerto.com.ar) se puede apreciar un delicado panorama que se avecina para el sector.

 

En las últimas horas, los empresarios volvieron a reflejar su preocupación por una serie de medidas adoptadas por el gobierno nacional en materia de retenciones y compensaciones, así como los problemas para afrontar los altos costos del combustible que se transformó en una razón para que varios buques permanezcan amarrados.

 

En la edición de RevistaPuerto, los integrantes del Consejo de Empresas Pesqueras Argentinas (Cepa) y autoridades de las Cámaras de la Industria Pesquera (Caipa) y los frigoríficos exportadores (Cafrexport) respondieron a la inhibición –anunciada por la Afip– sobre 7.000 empresas que de ahora en más no podrán compensar impuestos y cargas sociales con los reintegros de la comercialización con el exterior. Además, renegaron de la definición gubernamental que los obliga a pagar por adelantado los derechos de exportación.

 

Gabriel Quercia, de la Cámara de la Industria Pesquera, contó que el 80 por ciento de las firmas afiliadas a este agrupamiento privado fueron alcanzadas por la disposición de pago adelantado de retenciones y no menos del 50 por ciento, imposibilitadas de compensar tributos con reintegros de la exportación.

 

El directivo dejó en claro que “esto complica muchísimo el camino que intentamos desandar desde hace tiempo. Estamos atravesando un momento más profundo de deterioro del que ya veníamos y habíamos anticipado. Y el problema es que ahora, para volver a hacer rentable a la actividad, necesitamos de un Estado con políticas públicas y no con látigos y bayaspirinas para curar enfermedades mortales”, expuso Quercia, tras advertir que “esta situación de crisis también impactará sobre los puestos de empleo”.

 

“No por capricho, sino porque es indefectible que al adoptarse medidas como las impuestas por el Estado todo el sector, ya sea el empresario y los trabajadores, estén en riesgo. Por eso necesitamos medidas para reactivar la industria, como pudo haber sido la baja en los derechos de algunas especies. Esa fue una decisión acertada, pero que hoy no se garantiza”, sostuvo el dirigente de Caipa.

 

A su turno, el presidente de Cepa, Oscar Fortunato, sostuvo: “Te puedo asegurar que los efectos de estas decisiones y su impacto en la industria pesquera lo único que producen es reducción del capital de trabajo de las empresas e inestabilidad financiera, económica y seguramente social”.

 

Tanto D´Antonio, como Quercia y Fortunato entendieron “necesario e inminente” un encuentro con la Presidencia de la Nación. “Es que todas estas medidas que se adoptaron exceden a la Subsecretaría de Pesca”, justificó el referente de Cafrexport, que consideró oportuno que, de concretarse esa reunión, estén sentados a la mesa algunos responsables del área de Comercio Exterior que lidera Guillermo Moreno.

 

“Nos tienen que explicar qué buscan con estas disposiciones. Desde las empresas entendemos que esas medidas lo único que hacen es apurar el proceso de deterioro de la industria”, concluyó Quercia.

 

ALTOS COSTOS DEL COMBUSTIBLE

 

En tanto, a través de Pescare se expuso la detención en muelle de buques como consecuencia visible del alto costo del combustible que deben enfrentar los armadores.

 

“Para nosotros, la situación no da para más. De hecho, hay algunos que ya están parados: ´Libertad´, ´Mama Rosa´, ´Fiesta´”, graficó el gerente de la Asociación de Embarcaciones de Pesca Costera, Mariano Retrivi.

 

Para este estrato de flota, el litro de gasoil ronda los 4,20 / 4,30 pesos. Un tanto menor es el precio que pagan las grandes empresas que acceden a comprarle directamente a YPF, estimado en 3,03 pesos.

 

El otro eje que incide en la estructura de costos es el de la estiba, que de acuerdo a las previsiones volverá a tener en los próximos meses un nuevo incremento.

 

“El año pasado nos aumentaron un 45 por ciento y ahora están hablando de otro salto. Hoy un cajón de pescado cuesta en promedio 100 pesos y de costo tenemos 95. La actividad así es inviable”, cerró Retrivi.



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