El fiscal general del Departamento Judicial de Mar del Plata, doctor Fabián Fernández Garello, reconoció que la situación de la venta de drogas en los barrios se agudizó. En los últimos cuatro años alcanzaron unas 300 condenas y el entramado de algunas organizaciones resulta por demás compleja.

 

Desde esta semana el servicio de Atención Telefónica de emergencias 911 con asiento en Mar del Plata, contará con operadores especializados que recibirán las llamadas de la gente que denuncien venta de drogas, trata de personas y desarmaderos.

La implementación de esta nueva modalidad de atención ha sido acordada con el Fiscal General y la idea central es que los datos que los vecinos aporten al 911 sean derivados inmediatamente a la Fiscalía General del Departamento Judicial.

 

En declaraciones a Radio La Red (FM 91.3), el funcionario judicial destacó, en principio, la herramienta del 911, “ya que para los fiscales tiene importancia procesal porque una de las cuestiones que se debe evitar cuando se inicia un procedimiento es el estado de sospecha caprichoso y habiendo un llamado de un ciudadado que queda registrado echa por tierra esa situación porque es un testigo que vio algo”.

 

La semana pasada el subsecretario de Política Judicial e Investigaciones Criminales del Ministerio de Seguridad César Albarracín mantuvo una comunicación con el Fiscal General “donde se buscó ampliar una gama de cuestiones que teníamos y que son sumamente delicados como para no reaccionar de la manera más rápida posible”.

 

“Sobre la base de una buena herramienta como es el 911 lo que estamos tratando de hacer, siempre en un marco en el cual a veces no todos los recursos humanos no son los que uno quisiera, es interactuar entre las dos órbitas, tanto el Ministerio Público como el Ministerio de Seguridad, para llegar con mayor antelación a este tipo de hechos que se denuncian”, consignó.

 

Garello remarcó que, desde hace tres o cuatro años, se desfederalizó un aspecto de la lucha contra el narcotráfico que es la venta barrial “y es competencia de los fiscales de provincia que puede aparecer como reducida pero reviste la importancia que es lo que ve la gente”.

 

“En todo este tiempo hemos conseguido muchas condenas, de las cuales surgieron de denuncias de los vecinos, y por razones de seguridad venimos trabajando con reserva de identidad del denunciante”, comentó.

 

Más adelante, resaltó la importancia del 911 porque, independietemente de lo tecnológico, “a veces la gente tiene información pero no sabe adonde acudir y como este servicio de emergencia ha sido incorporado culturalmente, en estos casos la herramienta se potencia”.

 

Al detallar la tarea realizada durante estos años, Fernández Garello destacó que “a veces veía que los primeros procedimientos surgían de la periferia, de lugares donde a veces la idea de que la policía no llega pudiera darle a alguno la idea de impunidad, pero esto se fue generalizando y llegó a un punto que dentro de la estructura judicial obligó a reforzar la Fiscalía de Estupefacientes y en la actualidad cuenta con dos fiscales”.

 

“En estos cuatro años llevamos entre 250 y 300 condenas, algunas con penas muy duras y en algunos casos los hemos ido a buscar por segunda o tercera vez y en algún caso que se observa un fenómeno que se observa en la venta barrial y es que usted mete preso al padre y sigue vendiendo la madre y como no hay otra fuente de ingreso después vende la abuela y en algún caso fueron presos el padre, la madre y la abuela”, resaltó.

 

Ante lo expuesto, el Fiscal General de Mar del Plata señaló que “la conclusión es que es un tema grave, hay que mirarlo desde distintas ópticas, no solamente desde la represión del que vende sino también de ver como se resuelve la cuestión del adicto que se transforma en traficante y se convierte en trafi-adicto, tratar de tomar el problema en algún punto anterior a que se convierta en un delincuente”.

 

Y en referencia a si la gente confía en el sistema ante el temor de quedar expuesto ante una denuncia de esta naturaleza, Garello resaltó que “la gente termina confiando en el sistema porque ve que tiene un cáncer metido en el barrio que llega a un punto que afecta la vida de sus propios hijos, que aunque no sean consumidores terminan viendo que el compañero del colegio termina cayendo en estas cuestiones”.

A través de este mecanismo se genera el dato, se resguarda la identidad del denunciante si lo desea y el Fiscal puede rápidamente comenzar la investigar.

 

Por: Gonzalo Patrone

PUNTONOTICIAS
Radio La Red FM 91.3



Siguiente Noticia En el corredor Yrigoyen no se cumplen ordenanzas de nocturnidad

Noticia Anterior Apareció muerta joven desaparecida en Balcarce

Nos interesa tu opinión:

Comentarios:

No hay comentarios

Deja un comentario