La Administración Federal de Ingresos Públicos, a través de la Dirección General de Aduanas, secuestró en Necochea una Ferrari usada modelo Spa, valuada en 200.000 dólares que ingresó ilegalmente al país al amparo del Régimen de Importación de automotores usados.

Sin embargo, el auto pretendía ser vendido dentro del país sin que se hubiera cumplido el plazo mínimo de un año que exige la ley antes de ser transferido.

Además los agentes aduaneros detectaron que el propietario de la Ferrari no cumplió de forma fehaciente el retorno al país para residir de forma permanente.

Además los agentes aduaneros secuestraron un Chevrolet Camaro, que ingresó al país bajo el Régimen de Residencia Permanente para los extranjeros que obtengan residencia permanente en la Argentina y de los argentinos que retornan para residir definitivamente y una moto Suzuki.

Cabe destacar que los bienes importados bajo ese régimen no están gravados ni pueden venderse por el plazo de un año de ingresados al país sin la autorización previa de la Dirección General de Aduanas.

Los vehículos se encuentran en un depósito de la Policía Federal Argentina y por cometer una infracción aduanera, serán subastados o donados.

La normativa aduanera establece que una vez nacionalizado un vehículo no puede ser transferido hasta 1 año después de su ingreso. Además el beneficiario es el único autorizado a conducirlo durante la vigencia de dicho plazo.

La importación de vehículos usados se autoriza si los propietarios de los automotores son ciudadanos argentinos con una residencia en el exterior no menor a un año y que retornen para vivir definitivamente en el país o si pertenecen a ciudadanos extranjeros que obtengan su derecho de radicación en el país.



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